La tensión entre la UEFA y la FIFA volvió a escalar. Los siete miembros europeos que integran el Consejo del organismo mundial formalizaron una carta dirigida al secretario general Mattias Grafstrom en la que exigen respuestas claras a 42 preguntas sobre temas que consideran fundamentales para el futuro del fútbol.
El documento, de ocho páginas, fija como fecha límite el 2 de noviembre. Las respuestas deben llegar por escrito antes de la próxima reunión del Consejo, prevista para el 16 de diciembre en Doha. El pedido no es un gesto aislado: representa la postura conjunta de los dirigentes europeos dentro de la estructura de poder de la FIFA.
Entre los firmantes figuran el presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin, el vicepresidente Sandor Csányi, Debbie Hewitt, Dejan Savicevic, Razvan Burleanu, Bernd Neuendorf y Pascale Van Damme. Son la totalidad de los representantes del fútbol europeo en el Consejo, que cuenta con 37 integrantes en total.










