Ejemplos del sector privado: una Pyme cordobesa abastece a Atucha y compite en el mundo
La pyme cordobesa diseñó resistencias para los presurizadores de las centrales nucleares Atucha I y II
porFernando Celías
Negocios & Finanzas
Es la única de LatAm que fabrica insumos clave para centrales nucleares. Exporta a Chile y Paraguay e invierte.
Córdoba Resistencias Eléctricas SRL logró un hito tecnológico reservado para pocos actores en el mundo. La firma diseñó resistencias para los presurizadores de las centrales nucleares Atucha I y II. Es la única compañía en Latinoamérica capaz de realizar este desarrollo de alta complejidad técnica.
El nivel de especialización ubica a la Pyme cordobesaen un selecto grupo de elite global. Solo existen otras 4 empresas en todo el planeta con la capacidad para fabricar estos componentes críticos. La iniciativa privada argentina demuestra que puede competir con los mejores estándares sin depender del proteccionismo estatal.
La empresa es liderada por Florencia Margaría, una politóloga que dejó la gestión pública para generar riqueza real. Su liderazgo transformó el legado de su padre ingeniero en una industria con proyección internacional. El mérito individual y la herencia del trabajo duro son los pilares de este éxito comercial.
Córdoba Resistencias Eléctricas SRL logró un hito tecnológico reservado para pocos actores en el mundo.
Inversión genuina y expansión regional
La compañía ejecuta una fuerte expansión física con la construcción de 800 metros cuadrados adicionales de galpón. Esta inversión apuesta al crecimiento de la capacidad instalada y la modernización tecnológica con recursos propios. Los productos del interior productivo ya se exportan a mercados competitivos como Paraguay y Chile.
La versatilidad de la producción permite abastecer desde una fábrica de caramelos hasta un reactor nuclear de potencia. Esta capacidad de adaptación responde a décadas de ingeniería aplicada y desarrollo técnico constante de la familia. El mercado libre premia la calidad y la eficiencia por sobre los discursos políticos vacíos.
Margaría sostiene que la clave del crecimiento es mantener el espíritu emprendedor en cada nuevo proyecto que se encara. La empresaria impulsa además la fundación Futuros Posibles para ayudar a que otros privados exploten sus ideas. El objetivo es multiplicar la creación de valor lejos de las trabas burocráticas del Estado.
La empresa es liderada por Florencia Margaría, una politóloga que dejó la gestión pública para generar riqueza desde el sector privado.
El modelo de mérito versus el relato
La historia de la firma refuta el relato de que la industria nacional necesita subsidios eternos para sobrevivir. El fundador inició el camino con la premisa de resolver desafíos técnicos que parecían imposibles de lograr. Hoy la segunda generación ratifica que la innovación privada es el único motor de desarrollo sostenible.
La articulación virtuosa entre el conocimiento técnico y la gestión empresarial permitió este salto de calidad. No hizo falta la intervención de funcionarios para que una empresa local llegue a la elite nuclear. El sector privado vuelve a dar cátedra de cómo se construye un país serio y productivo.