Conecte con nosotros

Economía

El Banco Central estima que la economía se desplomará un 11,8% este año

La entidad monetaria sinceró sus expectativas para fin de año: luego de 10 meses de Gobierno, se prevé una caída del 11,8% y una inflación de 37% en diciembre, como consecuencia de una cuarentena eterna que ya ocupó dos tercios del gobierno de Fernández.

Publicado

en

Los efectos de la cuarentena en la economía fueron analizados con mayor detalle, y se reestimaron las principales variables para fin de año. Según el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que realiza el Banco Central, la economía se derrumbaría un 11,8% en 2020. 

Aún así, las estimaciones llegaron en un momento de fuerte inestabilidad en el tipo de cambio, y de fracaso en la política de exportaciones. De continuar el desequilibrio actual, es posible que se necesiten nuevas correcciones. 

Según el INDEC, la industria manufacturera paralizó su recuperación, que venía produciéndose desde mayo, a causa el ritmo anémico en la reapertura. Se teme que el comportamiento de la industria refleje la situación del total de la economía, ya que numerosas consultoras privadas estimaban una desaceleración del rebote para el mes de julio y agosto. 

El relevamiento del Banco Central también evidenció un cierto optimismo en cuanto al ritmo de inflación para los meses que le quedan al año, aunque el panorama es más difuso para el 2021. Según el promedio de las expectativas, la inflación podría cerrar en torno al 2,9% en septiembre. 

Ad

Si bien el índice IPC parecía aparentemente dormido con la cuarentena, el nivel de precios se viene acelerando desde agosto. El INDEC relevó que la inflación mensual de julio cerró en el 1,9%, ese mismo dato fue de 2,7% en agosto, y se acercaría al 3% en septiembre. 

Como estaba previsto, la cuarentena significó un comportamiento anormal en las principales variables monetarias y, con la progresiva normalización, se estimaba un rebrote inflacionario en el cuarto trimestre del año. La estimación de agosto parece ir de la mano con este escenario. 

La inflación mensual llegaría a un pico del 4% entre diciembre de este año y enero de 2021. La aceleración inflacionaria tiene un horizonte de por lo menos 5 meses hacia adelante. Esto se proyecta como el resultado de las medianas dentro de un determinado rango de datos.

Por su parte, la inflación interanual (la comparación entre un mes determino y su par de 12 meses antes) cerraría el año ubicándose en el 36,9%. El último dato oficial, referido al mes de agosto, registró una inflación de 40,7%, y la tendencia bajista podría perdurar hasta diciembre, al menos en teoría. 

Ad

Para 2021 el pronóstico se torna considerablemente más pesimista. La inflación promedio para el año que viene podría volver a trepar hasta el 47,5%. En general, salvo el 2017, ninguna estimación tuvo un alto grado de éxito predictivo a largo plazo, y esta cifra fue duramente cuestionada, porque la política monetaria del gobierno es errática. 

El histórico salto en el valor del dólar y la enorme contención de pesos en instrumentos del BCRA, hacen pensar que la demanda de dinero no es tan robusta como estima el equipo de Martín Guzmán, y esto trae consigo un efecto inflacionario subyacente. 

El informe señala que se espera un tipo de cambio nominal (oficial y sin el impuesto PAIS y Ganancias) de $122 para 2022. Este pronóstico se elaboró en base a las también estimadas expectativas en los precios.

De igual forma que en 2018, se teme que las estimaciones no logren prever la totalidad del efecto inflacionario. En aquel entonces, el propio informe REM de expectativas de mercado reflejaba una inflación cercana al 25%, aunque esto no pudo materializarse en la realidad. 

El informe REM anticipó una estimación de déficit fiscal en torno a los 1.785 mil millones para 2021, en gran parte por la progresiva superación de la pandemia, y la desaparición de los gastos especiales que esta demandaba, como el pago generalizado del IFE, o el ATP para empresas.

Seguir Leyendo
Haga clic para comentar

Usted debe estar conectado para publicar un comentario Inicio de sesión

Deja una Respuesta

Economía

Brasil se recupera: la tasa de desocupación cayó del 15,1% al 13,7% en junio

Publicado

en

El Instituto de Investigaciones Económicas Aplicadas de Brasil (IPEA) determinó que la tasa de desocupación bajó hasta el 13,7% eliminando la incidencia de factores estacionales. Se trata del nivel más bajo desde mayo del año pasado.

La recuperación en el nivel de actividad económica brasileña comienza a mostrar sus efectos sobre el mercado laboral. Según el Instituto de Investigaciones Económicas Aplicadas (IPEA) el desempleo cayó al 13,7% en el mes de junio, siendo el último mes del trimestre móvil comenzado en abril.

Esta cifra se estimó eliminando las fluctuaciones de índole estacional, propias de la estacionalidad en la serie original del Producto Interno Bruto (PIB). El dato de desempleo desestacionalizado para junio de 2021 fue el más bajo desde mayo del año pasado.

Además, se produjo una baja importante contra el último mes del trimestre móvil inmediatamente anterior, pues en marzo de este año la desocupación en Brasil ascendía al 15,1% de la población económicamente activa.

Según la encuesta IPEA, la mayor parte de la creación de puestos de trabajo se concentró en sectores con un alto grado de informalidad, como la construcción, la agricultura y los servicios domésticos. El empleo en estos sectores creció 19,6%, 11,8% y 9% respectivamente, en comparación con el mismo período de 2020.

A diferencia de Argentina, la población económicamente activa de Brasil se mantiene en crecimiento y ya está en niveles cercanos a los que había antes de la pandemia. Esto implica que la reducción de la desocupación solo pudo deberse a la expansión en la cantidad de empleo, y no a un “efecto desaliento” como ocurrió en Argentina.

Por su parte, el Gobierno de Jair Bolsonaro dio respuesta a los problemas de informalidad y actualmente impulsa una ambiciosa reforma laboral para modernizar la legislación y favorecer la contratación en el sector privado formal.

Con la recuperación de la actividad económica mensual se espera volver a conseguir los niveles de empleo previos a la pandemia, pero la desregulación del mercado apunta a bajar el “desempleo estructural” y disminuir el grado de informalidad internalizado en Brasil.  

Acorde a los datos de la encuesta IPEA, la informalidad no es la única problemática sobre la actual estructura del mercado laboral en Brasil, también la duración promedio de la desocupación se mantiene en niveles elevados desde hace décadas. La desregulación laboral tiene por objetivo generar incentivos para el dinamismo de la demanda por factor trabajo.

Los cambios apuntan a modificar los programas estratégicos de las empresas de forma estructural, para que dejen de ser capital-intensivas de forma exagerada, y vuelvan a incorporar una cantidad óptima de factor trabajo.  

Seguir Leyendo

Economía

Brasil registró un superávit de cuenta corriente por US$ 1.680 millones en agosto

Publicado

en

El Banco Central de Brasil registró un importante superávit de US$ 1.680 millones en agosto cuando los analistas proyectaban un resultado positivo por US$ 1.000 millones. De esta forma, el resultado acumulado de 12 meses sigue siendo deficitario, pero es el más bajo desde 2018 y va en camino al equilibrio fiscal.

Acorde a los últimos datos relevados por el Banco Central de Brasil, el déficit de cuenta corriente del país se estabilizó en el 1,23% del PBI en agosto, siendo la brecha más baja desde mediados de 2018.

Este resultado se debió a un importante superávit en la balanza de pagos. La autoridad monetaria relevó que el mes de agosto cerró con un superávit de US$ 1.680 millones en la cuenta corriente.

El consenso de los analistas entrevistados por Reuters proyectaba una cifra superavitaria cercana a los US$ 1.000 al término del mes pasado, por lo que fueron superadas las expectativas.

Teniendo en consideración solamente el resultado para ese mes, y dejando de lado el arrastre estadístico del acumulado anual, las cifras registradas fueron las más altas para cualquier mes de agosto en por lo menos 15 años.

En comparación con el mismo mes del año pasado, el superávit comercial arrojó un crecimiento del 14,2% como señala el informe del Banco Central brasileño, lo que equivale a una mejora por US$ 5.650 millones.

Por su parte, el flujo de inversión directa en el país también mostró resultados positivos. Brasil registró una afluencia de capitales por US$ 4.451 millones en agosto de este año, frente a los US$ 2.592 millones del mismo período de 2020. Esto representa un aumento del 71,7% interanual.

Aún así, la proyección de los analistas preveía alcanzar un flujo de inversiones por un monto de hasta US$ 6.000 millones, por lo que esta vez el dato efectivamente registrado no fue optimista, pese a las mejoras contra el año pasado.

El Banco Central de Brasil espera concretar un resultado superavitario por US$ 3.000 millones en la cuenta corriente para fin de año, y conseguir un ingreso de inversiones por otros US$ 60.000 millones.

El monto de la inversión proyectada para Brasil podría ser perfectamente factible, pues hasta agosto ya se acumularon US$ 49.400 millones en concepto de inversión extranjera, y está dentro de los parámetros previstos. Las metas para fin de año se mantienen sin mayores correcciones.

Seguir Leyendo

Economía

China al borde del colapso: Evergrande tiene 30 días para poner sus cuentas en orden o quebrar

Publicado

en

El gigante inmobiliario chino falló en pagar un vencimiento de intereses de bonos en dólares este jueves, y le queda solo un plazo de gracia de 30 días antes de entrar en default abiertamente. Sus acciones se derrumban en la bolsa de Hong Kong.

Después del pánico en los mercados financieros por un posible incumplimiento definitivo de Evergrande con sus acreedores, la empresa todavía no ha dado respuestas contundentes y los inversores siguen vendiendo sus posiciones en la plaza bursátil de Hong Kong.

Este jueves, el gigante inmobiliario no cumplió con el debido pago de intereses resultantes del enorme pasivo acumulado en los últimos años. Aún así, se determinó un período de gracia por 30 días. De no producirse una corrección al término de este plazo, la empresa entraría en cesación de pagos de forma abierta.

Hasta ahora, no ha mostrado ni la más mínima señal para corregir el rumbo y sus cuentas indican que si el Banco Popular Chino no le gira dinero, no podrá afrontar ningún pago más.

El pasivo que acumula Evergrande es tan masivo que incluso representa hasta el 2% de PIB chino, una cifra exorbitantemente grande por un monto aproximado de 305.000 millones de dólares.

Evergrande alegó haber llegado a un acuerdo exitoso con sus acreedores de deuda, pero lo cierto es que solamente se cubrirán los tenedores de bonos en yuanes, pero no en dólares u otras divisas. Se llega entonces a un trato completamente desleal con los inversores en el exterior.

El Banco Central Chino respondió suministrando una mayor liquidez en los mercados, pero si bien se especula con un posible rescate, aún no se han dado precisiones al respecto por parte del Gobierno chino ni de sus medios oficiales dependientes.

Sin embargo, la empresa inmobiliaria sí dispone de suficiente liquidez para afrontar el pago de intereses en el corto plazo, pero posee un dramático problema de solvencia. En otras palabras, si bien es capaz de cumplir con sus obligaciones en los próximos meses, Evergrande decidió por voluntad propia no pagar intereses a acreedores fuera de China ante su propia expectativa por un incumpliendo abierto en el futuro.

De colapsar completamente, la repercusión financiera podría rápidamente diseminarse al sector real y poner en serios problemas a la segunda economía más grande del mundo. De esta manera, también corre peligro el desempeño de la economía global.

La política monetaria de China en los últimos años jugó un rol crucial para entender el posible colapso de Evergrande. Para sostener las tasas de crecimiento después de cambiar el modelo económico en la última gran crisis internacional, el mercado chino recurrió a un masivo endeudamiento.

Considerando solamente al sector privado, la deuda China pasó de representar el 110% del PBI en 2008 al 230% en la actualidad. Sumando al enorme sector público en el país asiático, la deuda total alcanza hasta el 323% del PBI. Este endeudamiento fue constantemente incentivado y subsidiado por el efecto de la política monetaria china.

La política monetaria mantuvo por años una suerte de arbitraje entre las bajas tasas de interés en los mercados de países desarrollados, y los altos tipos vigentes dentro de China. Mientras la política monetaria norteamericana también fue laxa, se generaron incentivos para adquirir deuda a bajo costo en EE.UU para adquirir activos financieros (comprar deuda) china con mayores rendimientos. Esto promovió activamente el endeudamiento chino, en la cual empresas como Evergrande pudieron colocar sus instrumentos y conseguir financiamiento por años.

Cuando Estados Unidos volvió a apostar por una política más contractiva a partir de 2016, se revirtió el flujo de capitales de nuevo, y China dejó de adquirir financiamiento. En consecuencia, el Banco Central chino cambió de estrategia y rebajó enormemente los tipos de interés, buscando perpetuar el mismo ciclo de endeudamiento pero a nivel interno.

En consecuencia, cabe esperar que Evergrande sea solamente una primera muestra de una secuencia de malas inversiones por sobreendeudamiento del mercado chino con el resto del mundo, así como a nivel local. Evergrande podría convertirse en el primer precedente de un problema financiero mucho más relevante.

Seguir Leyendo

Trending