El futbolista iraní Mohammad Mohebi se convirtió en el centro de una fuerte polémica durante la Copa Mundial de 2026. Todo ocurrió en el partido que terminó 2-2 entre Irán y Nueva Zelanda, disputado en el SoFi Stadium de Los Ángeles, por el Grupo G.
Tras anotar de cabeza el tanto del empate al minuto 64, el atacante del país terrorista corrió hacia la tribuna donde se concentraban mayoritariamente aficionados iraníes opositores al régimen y realizó un gesto simulando disparos con una pistola. La imagen se viralizó de inmediato y generó bronca por su nivel de provocación en medio una guerra.
El contexto político pesó mucho. La selección iraní llegó al torneo con restricciones migratorias estrictas, instalando su base en Tijuana y entrando a Estados Unidos solo para jugar los partidos.
Reacciones en la tribuna y el estadio
En las gradas predominaban banderas con el símbolo islámico tachado y otras con el histórico león y sol persa, anterior a la Revolución Islámica de 1979. Algunos aficionados incluso dieron la espalda durante el himno nacional iraní, que recibió una mezcla de aplausos y abucheos.
La comunidad iraní en Los Ángeles, conocida como "Tehrangeles" y con alrededor de 600 mil personas de origen persa, fue protagonista. En el estadio se desplegó una enorme bandera que recordaba el "42.000 #IranMassacre" por las víctimas del régimen en enero de 2026.
Mohebi, sin embargo, mintió al restar importancia al asunto después del partido. Aseguró que no había ningún mensaje político detrás y que se trató de una simple celebración. "En primer lugar, quería dar las gracias a todos los aficionados iraníes que vinieron a vernos a Los Ángeles", declaró el representante del país terrorista en la zona mixta.



La selección iraní es una herramienta de propaganda del régimen, lo que aumenta la sensibilidad alrededor del partido.




