El bajo rendimiento de Lawson provocó una ola de críticas y burlas en redes sociales. En contraste, Tsunoda destacó en Racing Bulls, especialmente en las sesiones de clasificación, lo que le valió el respaldo público de Helmut Marko, asesor del equipo, quien elogió su progreso.
Esta oportunidad para Tsunoda llega luego de algunos episodios de tensión con pilotos muy populares, como Sergio Checo Pérez, a quien llegó a hacerle un gesto obsceno en plena carrera antes de quedarse con su puesto en Red Bull, y el español Fernando Alonso, quien lo calificó de idiota durante el Gran Premio de Estados Unidos en Austin el año pasado.
Así, tras cuatro temporadas en el equipo B y con actuaciones que en ocasiones superaron a las de los pilotos oficiales de Red Bull, Tsunoda finalmente tendrá la chance que tanto esperaba en la escudería principal.












