El futuro institucional del Sevilla podría entrar en una etapa decisiva. En las últimas horas, surgió un rumor que sugiere un posible proyecto encabezado por Sergio Ramos para adquirir el club en el que se formó. Esta iniciativa que sacudió el escenario del fútbol español por su magnitud económica y su carga simbólica.
Según informó The Athletic, el consorcio que acompaña al defensor presentó una oferta cercana a los 400 millones de euros para quedarse con el 100% del capital social de la entidad. El fondo inversor que respalda la operación tendría origen estadounidense y apunta a una compra total del club.
El papel de Ramos sería estratégico y representativo. No sería el principal aportante del capital, pero sí la cara visible del proyecto y el nexo emocional con el universo sevillista, un rol que ganó peso tras su regreso al club en la temporada 2023/24 y su reciente desvinculación de Rayados de Monterrey.
Ramos sería la cara visible de la posible operación
La operación, no obstante, está lejos de resolverse. Uno de los puntos más sensibles es la deuda del Sevilla, cuyo monto final será establecido por una auditoría externa que aún no concluyó. En ese marco, el préstamo participativo otorgado en 2021 por CVC Capital Partners a clubes de LaLiga aparece como la principal traba.
Mientras la dirigencia del club andaluz y la propia liga sostienen que ese acuerdo (a cambio del 10% de los derechos comerciales) no debe computarse como deuda tradicional, los potenciales compradores podrían tener una interpretación diferente, lo que impactaría directamente en la valuación del club.
El proyecto liderado por Ramos tampoco es el único sobre la mesa. Existen al menos otras dos propuestas: una impulsada por capitales extranjeros que quedó en pausa tras una "due diligence", y otra conocida como la "Tercera Vía", encabezada por los empresarios Antonio Lappí y Federico Quintero, ya vinculados al accionariado.
Las deudas del club son uno de los principales problemas en la operación
Además, el plan que tiene al ex Real Madrid como figura central genera resistencia interna, ya que los 400 millones de euros estarían destinados exclusivamente al valor empresarial del club, sin contemplar una inyección adicional de fondos para sanear las cuentas, una condición que la actual conducción considera clave para iniciar un nuevo ciclo deportivo.
Por ahora, el hermetismo domina el escenario. Sevilla atraviesa un período de transición y la posible llegada de nuevos dueños añade incertidumbre. De acuerdo a The Athletic, el fuerte vínculo emocional de Ramos con la institución explica su decisión de ponerse al frente de la iniciativa, con la intención de aportar estabilidad a largo plazo, aunque el desenlace dependerá de la auditoría y de la postura final de los accionistas.