La polémica se intensificó además por la conformación de la terna arbitral. Vinčić no fue el único esloveno designado: los jueces de línea Tomaž Klančnik y Andraž Kovačič también integraron el equipo arbitral.
De esta manera, la FIFA dejó la final del Mundial completamente en manos de árbitros del mismo país que el presidente de la UEFA, lo que amplificó la polémica.
El contexto político del fútbol internacional también fue un factor relevante. Desde hace años existen diferencias entre la UEFA y la FIFA, presidida por Gianni Infantino, y la designación de un árbitro compatriota de Čeferin fue un posible intento de reencauzar la relación entre ambas entidades.
Estas versiones cobraron mayor fuerza en un escenario marcado por las elecciones de la FIFA previstas para el 18 de marzo de 2027, en las que, según trascendió, el organismo europeo buscaba evitar la reelección de Infantino.
Las críticas hacia Vinčić no se limitaron únicamente a la final del Mundial 2026. A lo largo de su carrera, el árbitro fue designado para dirigir numerosos encuentros de alto nivel en competiciones organizadas por la UEFA.
En este contexto, la coincidencia de que las únicas dos derrotas de Argentina en Mundiales bajo la conducción de Scaloni hayan tenido al mismo árbitro como protagonista se convirtió en un dato central dentro del análisis posterior.