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Economía

El 90% de los depósitos están colocados en títulos públicos, en lugar de financiar a las familias y las empresas

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Ante la falta de demanda de crédito y el clima recesivo en la economía, los bancos ya colocan hasta un 90% de los depósitos en bonos del Tesoro y pasivos remunerados del Banco Central.

Luego de que los desequilibrios fiscales del sector público llegaran a un nuevo récord histórico en 2020, el Gobierno apostó por captar recursos del mercado local como una alternativa para la emisión monetaria directa y ante la falta de acceso al mercado de capitales internacional.

En una situación de extrema voracidad estatal y en el marco de una demanda de crédito muy reducida por parte del sector privado, los bancos actualmente ya colocan un 90% de los depósitos en títulos públicos, tanto del Sector Público Nacional (bonos del Tesoro) como del Banco Central (pasivos remunerados).

La participación del sector público es creciente. En los dos primeros meses de 2021 un 75% de los depósitos bancarios privados fueron prestados al Estado, en marzo esta relación creció al 83% y desde mayo se mantiene oscilando el 90% del total.

Solo el resto queda para financiar proyectos de las familias y las empresas, como pueden ser la apertura de nuevos emprendimientos, la financiación de una hipoteca para adquirir una primera vivienda, entre muchas otras alternativas. Todo esto se ve restringido por la enorme voracidad del sector público.

El efecto de la excesiva participación del Estado en el crédito local es evidentemente recesivo, una gran cantidad de recursos que hubieran servido para financiar proyectos productivos ahora se destinan para cubrir gastos corrientes sin mayor valor económico.

Si el sector público persiste en un gran déficit fiscal y se intenta reemplazar la mayor cantidad de emisión monetaria posible por deuda en el mercado local, la contracara será un mayor efecto recesivo que se consolidará cada vez más. Nuevamente, el problema subyacente es el desequilibrio de las cuentas públicas.

Según el Instituto Interdisciplinario de Economía Política de Buenos Aires (IIEP) el déficit fiscal contabilizando intereses representó el 4,8% del PBI en junio, un resultado holgadamente superior al que había antes de la pandemia pese a que la economía produjo un rebote.

Considerando el resultado primario, se observa un deterioro fiscal todavía mayor porque se registró un déficit del 3,2% del PBI en el mismo mes. El grueso de la corrección fiscal fue lograda con una baja de la carga de intereses, pero el sector público mantiene un desequilibrio entre gastos e ingresos corrientes que es ampliamente superior al que había antes de la pandemia, cuando se registraba un déficit primario casi nulo.

La corrección fiscal desde diciembre del año pasado fue considerable, los desequilibrios de caja siguen siendo superlativos y demandan una gran cantidad de recursos locales, además de una asistencia monetaria persistente de todos modos.

En segundo lugar, si bien el ministro Martín Guzmán aseguró en reiteradas oportunidades la necesidad de consolidar un mercado de local en pesos, lo cierto es que en la práctica el Estado estorba el normal desarrollo del mismo porque impide la eficiente asignación de los recursos en la economía.

Lejos de alentar la creación de un mercado de capitales en el país, lo que hace el Estado es limitarse a consumir el poco crédito que ya existía para financiar sus desequilibrios fiscales.

Economía

Se desacelera la recuperación laboral en EE.UU: las solicitudes por desempleo aumentan hasta 286.000

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En los primeros 15 días del mes de enero, los reclamos por seguros de desempleo registraron la cifra más alta desde octubre del año pasado, marcando una fuerte desaceleración de la recuperación laboral en la economía más importante del mundo.

El Departamento de Trabajo de los Estados Unidos reveló que fueron registradas un total de 286.000 solicitudes contra la desocupación hasta la semana que finalizó el 15 de enero. Esto marca un nuevo récord desde octubre de 2021, y supone un freno al rápido rebote del mercado laboral que se venía produciendo desde la segunda mitad del 2020.

Nuevamente, las estimaciones de Bloomberg fallaron por ser exageradamente optimistas, pues se esperaba alcanzar una cifra desestacionalizada en torno a las 225.000 solicitudes. Las proyecciones con exceso de optimismo se producen mes tras mes desde la asunción de Joe Biden, aunque jamás pudieron materializarse en la práctica.

Cabe resaltar que durante la presidencia de Donald Trump ocurría un fenómeno radicalmente opuesto: las proyecciones eran habitualmente pesimistas, pero las cifras oficiales las superaban recurrentemente.

Los datos para enero de 2021 fueron ajustados por estacionalidad, debido a que de esta forma resulta posible comparar entre distintos meses de forma rigurosa. Sin tener en cuenta este ajuste estacional, el número efectivo de personas que solicitaron un seguro por desempleo fue de 337.417 hasta el 15 de enero.

De todas maneras, y aún sin ajuste estacional, la desaceleración del rebote laboral puede observarse también en las proyecciones propias que realizó el Departamento de Trabajo. La estacionalidad característica del mes de enero induce siempre a una fuerte caída de los seguros por desempleo, pero mientras el Gobierno esperaba una caída del 33%, la cifra efectiva llegó a solo el 19,8% con respecto a la semana anterior.

La cantidad de personas que reclamaron su seguro por desocupación aumentó en 55.000 con respecto a la primera semana del mes de enero. La tendencia alcista también puede percibirse si se compara contra los datos de la última semana de diciembre, por lo que la desaceleración laboral ya acumula tres semanas.

La tasa de desocupación de los Estados Unidos volvió a caer por debajo del 4% al término del mes de diciembre, como resultado de la fuerte flexibilidad laboral que existe en ese país y la rápida recuperación económica en “forma de V” desarrollada mayormente en los últimos meses de la gestión de Trump.

Sin embargo, el crecimiento del fenómeno inflacionario se perfila como el principal problema económico que actualmente enfrenta la economía estadounidense. La administración de Biden aún no dio respuestas contundentes y, como ocurre con el poder adquisitivo, la inflación también erosiona poco a poco la imagen política del Presidente.

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Economía

La insistencia de Guzman con el FMI: el pago de la deuda podría dejar al Central sin reservas líquidas

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Dentro de los siguientes nueve días vencen alrededor de 1.100 millones de dólares y el Central se podría quedar casi sin reservas líquidas. Aumentan los rumores de un default con el Fondo.

Para el viernes próximo Argentina tendrá que pagar 719 millones de dólares al FMI y tres días después serán otros 369 millones de dólares. Este será el último pago que Argentina pueda hacerle al Fondo con las reservas que se encuentran en el Banco Central para poder continuar con la negociación sin entrar en atrasos. El ministro Guzmán insiste ante la prensa internacional en que necesita más tiempo para llegar a un acuerdo.

Además aumentan las especulaciones que el Gobierno podría no pagar para no perder los últimos 1100 millones de dólares que le quedan de reservas líquidas. Al fin y al cabo, esa suma es algo más del doble que las reservas que el Banco Central perdió en la primera mitad de enero y en febrero se deben pagar 195 millones de dólares de intereses al Club de París.

Dentro del oficialismo hay quienes creen que debería necesario mostrarse duros y dejar de pagar para enviar una señal de intransigencia frente a la exigencia de un ajuste recesivo, mientras que en el entorno del ministro niegan que patear el tablero a altura de las negociaciones esté en los planes de Guzmán.

Por otro lado, en Economía insisten en que, si bien hay tensión, se debe mantener la cordialidad con los técnicos del staff del FMI. Y enfatizan que los avances son lentos, pero los hay y habrá que continuar con la negociación.

La diferencia entre pagar y no pagar no es solamente contable en materia de reservas internacionales, sino de tiempos. Dejar de pagar casi 1.100 millones de dólares implica adelantar dos meses el ingreso formal en atrasos con el Fondo, que se concretaría entonces a finales de julio y no a finales de septiembre. Al fin y al cabo el siguiente vencimiento no es sino hasta el 21 de marzo. Con eso conseguiría comprar algo más de un mes de reservas, aunque la aceleración de la demanda de divisas puede volverlo incluso un período más corto.

No necesariamente entrar en impagos implica el fin de las negociaciones, de hecho en general los países que entraron en atrasos continuaron negociando y solo fueron un puñado los que llegaron a los seis meses, a la fecha límite de los “protracted arrears”, es decir de los atrasos que el Fondo Monetario no puede volver a financiar.

Con depósitos bancarios del sector privado de casi 8 billones de pesos con tasas de interés para los plazos fijos de 3,25% mensual sensiblemente menores a la inflación esperada para comienzos de año, un desarme de depósitos puede rápidamente presionar sobre la brecha cambiaria y volverse contra las reservas incluso sin que el Banco Central destine divisas a los mercados bursátiles.


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Economía

Nuevo disparo del dólar blue: alcanzó un nuevo récord histórico a $219

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La brecha cambiaria con el dólar oficial se amplia cada vez más.

El dólar blue vuelve a sorprender con un nuevo récord histórico este viernes alcanzando los $214 para la compra y a $219 para la venta.

De todos los aumentos, este ha sido el mayor que la divisa dio en un día desde el 10 de noviembre cuando la cotización aumentó $5,50 en 24 horas.

Durante esta semana la divisa comenzó en $209 y la termina con $10 más, dejando una brecha con el dólar mayorista de 109,90%. Por otro lado, en la mayor parte del país, el blue alcanza hasta los $221.

Dólar blue hoy: a cuánto cotiza este domingo 5 de diciembre

Qué sucederá con el riesgo país

Con esta situación que se vive actualmente con el dólar en el último día hábil de la semana, el riesgo país alcanzó los 1914 puntos y señala un máximo desde la reestructuración de deuda que realizó el Gobierno en 2020.

Por otra parte, antes de las 16 horas, los bonos argentinos en dólares perdían entre 0,3% (AL30D) y 4,6%.

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