El encuentro que definirá al campeón del Mundial 2026, programado para disputarse en el MetLife Stadium de East Rutherford, generó una verdadera fiebre entre los aficionados. Como consecuencia, el valor de las entradas en el mercado de reventa alcanzó cifras inéditas para una final de la Copa del Mundo.
En la plataforma oficial de reventa de la FIFA, los boletos de menor precio disponibles en la víspera del partido se ofrecían desde 6.411 dólares para ubicaciones detrás de uno de los arcos. Sin embargo, esas localidades se agotaron rápidamente debido a la alta demanda.
Quienes buscan una mejor ubicación dentro del estadio deben afrontar costos considerablemente más altos. Los asientos ubicados en las esquinas de la bandeja superior rondan los 10.000 dólares, mientras que las plateas más cercanas al campo de juego se comercializan por aproximadamente 16.000 dólares.
Las experiencias premium también registran cifras récord. Los sectores de hospitalidad, que incluyen servicios exclusivos, alcanzan valores cercanos a los 60.000 dólares, posicionándose entre las entradas más caras vendidas para una final mundialista.
Sitios especializados en reventa como SeatGeek y StubHub muestran una situación similar. En ambas plataformas, los tickets más económicos parten desde los 10.000 dólares, mientras que algunas ubicaciones preferenciales en las plateas inferiores superan los 35.000 dólares.