El empate 1-1 entre Boca y Cruzeiro por la Copa Libertadores dejó una fuerte polémica arbitral y generó un clima de bronca en el equipo dirigido por Claudio Úbeda por dos jugadas muy discutidas que pudieron haberle dado el triunfo: el gol anulado a Miguel Merentiel y el posible penal por mano de Lucas Romero. Horas después del encuentro en la Bombonera, la CONMEBOL difundió los audios del VAR para explicar las decisiones en ambas jugadas.
La acción que más enojo provocó en el Xeneize ocurrió a los 88 minutos, cuando Merentiel marcó el que parecía ser el tanto de la victoria. Sin embargo, tras una revisión en el monitor, el árbitro venezolano Jesús Valenzuela invalidó la jugada por una mano previa de Milton Delgado.
Según se detalló el ente sudamericano, la decisión se tomó porque el futbolista de Boca "bloquea el balón con el brazo, el cual se encontraba en una posición antinatural y ocupando un espacio", lo que derivó en una infracción por mano sancionable.
En los audios publicados se escucha cómo desde la cabina del VAR detectan el contacto y consideran que la acción tuvo incidencia directa en el gol. "Mano en ataque. Cabecea blanco, el brazo está abierto y ahí pega en la mano y baja", señala el VAR durante la revisión. Luego, el asistente confirma: "Se ve el contacto".
La comunicación continuó con la invitación al árbitro principal para revisar la jugada en el monitor, afirmando en el análisis que la mano "cambia la dirección de la pelota". Tras observar las imágenes, Valenzuela tomó la decisión definitiva: "Dale, voy con mano".
En Boca también hubo fuertes protestas por otra acción ocurrida pocos minutos después. Tras un rechazo dentro del área, Lucas Romero controló la pelota con el brazo izquierdo antes de despejar y todo el plantel local reclamó penal. Sin embargo, en esa jugada el VAR ni siquiera convocó al árbitro a revisar la acción.
La explicación difundida por CONMEBOL sostuvo que "el brazo del defensor se encontraba en una posición natural como consecuencia de su movimiento corporal y justificable para la acción que realiza".
En la conversación entre los árbitros se escucha cómo descartan rápidamente la infracción. "La situación del área, todo chequeado. La posición de la mano está en posición natural. Además, él quiere quitar su brazo y el contexto es hacia afuera".
Con esas conclusiones, Valenzuela dio por terminado el partido en medio de los reclamos de jugadores, cuerpo técnico e hinchas de Boca, que quedaron disconformes con el criterio arbitral utilizado en ambas jugadas.
Curiosamente, en los videos publicados por la el ente sudamericano no apareció el análisis del gol de Cruzeiro, una acción que también había sido revisada durante el encuentro por una presunta mano previa de Kaiki Bruno antes del centro que terminó en el empate brasileño.