Seguinos en redes

Economía

Alberto Fernández prepara un “New Deal” para la pospandemia: ¿el remedio es peor que la enfermedad?

A pesar de que Argentina no tiene fuentes de financiamiento en el mercado local y tampoco posee acceso al crédito internacional, el equipo económico del oficialismo prepara un gigantesco programa keynesiano de estímulo, condenado al fracaso.

Publicado

en

El presidente parece empezar a entender que la caída en materia de actividad económica es realmente preocupante, pero su diagnóstico revive los peores vicios de la política argentina.
El equipo económico plantea una salida de la recesión económica actual, a partir de un enorme estímulo fiscal, un “New Deal” argentino

Tal y como se planteó en los Estados Unidos de la década de 1930, el plan de estímulo estaría fuertemente ligado a la obra pública, que también había adquirido un mayor protagonismo durante la gestión de Mauricio Macri, sin lograr grandes resultados a nivel agregado. 

El ministro de Obras Públicas, Gabriel Katopodis, anticipó la próxima etapa del plan “Argentina Hace”, para el cual se destinarán 2.270 millones de dólares en el 2020. El plan consiste en la elaboración de obras para las provincias del sur del país, concretamente en Chubut, La Pampa, Neuquén, Río Negro, Santa Cruz y Tierra del Fuego. 

Sin embargo, el proyecto del oficialismo dista mucho de aquel plan elaborado por el entonces presidente Franklin D. Roosevelt. El Estado argentino no cuenta con ningún medio aceptable para financiarse. La política monetaria sumamente expansiva, se da en un contexto en el cual la demanda de dinero continúa siendo pobre, incluso a pesar de la violenta caída en el nivel de actividad. 

Ad

Lejos de la deflación, Argentina continúa teniendo un problema inflacionario considerable, una situación muy distinta a la que había cuando fue lanzado el New Deal norteamericano

Argentina no cuenta con un mercado interno capaz de proveer crédito, ni a las empresas ni al propio Estado, y desde el 2017 el país se encuentra aislado del crédito internacional, con la sola excepción del Fondo Monetario Internacional durante el 2018 y el 2019. 

Alberto Fernández decide mirar hacia el futuro, pero utilizando las ideas de lo peor de nuestro pasado. El equipo de Martín Guzmán y Gabriel Katopodis parecen intentar revivir lo que antaño fue el Plan Grinspun del alfonsinismo, el cual pretendía ejecutar vía emisión monetaria un enorme plan de obras públicas para reavivar la economía en 1984. 

El programa de estímulo planteado por el ministro radical, Bernardo Grinspun, terminó agotado para el año 1985, en medio de una fuerte recesión, y una inflación que superó cómodamente el 1000% para el dato anualizado de junio de ese mismo año. Tras el rotundo fracaso de la política heterodoxa, Raúl Alfonsín decidió modificar su gabinete económico. 

El presidente se declara entusiasta de las políticas llevadas por Alfonsín, pero parece dispuesto a cometer exactamente sus mismos errores, sin el menor tipo de aprendizaje. 

Bernardo Grinspun, el ministro que condujo al desastre económico y financiero en 1985.

Ad

Si bien el gobierno logró captar financiamiento por parte de algunos organismos internacionales como el BID, resulta imposible plantear el costeo de un enorme plan de estímulo keynesiano. La única vía para costear el actual déficit fiscal y todo el presunto déficit que se piensa tener, es la emisión de dinero por parte del Banco Central

El BCRA se vio obligado a mantener las necesidades crecientes del gobierno a partir de la pandemia, y tuvo que hacer frente a un déficit que se multiplicó por diez en tan solo cuestión de meses. Para evitar una respuesta desmedida en los mercados y en los precios, la entidad bancaria apuntó a la esterilización vía leliqs y pases, del 75% de toda la cantidad de dinero emitida

Ante una eventual crisis de confianza en el sistema bancario, el Banco Central no tendría más remedio que atender a sus obligaciones con proporción de aún más liquidez, lo que rápidamente dispararía la base monetaria (ahora contenida artificialmente) e impactaría en el nivel general de precios. 

Es en este difícil contexto, en el que el gobierno se plantea aún más gasto público traducido en obra pública, sin atender la enrome presión tributaria y el achicamiento de la base imponible, como resultado de la destrucción sistemática de empresas y el desplazamiento de cada vez más personas del mercado laboral formal. 

El gobernador bonaerense Axel Kicillof no se quedó atrás, y anunció por su parte un nuevo “Plan Quinquenal”, haciendo referencia a la idiosincrasia típicamente peronista. Se planteó un proyecto de estímulo fiscal en alrededor de 650.000 millones de dólares para ejecutar entre 2020 y 2024

Haga clic para comentar

Usted debe estar conectado para publicar un comentario Inicio de sesión

Deja una Respuesta

Economía

Peligra el cumplimiento con el FMI: El déficit fiscal llegó a los $80.000 millones y crece cada vez más rápido

Publicado

en

El gasto primario del Gobierno nacional creció un 87,4% pero los ingresos totales solamente crecieron 78% pese a los aumentos impositivos. El equipo de Guzmán quiere volver a recurrir a la “contabilidad creativa” para cumplir con el Fondo.

El Ministerio de Economía informó que el déficit fiscal primario del Sector Público Nacional (SPN) volvió a crecer y llegó a los $79.185 millones en el mes de abril, y el déficit financiero llegó a los $146.314 millones considerando el pago de intereses de deuda pública y neteando los intereses intra-sector público.

En lo que va del 2022, se acumuló un déficit de $271.920 millones sin contabilizar los intereses de deuda. Solamente en abril, los gastos primarios crecieron un 87,4% en comparación con el mismo mes del año 2021, lo cual implica una fuerte aceleración considerando que en marzo habían crecido por debajo del 80%. Pero en el mismo período los ingresos totales un 77,9% interanual.

La inflación interanual de abril llegó al 58%, revelando que tanto los ingresos como los gastos se incrementaron en términos reales y, entre ambos, los gastos crecen cada vez más rápido que los ingresos. La “bola de nieve fiscal” se formó a partir de un violento incremento de los gastos por programas sociales (126% interanual) y un aumento aún más grande en subsidios energéticos (148% interanual).

Se ampliaron las partidas presupuestarias del programa potenciar trabajo, los programas alimentarios, los bonos adicionales para haberes previsionales, las pensiones no contributivas y las asignaciones familiares, entre otros programas. Los gastos sociales explicaron la mayor parte del aumento del gasto público en abril, aunque la pobreza estimada ascendió al 39,1% en el semestre finalizado en abril independientemente de la política social.

Los subsidios energéticos fueron canalizados a través de transferencias a CAMMESA por un monto de $53.784 millones en abril, y esta fue la segunda partida presupuestaria más significativa para explicar los aumentos de gastos en el mes. El Gobierno justificó las medidas por el aumento de los precios internacionales, aunque su decisión pone en peligro el cumplimiento con el FMI.

Para tratar de cumplir con la meta trimestral de junio, el Gobierno hará uso (y abuso) de la “contabilidad creativa” para incrementar la percepción de rentas de la propiedad como ingresos corrientes. Las rentas de propiedad son ingresos que percibe el SPN por el valor técnico de sus bonos, por inversiones financieras o por colocaciones a plazo. Pero estas no deben ser contabilizadas en el déficit primario, ya que los intereses vía ingresos y gastos deben ser neteados.

El Gobierno produjo un cambio metodológico para forzar artificialmente un incremento de los ingresos compatible, convenientemente, con el cumplimiento de las metas. El “dibujo” contable no es estadísticamente insignificante, pues las rentas de propiedad explicaron hasta el 25% del incremento de los ingresos en abril y se estima que alcanzan hasta el 0,3% del PBI.

Si este proceso se sigue profundizando y adquiere una mayor participación en la explicación del déficit primario, el Fondo Monetario podría incluso hacer notar los problemas metodológicos del Gobierno y exigir acciones correctivas para las próximas metas trimestrales, aunque no hubo objeciones en la primera meta del año. 

Seguir Leyendo

Economía

La actividad económica cayó un 0,7% en marzo y no registra crecimiento desde diciembre de 2021

Publicado

en

El INDEC anunció que la economía siguió estancada en marzo, al mismo tiempo en que los precios minoristas subieron un 6,7%.

La economía argentina muestra cada vez más signos de estancamiento e inflación. El Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE) cayó un 0,7% en marzo con respecto al mes anterior. Los datos fueron elaborados y confirmados por el INDEC, y conforman otra alerta roja para el Gobierno.

El “crecimiento económico” del que se jactaba el oficialismo se encuentra agotado y reducido a un rebote estadístico si se compara contra el promedio de actividad del año 2021. El EMAE registró un crecimiento del 4,8% interanual contra marzo de 2021, un efecto arrastre que no representa la trayectoria actual de la economía.

Por el arrastre del año pasado, todos los sectores que componen el EMAE tuvieron variaciones interanuales positivas contra marzo de 2021, con la sola excepción del sector agropecuario que se derrumbó un 5,5% en los últimos 12 meses. Los crecimientos más robustos se registraron en aquellos sectores que mantuvieron una mayor carga regulatoria durante las restricciones a la circulación en 2020 y 2021.

La actividad de los hoteles y restaurantes repuntó un fuerte 33,1% contra marzo de 2021, a partir de la reapertura comercial producida a mediados de ese año. Por orden de magnitud, la actividad de Transporte y comunicaciones registró el segundo lugar en los aumentos interanuales y creció un 12,7% contra 2021, y la actividad minera creció un 12,1% en el mismo período.

Entre diciembre de 2021 y marzo de 2022 la economía argentina retrocedió un 0,31%, al tiempo en que se estancó la industria manufacturera y el sector de la construcción, cifras que ya anticipaban el ciclo económico del PBI. La actividad fabril cayó un 3,6% entre diciembre de 2021 y marzo de este año, y la construcción cayó hasta un 3%, considerando las series sin estacionalidad de ambos indicadores. A pesar del rebote estadístico, en lo que va del 2022 la economía se mantuvo completamente estancada.

El crecimiento de la economía se vio sistemáticamente boicoteado por los desequilibrios monetarios de la economía, y por la constante restricción a la actividad importara por parte del Gobierno y el Banco Central.

Según el INDEC, la inflación interanual superó el 55% en marzo y alcanzó el 58% en abril, las cifras más altas desde 1991. Como ocurre desde 2011 casi sin interrupción, la economía argentina vuelve a caer ante la amenaza de recuperaciones moderadas seguidas por recesión.  

Al mismo tiempo, el BCRA estableció importantes restricciones cuantificadas sobre las importaciones con el fin de evitar una mayor sangría de reservas vía cepo cambiario. El cepo cambiario impone una suerte de “techo” al crecimiento, al quedar penalizadas las exportaciones y al establecerse restricciones a la actividad importadora. 

Seguir Leyendo

Economía

Lo positivo del Brexit: Colombia y Reino Unido firman un tratado de libre comercio que beneficia a ambos países

Publicado

en

El primer Ministro Boris Johnson y el presidente Iván Duque formalizaron un nuevo tratado de libre comercio. Tras haber abandonado la Unión Europea, el Reino Unido busca abrirse aún más al comercio internacional.

El Reino Unido sigue profundizando sus lazos con el comercio internacional, por lo que su salida de la Unión Europea no supone una impronta proteccionista. El presidente Iván Duque y el primer Ministro Boris Johnson acordaron formalizar un tratado de libre comercio.

Este tratado ya había sido suscrito el 15 de mayo de 2019, pero no había tenido vigencia legal y debía formalizarse. La ministra de Comercio de Colombia, María Ximena Lombana, aseguró que el TCL entrará en plena vigencia al cabo de unas pocas semanas para apuntalar los últimos detalles de índole meramente técnico.

Con esta nueva incorporación, Colombia mantendrá el libre comercio los países de la Alianza del Pacífico, la Unión Europea, Canadá, Chile, Corea, Costa Rica, Estados Unidos, Israel, los países miembros del Mercosur, México, El Salvador, Honduras, Guatemala, y ahora se sumará el Reino Unido.

Por su parte, el Reino Unido mantendrá el libre comercio con los países de la Alianza del Pacífico, la Unión Europea (el Brexit no significó ninguna modificación), Canadá, Suiza, Ucrania, Camerún, África Oriental y Meridional, Ghana, Kenia, Marruecos, Túnez, Israel, Japón, Vietnam, Corea, México, Centroamérica, Ecuador, Perú, Chile, Guyana, y ahora Colombia, entre otros países. Todos y cada uno de los 38 acuerdos del Reino Unido fueron firmados entre 2019 y 2022, por lo que el Brexit no representó una agenda proteccionista.

El TCL entre Colombia y Reino Unido supone la eliminación de la mayor parte de las barreras cuantitativas a la importación, excepto las vinculadas a estándares de salud e higiene. A su vez, las tarifas del arancel MFN percibidas por ambos países quedan reducidas a su mínima expresión.

Se flexibilizan también las rigideces regulatorias para la movilidad de capitales entre ambos países, favoreciendo el movimiento de la inversión extranjera directa. Esto resulta de vital importancia para amortiguar la inestabilidad de la cuenta capital y financiera en cada país.

Entre otros grandes beneficios, se ven erradicadas o minimizadas las barreras comerciales para la agroindustria, la industria automotriz, la industria software, los servicios financieros y el crédito, el sector energético y la infraestructura, entre muchos otros que fueron catalogados como “sectores estratégicos” por el tratado.

El tratado de libre comercio favorecerá, además, un notorio incremento de la productividad en ambos países a partir del desarrollo de las economías de escala. Cada país tendrá un mercado más amplio para producir aquello con mayor productividad relativa, y así conseguir una mayor variedad de bienes y servicios a precios más bajos que antes del libre comercio. 

Seguir Leyendo

Tendencias