Conecte con nosotros

Economía

“Bidenflation”: Estados Unidos registró la inflación más alta desde 2008

Publicado

en

El Índice de Precios al Consumidor registró un aumento interanual del 5,4% en los Estados Unidos, repuntando un 0,9% en junio con respecto a mayo. La irresponsable política fiscal de Joe Biden amenaza la estabilidad de precios, y la Reserva Federal sigue paralizada.

El Departamento de trabajo de los Estados Unidos anunció que los precios minoristas aumentaron un 0,9% en el pasado mes de junio con respecto al mes anterior. La inflación interanual subió hasta el 5,4% con respecto a junio del año pasado, y es la cifra más alta desde agosto de 2008.

La inflación mensual sobrepasó todas las estimaciones de la Reserva Federal e incluso la de algunos analistas consultados por Bloomberg, pues se esperaba un ligero descenso en la variación de precios del 0,8% en mayo a un eventual 0,5% en junio. El dato efectivamente registrado casi duplicó la estimación oficial.

El alza inflacionaria responde a la variación récord en la oferta de dinero total medida a partir del agregado M4. Como advertía el economista Steve Hanke, la inflación está “a la vuelta de la esquina”. El Gobierno de Joe Biden sigue insistiendo en que se trata de un fenómeno transitorio, una postura que comparte el propio presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell.

A raíz de esta tesitura, Biden y sus funcionarios no plantearon mayores desaceleraciones en el ritmo de la política fiscal. En la práctica, la política fiscal expansiva de los demócratas implica una importante inyección de dólares en la economía, dólares que están sobrando en los mercados porque no encuentran una contrapartida en demanda verdadera.

El Gobierno de Biden es abiertamente responsable de inundar los mercados con nuevos dólares que provienen del paquete de “estímulo” fiscal a partir de la obra pública y las transferencias a ciudadanos. En consecuencia, se produjo una descoordinación con la política monetaria y un impacto en el nivel de precios.

En otras palabras, la política fiscal del Gobierno implica inyecciones masivas de liquidez por diversas vías e instrumentos, y genera un impacto sobre el nivel de precios conforme aumenta la cantidad de circulante. La inflación está siendo estimulada por la política fiscal de Biden, frente a una Reserva Federal que parece paralizada y no reacciona.

En lugar de adoptar políticas de corrección y prudencia fiscal como sugería Donald Trump en los últimos meses del año pasado, Biden eligió lanzar un programa de obra pública extremadamente costoso, ampliar los plazos de ayudas y transferencias sociales, y aumentar las erogaciones en un sin número de partidas presupuestarias.

Por su parte, Powell insiste en mantener sin cambios los tipos de interés en niveles extremadamente reducidos y, pese a que la inflación aumenta mes a mes desde octubre de 2020, no planteó ningún tipo de respuesta concreta en la materia.

La emisión monetaria a lo largo del 2020 ayudó a mitigar el impacto de la pandemia porque compensó la demanda monetaria récord que se produjo en aquel entonces, pero una vez pasada la pandemia y la recesión, y frente a la normalización de la demanda de dinero, la Reserva Federal no se adecuó razonablemente.

En la medida de que la Reserva Federal no establezca metas de inflación creíbles o reglas para controlar la cantidad de dinero circulando en los mercados, y mientras los demócratas se nieguen a permitir algún tipo de corrección fiscal, la inflación podría tornarse un problema creciente en la administración de Biden.

Seguir Leyendo

Economía

El director del Banco Nación propuso crear un sistema monetario similar al de Cuba

Publicado

en

El economista ultra-kirchnerista Claudio Lozano, nombrado presidente del Banco Nación por Alberto Fernández, propone crear un sistema monetario similar al que tiene Cuba y limitar severamente la compra de dólares en el país.

En el marco de la amplia derrota del kirchnerismo, Claudio Lozano, economista fanáticamente kirchnerista y actual director del Banco Nación, propuso en diálogo con C5N una polémica reforma monetaria en la cual los argentinos perderían la posibilidad de defender sus ahorros comprando dólares.

Lozano propuso instaurar en el país un sistema monetario socialista, similar al que tiene Cuba, donde los ciudadanos pierden el derecho a adquirir divisas extranjeras cuando dispongan de hacerlo, y el Estado se garantiza la base imponible para recaudar el impuesto inflacionario. En otras palabras, propuso la inconvertibilidad más absoluta del peso argentino en cualquier divisa y bajo cualquier tipo de cambio, bajo cualquier instancia.

Dentro del esquema descripto por el economista, se propuso imponer nuevas regulaciones sobre el mercado cambiario para terminar de desdoblar la compra de divisas de la misma forma que en Cuba: una parte legal exclusivamente para el Estado o un cierto grupo minoritario, y el resto de las personas obligadas a operar con una divisa no convertible y de dudoso valor para realizar sus transacciones cotidianas.

Claudio Lozano, actual director del Banco Nación nombrado por Alberto Fernández en enero de 2020.

El principal objetivo de la reforma propuesta es dotar al Estado de una forma de financiamiento compulsiva aún más estricta de la que existe hoy. De esta manera, el Lozano criticó la tenue corrección fiscal que lleva adelante el ministro Martín Guzmán.

“Desde octubre del año pasado el nivel de ajuste fiscal no era compatible con una sociedad como la que tenemos”, sentenció Claudio Lozano en referencia a la política fiscal de Guzmán.

Lozano aseguró que los subsidios económicos a los servicios públicos “no pueden debatirse” y que se deberá profundizar la política de “transferencias sociales” a partir de un ingreso universal. Este tipo de medidas se tornan prácticamente infinanciables sin un violento incremento de la asistencia monetaria del Banco Central.

Este planteo no es novedoso dentro de las filas del cristinismo fanático, pues la reconocida referente de la izquierda kirchnerista, Fernanda Vallejos, ya anticipó en reiteradas oportunidades que la corrección fiscal de Guzmán es ampliamente incompatible con las preferencias ideológicas de la Vicepresidente.

La debacle electoral del oficialismo impulsó un nuevo cimbronazo interno a nivel ideológico, y cada vez más voces que responden directamente a Cristina Fernández pujan por una nueva radicalización del Gobierno que podría tornarse peligrosa.

Seguir Leyendo

Economía

¿Crisis institucional? El dólar se disparó hasta los $187 y se derrumban las acciones argentinas en Wall Street

Publicado

en

Tras la implosión en el gabinete nacional, y ante las dudas por la continuidad del programa económico, los mercados reaccionaron desfavorablemente y se derramaban los ADRs argentinos en la plaza de Wall Street.

Después de la estrepitosa derrota electoral, el kirchnerismo sigue sin tocar fondo y la implosión del gabinete nacional supone un nuevo cimbronazo. Las dudas sobre la continuidad del programa económico o un cambio en la estrategia con el FMI sembraron pánico en los mercados financieros.

El dólar paralelo llegó hasta los $187, subiendo prácticamente $5 en un solo día. La brecha cambiaria llegó al 78,5% y se vuelve cada vez más incontenible. El alza del dólar también alcanzó a los mercados alternativos, aunque el Banco Central se negó a permitir mayores correcciones sobre el segmento oficial.

Desde el plano financiero, los títulos nacionales en Wall Street registraron pérdidas importantes. La amenaza por una posible radicalización del kirchnerismo sentó las bases para una implosión bursátil de los ADRs.

Edenor registró pérdidas por un 10%, y la misma suerte corrieron las principales entidades bancarias del país, como el Grupo Galicia (-3,3%), Banco Supervielle (-3,6%) y Banco Macro (-4,4%).

La incertidumbre sobre los mercados refleja la falta de determinación del Gobierno de Fernández. Hasta ahora, el ministro Guzmán planteaba una corrección tarifaria para el año próximo, aunque de carácter tenue. Dado el actual caos institucional, estas garantías dejan de ser tan robustas y muchos inversores temen que el Gobierno se incline por medidas abiertamente extremistas.

El Riesgo País también se vio afectado y subió hasta los 1.505 puntos básicos. Tras el endurecimiento de la postura del Fondo Monetario Internacional y la falta de definiciones del Gobierno, la posibilidad de un acuerdo parece algo cada vez más lejano.

Los cambios en el gabinete podrían ser transcendentales para la política económica en materia de tarifas públicas y la gestión de la deuda externa con el FMI, lo cual mantiene en un absoluto estado de alerta a todos los mercados.

Seguir Leyendo

Economía

Fuerte revés para el kirchnerismo en el plano internacional: el FMI designó a un economista ortodoxo para auditar el caso argentino

Publicado

en

El FMI dejará de ser extremadamente permisivo con Argentina y volverá a adoptar una postura convencional para las negociaciones de la deuda. El Fondo resolvió el nombramiento de Ilan Goldfajn como nuevo auditor regional para las negociaciones con el país.

Después de casi 3 años de negociaciones poco convencionales y excesivamente permisivas con Argentina, el Fondo Monetario Internacional endurecerá su posición con el país y decidió designar a Ilan Goldfajn como nuevo auditor regional. La decisión fue anunciada por Kristalina Georgieva, y marca una nueva etapa en las relaciones con Argentina y el tratamiento de la deuda.

Ilan Goldfajn es ampliamente conocido por sus enfoques ortodoxos o convencionales, teniendo además experiencia como funcionario en el Banco Central de Brasil bajo las presidencias de Dilma Rousseff y Jair Bolsonaro.

Los mercados esperan que, bajo su auditoría en el FMI, no se aceptará ningún acuerdo irrealista en términos de metas fiscales, se buscarán establecer estrictas pautas de disciplina fiscal para concretar un exitoso programa de pagos en el futuro.

Cabe recordar que los créditos para la Argentina representan una gran cantidad de la cartera total que dispone el FMI, y dada la pobre reputación del país a lo largo de su historia, esto constituyó un acto sumamente permisivo y hasta riesgoso desde el punto de vista de las autoridades del fondo, por lo que se buscará establecer pautas de mayor ajuste fiscal.

Pero la nueva cara del FMI no se limita a un ajuste de las cuentas públicas, pues se especula con que se pedirá formalmente un plan económico integral, consistente y concreto por parte del Gobierno argentino, que fije metas claras y que garantice la consolidación de las instituciones, como por ejemplo la formal independencia del Banco Central.

Ilan Goldfajn, economista y nuevo Auditor Regional del Fondo Monetario Internacional.

Estos lineamientos parecen absolutamente irreconciliables con las posturas extremistas del Gobierno de Alberto Fernández, que hasta ahora se había negado a producir mayores correcciones fiscales y negociaba un programa para posponer el pago de intereses de deuda.

La corrección en el déficit fiscal fue pronunciada entre diciembre de 2020 y julio de este año, pero una gran cantidad de esa variación se debió exclusivamente al alivio que supuso posponer una gran parte de los intereses de deuda. En la práctica el déficit primario, que se encontraba casi erradicado en diciembre de 2019, cerró el mes de julio en el 2,9% del PBI.

La negativa del oficialismo para corregir las tarifas de los servicios públicos explicó la mayor parte del aumento de las erogaciones por fuera de la pandemia.

Pero pese a la volatilidad, el Gobierno no presentó un plan económico integral al FMI, y tampoco anunció un programa de estabilización consistente. Bajo la directiva de Martín Guzmán, el kirchnerismo se limitó a repetir un típico programa de corte heterodoxo como los que vivió Argentina a lo largo del siglo XX.

Seguir Leyendo

Trending