El Banco Central de la República Argentina (BCRA) volvió a intervenir con fuerza en el mercado cambiario y sumó USD 102 millones en la jornada, en un contexto de mayor calma cambiaria. Con esta operación, la autoridad monetaria alcanzó 62 ruedas consecutivas con saldo comprador y acumuló más de USD 4.600 millones en lo que va de 2026, consolidando una dinámica clave para el orden macroeconómico impulsado por el Gobierno de Javier Milei.
Desde la implementación del nuevo esquema monetario en enero, el BCRA ya incorporó USD 4.683 millones, lo que representa más del 45% de la meta anual fijada por el equipo económico. Solo en marzo, las compras totalizaron USD 1.670 millones, reflejando un ritmo sostenido de acumulación.
El resumen de la actividad diaria por el BCRA.
Las proyecciones oficiales estiman que el saldo neto de compras podría ubicarse entre USD 10.000 y USD 17.000 millones en 2026, dependiendo de factores como la demanda de pesos y la oferta de divisas. El presidente del BCRA, Santiago Bausili, remarcó que la acumulación de reservas estará condicionada por estas variables, aunque el avance actual ya representa un cumplimiento significativo del objetivo anual.
Al cierre de la jornada, las reservas internacionales alcanzaron los USD 44.750 millones, con una suba diaria de USD 308 millones impulsada principalmente por la valorización de activos. No obstante, en términos netos, los niveles se mantienen relativamente estables frente al inicio del año, debido al peso de los compromisos financieros.
Santiago Bausilli, presidente del BCRA.
De cara al segundo trimestre, el panorama luce más favorable. Las necesidades de pago de deuda se reducirían a cerca de USD 3.200 millones, aproximadamente la mitad de lo abonado en el primer trimestre. A esto se suma el esperado ingreso de divisas por la liquidación de la cosecha gruesa.
En paralelo, el dólar mayorista continúa mostrando señales de estabilidad. En la última rueda, cerró en $1.387,50, con una baja de cinco pesos, en un mercado que reflejó menor tensión y mayor optimismo tras la distensión en el escenario internacional. La cotización se mantiene además un 20% por debajo de la banda superior fijada por el BCRA, lo que le permite a la entidad intervenir sin comprometer el equilibrio cambiario.