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Economía

Con los fondos conseguidos, Caputo podría liquidar el Banco Central y lanzar la dolarización a $1.000 pesos por dólar

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El plan de estabilización de Milei contempla una liberación del mercado cambiario en dos etapas, y una profunda reestructuración del Banco Central con fondos de hasta US$ 25.000 millones que vendrían del exterior. Con esta maniobra, el próximo Gobierno le abre las puertas a la dolarización.

El plan de dolarización del Presidente Javier Milei está cada vez más cerca de poder concretarse. A partir del 10 de diciembre se prepara el lanzamiento de un plan de estabilización que buscará atacar al mismo tiempo dos frentes principales: la progresiva liberalización del mercado cambiario, y la reestructuración de los pasivos remunerados del Banco Central.

Ambas medidas son condiciones necesarias para llevar a cabo un proceso de dolarización sin incurrir en la violación de contratos asumidos con el sector privado, ni tampoco ninguna experiencia traumática en materia de inflación. La estrategia buscará minimizar el costo social asociado al período de transición.

El equipo del futuro ministro Luis Caputo estaría en condiciones de destrabar fondos del exterior por un monto de al menos US$ 25.000 millones, de los cuales cerca de US$ 5.000 millones serían provistos por el respaldo del Fondo Monetario Internacional (FMI), que forman parte del Fondo de Resiliencia que fue creado durante el acuerdo original para estos fines.

Si esto finalmente se concretara en la práctica, entonces el Gobierno de Milei obtendría los fondos necesarios para reestructurar los pasivos remunerados, incluyendo una operación de canje entre el Tesoro Nacional y los bancos privados locales

Solo restaría rescatar la base monetaria, que alcanza a representar los US$ 7.000 millones aproximadamente (un valor históricamente bajo por la desmonetización de la economía). Así y todo, sin el estorbo de los pasivos remunerados, la dolarización podría ser factible a un tipo de cambio de conversión de $1.000 por dólar a valores de hoy

La segunda condición para que esto sea posible es la progresiva desregulación y unificación del mercado cambiario. En principio, el equipo económico de Milei prepara dos etapas de transición, la primera llevaría el tipo de cambio oficial al umbral de los $650 (eliminado decenas de regulaciones de la CNV y el BCRA), y en una segunda etapa se procedería a unificar el dólar en una sola cotización de $1.000 a precios de hoy (eventualmente los valores nominales cambiarán conforme avance el tiempo).

Muchos analistas compararon este proceso con una “neo-convertibilidad”, ya que la dolarización se llevaría a cabo con un tipo de cambio fijo y respaldado con reservas por la autoridad monetaria

En otras palabras, los usuarios no tendrán que salir corriendo a canjear sus pesos por dólares en los bancos en temor por el avance de la devaluación, ya que el dólar libre (sin restricciones) será fijado de la misma manera en que se fijó durante el régimen de Convertibilidad. Este esquema facilita la transición, minimiza los costos para los usuarios y permite trazar un horizonte de previsibilidad

El plan económico de Milei revertiría el orden de los aumentos de precios: el primer precio en dejar de aumentar será el dólar, seguido por los precios transables, luego los mayoristas, luego los minoristas, y finalmente los salarios serán los últimos en dejar de subir por inflación (ganándole a todos los precios restantes en el proceso), y comenzarán a regirse por razones estrictamente ligadas a la productividad.

Economía

El expresidente de YPF disparó contra Nacho Torres: “Acaba de introducir un factor nuevo de riesgo para las empresas petroleras”

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El Gobernador amenazó con avasallar la seguridad jurídica de la Provincia en nada menos que su principal sector productivo, el más importante en la generación de empleo. Las empresas concesionarias podrían abandonar las inversiones en la jurisdicción, para migrar a regiones más seguras.

Acorralado por el mal manejo de las finanzas públicas, el inexperto Gobernador Ignacio Torres amenazó públicamente con cerrar el suministro de petróleo y gas al resto del país, como represalia a que el Gobierno nacional le impida incurrir en un canje de deuda forzoso y grotesco.

Como reza la Constitución de 1994, los recursos naturales (el petróleo, el gas, los minerales, etc) le pertenecen a las Provincias, y en tal carácter estas pueden cobrar regalías o derechos de explotación a las empresas que los utilizan. Pero el Gobernador Torres pretende avanzar por encima de sus facultades legales, y sus declaraciones comprometen el normal funcionamiento de la industria energética chubutense.

Las Provincias tienen derecho a cobrar por el uso de los recursos naturales, pero no pueden expropiar los productos que elaboran las empresas privadas que ya pagaron oportunamente por el uso de dichos recursos. Esto es una noción básica para los derechos de propiedad en la industria del petróleo y gas, tanto en Argentina como en cualquier país de la región.

El expresidente de YPF entre 2019 y 2021, el economista Guillermo Nielsen, condenó las desafortunadas declaraciones de Torres y aseguró que solo generarán pérdidas para la inversión del sector privado. Tan solo con sus declaraciones, el Gobernador puso en duda la seguridad jurídica de nada menos que el sector más dinámico e importante de Chubut, responsable directo de la mayor cantidad de empleo privado formal de la provincia. 

Sin la inversión del petróleo y el gas, la actividad económica de Chubut se vería seriamente comprometida, y todo esto en un contexto también recesivo a nivel nacional. La Provincia podría verse afectada por una debacle aún mayor a la que atraviesa el país.

Para que una inversión con altos costos hundidos (como es el caso de la industria petrolera) pueda llevarse a cabo, es necesario un horizonte de reglas de juego estables. Lo que el gobernador Torres dejó trascender con su accionar es que ya no importan los compromisos asumidos por la Provincia ni tampoco las cláusulas firmadas en los contratos de concesión, sino que cualquier gobernador puede decretar la interrupción de la actividad a discreción.

Se sienta así un pésimo precedente para la industria local, que se agravará conforme pasen los días y no se encuentre un desenlace al conflicto que desató el Gobernador.

Esto se suma a las posiciones extremistas que adoptó Torres tan pronto llegó al poder, y probablemente la más importante de ellas sea su negativa a permitir la explotación minera en la cordillera

Solo con esta maniobra, la Provincia de Chubut renunció a la creación de miles de puestos de trabajo en el sector privado formal. Del otro lado de la cordillera, la industria minera de Chile llegó a exportar hasta US$ 9.200 millones de dólares en 2023.

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Economía

El Presidente del Banco Central desmintió públicamente a Martín Tetaz: Chubut recibe el mismo trato que cualquier otra provincia del país

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Santiago Bausili remarcó que la autoridad monetaria se limita a establecer las reglas de juego para minimizar el riesgo en el sistema bancario, y no existe ninguna actuación discrecional que perjudique deliberadamente a la Provincia de Chubut.

La imposibilidad de llevar a cabo un canje de deuda por parte de la Provincia de Chubut a cargo del gobernador Ignacio Torres desató un nuevo conflicto con el Gobierno nacional. El canje no puede ejecutarse si el Gobernador no logra poner en orden las cuentas fiscales de su jurisdicción, para trazar así un cronograma de pagos garantizados con las regalías del sector petrolero.

El Gobierno del Presidente Javier Milei, de la mano del ministro Luis Caputo, hizo uso de sus facultades para retener una parte del pago de la coparticipación hacia Chubut como pago a cuenta de la deuda pendiente que esta provincia mantiene con la Nación. Ante la falta de respuestas de gestión, Torres respondió con la amenaza de desabastecer de petróleo al país, violando la seguridad jurídica de la Provincia y poniendo en peligro al empleo de miles de personas.

En este contexto, el diputado nacional por la Unión Cívica Radical, Martín Tetaz, trató de excusar al Gobernador afirmando que el BCRA impide la reestructuración de la deuda. Esto es falso, y el propio director de la institución, Santiago Bausili, se encargó de desmentir públicamente.

Como explicó el Presidente del BCRA, la institución se limita a regular el riesgo de exposición al que puede incurrir el sistema bancario local con las distintas esferas del sector público, y en este caso con las provincias.

Desde el estallido de la crisis bancaria de 2001 (probablemente la mayor de la historia argentina), el BCRA restringe el crédito que los bancos locales pueden suministrarle a las provincias. Esta pauta es necesaria, precisamente, para evitar que se vuelva a repetir un crack bancario como el de aquel entonces.

Pero muy a diferencia de lo que dejó trascender el diputado Tetaz, el Banco Central no establece (ni puede establecer) ningún tipo de restricción al endeudamiento de las Provincias. Las distintas jurisdicciones locales pueden endeudarse libremente con bancos o entidades extranjeras, o pueden hacerlo con el mismo Gobierno nacional. Tampoco existe ninguna regulación ni limitación a que cualquier Provincia pueda ejecutar un canje de deuda con sus respectivos acreedores.

La Provincia de Chubut podría cerrar un canje de deuda si lograra los superávits necesarios para hacer frente al pago de capital e intereses con Nación, lo que no puede hacer es endeudarse indefinidamente con los bancos locales para financiar sus desequilibrios ya que estos últimos no tienen permitido ofrecer crédito de semejante magnitud.

Por supuesto, esta regulación sobre los bancos locales es indiferente a cualquier provincia del país. No existe ningún tipo de tratamiento discrecional en favor de alguna jurisdicción por sobre otra. Chubut puede endeudarse limitadamente con el mercado de capitales local tanto como La Rioja, Buenos Aires o Mendoza.

El reclamo del gobernador Torres es bochornoso e irresponsable, pero más importante aún, esconde una cuestión de fondo: la negativa por ajustar las finanzas públicas y para honrar debidamente las deudas asumidas en tiempo y forma.

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Economía

Argentina perdió un juicio de US$ 337 millones por la falsificación de estadísticas del INDEC durante el Gobierno de Cristina Kirchner

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Así lo estableció un tribunal de Gran Bretaña en favor de la demanda del fondo Palladian Partners. La alteración de estadísticas impactó directamente sobre el pago de los bonos atados al crecimiento del PBI, y los acreedores se vieron damnificados.

La herencia del Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner sigue generando costos aún al día de hoy. El Tribunal de Apelaciones de Londres dispuso este jueves de un fallo en contra del Estado argentino y a favor del fondo litigante Palladian Partners, en conjunto con HBK Master Fund, Hirsh Group y Virtual Emerald International.

El fallo de la corte responde a la alteración de las estadísticas del INDEC durante el período en que fue intervenido por el kirchnerismo, y en particular en relación al pago de los bonos atados a la evolución del PBI.

Los llamados “bonos con cupón PBI” se lanzaron en Argentina durante el año 2005 con el objetivo de atraer a los inversores al canje de deuda que se ejecutó por aquel entonces. Estos bonos ofrecían pagar una retribución adicional cada vez que Argentina creciera más de un 3% anual, medido por el INDEC. Pero en el año 2013 el exministro de Economía y actual Gobernador, Axel Kicillof, alteró las estadísticas del organismo y cambió el año base de medición del PBI para alterar la tasa de crecimiento de ese año.

Cuando los bonos fueron lanzados en 2005, el INDEC tomaba como referencia al año base 1993, y a partir de 2013 comenzó a tomarse como referencia al año 2004 (algo que se mantiene hasta la actualidad). Podría haberse cambiado el año base (algo común) y al mismo tiempo haber excluido a estos bonos de la nueva referencia, pero toda la intención del Gobierno kirchnerista fue alterar las estadísticas para evitar pagar intereses de deuda.

Debido a estas modificaciones, los acreedores comenzaron a recibir una menor retribución por sus bonos. En otras palabras, hubo un cambio deliberado de las reglas de juego dispuesto con la única finalidad de pagar menos intereses de deuda. 

Para el tribunal de Londres, estas fueron razones suficientes para darle la razón a los demandantes y exigir una compensación por 310 millones de euros, equivalentes a US$ 337 millones de dólares y solo a cuenta del fondo Palladian Partners. La demanda conjunta con los fondos restantes llegaría a los US$ 1.500 millones de dólares

Este fallo producido por la herencia kirchnerista tiene lugar en un momento especialmente delicado para el país y para las reservas del Banco Central. Desde el 10 de diciembre el BCRA logró acumular cerca de US$ 8.000 millones de dólares en reservas netas, pero es necesario recordar que la administración anterior dejó un rojo de divisas de por lo menos US$ 11.000 millones y las reservas netas siendo negativas.

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