En las imágenes se observa a las jugadoras belgas envueltas en la bandera celeste y blanca, abrazándose entre ellas y con algunas argentinas, levantando los brazos y festejando con euforia. El video muestra un ambiente de camaradería en el estadio Wagener, con el público neerlandés de fondo y la transmisión de RTL Sports. El gesto fue interpretado de inmediato como un acto de fair play y, al mismo tiempo, como una forma de “revancha” simbólica contra el rival que las había eliminado.
El contexto del título argentino
Las Leonas conquistaron su tercer Mundial de hockey sobre césped femenino (después de Perth 2002 y Rosario 2010), todos logrados ante Países Bajos. En esta edición, el equipo dirigido por Fernando Ferrara empató 1-1 en la final (gol de María José Granatto que igualó el tanto de Yibbi Jansen) y se impuso en la definición por penales australianos, con destacada actuación de la arquera Cristina Cosentino y el remate decisivo de Sofía Cairó. Argentina cerró el torneo invicta.
Bélgica, por su parte, se quedó con la medalla de bronce al vencer a Australia 1-0 en el partido por el tercer puesto. El empate 0-0 que habían logrado las Red Panthers ante Las Leonas en la fase de grupos ya había dejado una buena impresión entre ambos planteles.