Caputo planteó además que una pareja joven con dos salarios podría alcanzar ese nivel de ingresos y acceder al financiamiento.
¿Por qué interviene el FGS?
El objetivo del FGS es aportar fondeo de largo plazo al sistema financiero.
Según explicó Caputo, los bancos tienen dificultades para financiar créditos hipotecarios extensos porque gran parte de sus depósitos tiene vencimientos mucho más cortos. Mientras una hipoteca puede durar décadas, los bancos suelen contar con depósitos a la vista o plazos fijos de períodos relativamente breves.
La intervención del FGS busca reducir ese descalce mediante depósitos de uno y cinco años, permitiendo que las entidades tengan una fuente de financiamiento más estable para ampliar su cartera hipotecaria.
Micele explicó que el FGS trabajó durante varios meses junto con el Ministerio de Economía y Capital Humano para diseñar el mecanismo.
Según el funcionario, actualmente el mercado hipotecario genera alrededor de $300.000 millones mensuales en créditos, por lo que el programa de $2 billones representa un volumen significativo frente al tamaño actual del mercado.
Caputo destacó el bajo nivel de crédito hipotecario en Argentina
El ministro también puso el foco en el escaso desarrollo histórico del crédito hipotecario argentino.
“El stock de créditos hipotecarios en Argentina apenas representa dos puntos del producto”, señaló Caputo, y comparó esa cifra con Chile, donde ronda el 27%, y Estados Unidos, donde llegó a representar porcentajes mucho mayores.
Para el ministro, la explicación está vinculada con décadas de inestabilidad económica, inflación, crisis financieras y falta de confianza en el sistema financiero.
En ese contexto, el Gobierno considera que extender los plazos del fondeo bancario puede contribuir a desarrollar un mercado hipotecario más profundo y generar nuevas alternativas de financiamiento para las familias.
El FGS afirma que aumentó sus activos
Micele también destacó la evolución patrimonial del Fondo de Garantía de Sustentabilidad.
Según explicó, cuando asumió la administración de Javier Milei, el FGS contaba con aproximadamente USD 30.000 millones en activos, mientras que actualmente alcanza los USD 80.000 millones.
El funcionario remarcó que el mandato principal del fondo es preservar la seguridad y rentabilidad de sus inversiones, mientras que entre sus objetivos secundarios se encuentra contribuir al desarrollo de la macroeconomía.
En ese marco, el Gobierno busca utilizar parte de los recursos del FGS para extender el financiamiento de largo plazo y ampliar el acceso al crédito hipotecario.
La primera licitación será el próximo paso para poner a prueba el mecanismo. A partir de la respuesta de los bancos, el Ejecutivo podrá evaluar el funcionamiento del programa y avanzar con las siguientes rondas hasta completar los $2 billones previstos para el fondeo hipotecario.