El presidente Javier Milei vetó este lunes la ley de emergencia en discapacidad aprobada por el kirchnerismo en el Congreso. Este proyecto, lejos de querer ayudar a la gente, hubiera significado la destrucción del superávit fiscal, la quiebra del Estado, y una nueva crisis económica para el país, mandando a millones de argentinos a la pobreza.
La norma preveía la creación de una Pensión Universal por Discapacidad que, según estimaciones oficiales, habría incorporado a más de 1,6 millones de nuevos beneficiarios, generando un impacto fiscal superior a los 6 billones de pesos anuales, es decir, más de 5.000 millones de dólares.
El Gobierno de Milei explicó que la medida, más allá de su enunciado "humanitario", implicaba una carga financiera insostenible para el Estado y duplicaba beneficios ya existentes sin una evaluación seria de los casos.












