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Economía

El “dólar quieto” no frena la inflación como Guzmán decía que iba a pasar: los precios podrían subir más del 4% en marzo

Las previsiones privadas para la inflación de marzo revelan una cifra cercana al 4,4%, poniendo en serios problemas a la meta de inflación planteada por Martín Guzmán en el Presupuesto.

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Pese a los postulados del kirchnerismo, el dólar estable en los mercados alternativos y la desaceleración en el ritmo de devaluación oficial no están conteniendo el aumento del nivel de precios, algo que ha tomado por sorpresa a los inexpertos economistas del Gobierno. 

La desaceleración inflacionaria que preveía Martín Guzmán no aparece por ningún lado. Según las estimaciones privadas para la inflación en marzo, esta volvería a cerrar en valores preocupantes que atentan directamente contra las metas delineada por el Ministro de Economía. 

Solamente en la primera semana de marzo, la consultora LCG registró un repunte de precios en torno al 1,1% en alimentos y bebidas no alcohólicas. En total, la inflación de marzo podría cerrar en el 4,4% medida punta a punta entre la última semana del mes y la última de febrero. 

Según el propio Guzmán, y tal y como plantea su presupuesto, la inflación para diciembre de este año estaba proyectada en el 29% anual, pero esta cifra queda cada vez más desplazada por la realidad.

Guzmán le está errando a los pronósticos de la inflación, dejando al descubierto sus falencias teóricas.

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La inflación acumulada en los primeros meses del año revela que la meta difícilmente se cumpla, y las cifras correspondientes a marzo podrían ser un quiebre definitivo en las expectativas de los mercados. 

De corroborarse un alza superior al 4% en los precios para el mes de marzo, el oficialismo tendría que lidiar con un nuevo fracaso económico en cara al año electoral. La inflación no cede aún con un rígido programa de controles de precios y tarifas de servicios públicos. Incluso empeoró la expectativa de inflación para fin de año en los mercados.

A su vez, el Banco Central decidió emprender una agresiva política de esterilización para absorber parte del sobrante de pesos en los mercados, y decidió no financiar al Tesoro Nacional con transferencias en los primeros dos meses del año. 

Todo esto resultó insuficiente para detener el alza de precios, pues la normalización en los agregados monetarios y la caída en la demanda de dinero ponen una presión creciente sobre la inflación. 

Ya en el mes de febrero de 2021 la inflación interanual había trepado al 40,7%. Los datos para marzo sugieren un nivel de inflación interanual incluso superior. El equipo económico, previendo una meta de 29% para fin de año, programó una devaluación del 25% en el mercado de cambios oficial en el mismo período. 

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De no cumplirse la meta inflacionaria, es posible que la presión sobre el tipo de cambio sea considerablemente mayor en los próximos meses, y el Banco Central tenga que ceder ante la falta de dólares y la imposibilidad de defender el tipo de cambio. 

En escenarios optimistas, las consultoras privadas ponen un piso de inflación en el 40% para fin de año, y máximos superiores al 50% en escenarios más adversos para la economía. 

Tomando una perspectiva de largo plazo, y bajo estadísticas oficiales elaboradas por el INDEC, se observa un profundo deterioro en el programa del Gobierno, que apostó todos sus esfuerzos en mantener un “ancla cambiaria” que parece inefectiva para controlar la inflación

Mientras los precios mayoristas aumentaron un 37,6% en los últimos siete meses, la devaluación en el mercado oficial fue solo del 25%. La fijación del tipo de cambio en términos reales no es capaz de lograr estabilidad en ausencia de una política monetaria restrictiva, y con un peso que es cada vez menos demandado.  

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Economía

El peor escenario a un mes de las elecciones: Sigue la recesión, se frena la oferta laboral y aumenta la desocupación

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Tras la suba de la tasa de política monetaria, la economía más importante del mundo muestra cada vez más signos de agotamiento. El desempleo aumentó al 3,7% en agosto y la oferta laboral retrocedió al nivel más bajo desde el año 2021. 

El Departamento de Trabajo de Estados Unidos publicó su informe sobre la Encuesta de Ofertas de Trabajo y Rotación, y advirtió por una profunda desaceleración del mercado laboral, un sector que hasta ahora no había sufrido efectos significativos devenidos de la recesión. 

La oferta laboral de Estados Unidos cayó en 1,1 millones de puestos de trabajo al término del mes de agosto, totalizando así las 10,1 millones de plazas disponibles en ese mes. Es el resultado más bajo registrado desde el primer trimestre de 2021, y la caída mensual observada entre julio y agosto de 2022 fue la más violenta desde abril de 2020. 

Solamente en el sector industrial de comercio minorista el número de vacantes laborales disponibles cayó en 143.000 en agosto, los servicios sociales y de asistencia sanitaria eliminaron hasta 236.000 ofertas de trabajo, mientras que en otros servicios la caída mensual fue de 183.000 vacantes, entre los que se encuentra la actividad hotelera. 

La cantidad de despidos registrados aumentó a 1,5 millones en agosto, partiendo de 1,4 millones al término de julio. La mayor parte de los mismos se concentraron en el comercio minorista, servicios de alojamiento y alimentación, y servicios profesionales.

La tasa de desocupación subió al 3,7% en el mes de agosto, ligeramente por encima del 3,5% de julio y la cifra más elevada desde el pasado mes de febrero. Por otra parte, la tasa de empleo se mantuvo apostada en el 60,1% entre mayo y agosto

El dato efectivamente recabado para agosto superó las expectativas de los mercados, que esperaban un techo de 3,5% sobre la tasa de desempleo para el mes. Por su parte, la tasa de empleo no logró retornar al 61,2% de febrero de 2020.

La reducción de la brecha entre la cantidad de personas dispuestas a trabajar y la cantidad de vacantes disponibles supone una presión negativa para la evolución de los salarios, que ya acumulan una caída real del 4% desde que Joe Biden se hizo cargo de la presidencia en enero de 2021. 

La desaceleración laboral responde a la fuerte corrección de tasas impulsada por la Reserva Federal de Jerome Powell. La tasa de política monetaria aumentó al umbral de entre 3% y 3,25% nominal anual a partir del 23 de septiembre, y los mercados anticipan que superará el 4% para fin de año. 

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Economía

El programa de Bukele atrajo inversión extranjera y El Salvador se convirtió en un país exportador de energía

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La economía de El Salvador transformó su matriz energética y logró exportar US$ 31 millones en los primeros 7 meses del 2022, un notable incremento del 3290% con respecto al año pasado. 

El presidente del Banco Central de Reserva de El Salvador, Douglas Rodríguez, confirmó que el país logró una exportación neta de hasta 31 millones de dólares entre enero y julio de este año, por lo que dejó de ser un país importador de energía proveniente de Honduras o Nicaragua. 

Bajo el programa económico de Nayib Bukele, las exportaciones energéticas acumularon un aumento gigantesco del 3290% en comparación al mismo período del año pasado. El sector energético desempeñó un crecimiento notable en la generación de valor agregado para el PBI.

La producción energética se expandió hasta un 15,3% solamente en el segundo trimestre del año, una cifra considerablemente elevada considerando que la economía en su conjunto creció a razón del 2,6% interanual en ese período. 

“El Salvador jamás había sido capaz de generar energía para satisfacer la demanda propia,  ha diversificado la matriz energética, y ya no solo dependemos de centrales hidroeléctricas, ahora dependemos de geotermia, eólica, fotovoltaica, gas natural y eso nos está colocando como un país dinámico, en desarrollo y con un ambiente económico favorable”, explicó Douglas Rodríguez. 

Para lograr la diversificación productiva y el despegue del sector energético, el presidente Bukele impulsó una rápida liberalización de las barreras a la inversión extranjera directa en el país, favoreciendo así el asentamiento de capitales privados. 

La Comisión Ejecutiva Hidroeléctrica del Río Lempa del Gobierno salvadoreño participó y promovió la inauguración de la central eléctrica Energía del Pacífico (EDP). Se trata de una empresa internacional subsidiaria de la estadounidense Invenergy, que decidió realizar una inversión de hasta US$ 1.000 millones aprovechando el nuevo marco legal respetuoso con los derechos de propiedad. 

La inversión energética con capitales privados extranjeros es la más importante en toda la historia de El Salvador, y fue la gran protagonista para el dinamismo récord en el sector y sus exportaciones hacia países vecinos como Guatemala. 

“Esta obra es una prueba de que el dinero alcanza cuando nadie roba. Desde el 1 de mayo que entró en funcionamiento ya estamos viendo resultados positivos por parte de EDP, en el cual El Salvador no ha importado ni un solo megavatio de energía y ha podido ser parte del apalancamiento de las medidas económicas, sosteniendo el precio de la energía”, anunció Bukele. 

También fueron adoptadas medidas para contener el precio de la energía percibido en el mercado interno. Entre otras disposiciones, Bukele anunció la suspensión del impuesto a las tarifas de transporte, y rebajó aranceles a la importación de insumos energéticos y productos alimenticios

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Economía

Se derrumba la actividad industrial de la eurozona por la crisis energética

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El índice PMI de producción industrial se contrajo por octavo mes consecutivo ante la crisis energética y la llegada del invierno al viejo continente. Las políticas ecologistas impiden encontrar una solución productiva.

La calificadora S&P Global determinó que el Índice de gerentes de compra (PMI) de la eurozona volvió a caer por octavo mes consecutivo. El indicador cayó a los 48,4 puntos al término del mes de septiembre, registrando así el valor más bajo de los últimos 20 meses e incluso inferior al que se registraba en febrero de 2019.

Se trata de una medición que arroja un crecimiento negativo cada vez que la puntuación permanece por debajo de 50. Mide el desempeño del sector industrial, y se deriva de una encuesta sobre 3,000 empresas manufactureras, y se consideran datos nacionales de Alemania, Francia, Italia, España, Países Bajos, Austria, República de Irlanda y Grecia, entre otros países. 

La caída industrial ascendió al 2,4% solamente en septiembre, y el valor efectivo de la puntuación del índice se mantuvo por debajo de las expectativas de mercado, que esperaban alcanzar un piso de 48,5 puntos para el mes. 

No se registraba una contracción similar sobre la actividad fabril desde junio del año 2020, pero descartando el efecto de este shock excepcional, la drástica caída industrial es la más severa desde el año 2013. 

Las perspectivas para la economía europea son particularmente malas ya que se espera una mayor profundización de la tendencia recesiva a partir de noviembre y con la llegada del invierno.

La crisis energética en consecuencia al cese del suministro ruso no puede paliarse con fuentes productivas alternativas, ya que las severas políticas tributarias y regulatorias de la Unión Europea impide la generación de energías convencionales alternativas

El PBI de los 19 países que adoptan oficialmente al Euro como moneda se mantuvo en crecimiento hasta el segundo trimestre de este año, pero el panorama se torna pesimista para el término de los últimos 6 meses de 2022. 

La inflación interanual promedio sobre los países de la eurozona alcanzó el 10% en septiembre, el valor más elevado desde el nacimiento del Euro en 1998. Los mercados apuestan por un mayor enfriamiento de la economía debido a la debida reacción del Banco Central Europeo (BCE) a lo largo del segundo semestre, permitiendo fuertes correcciones sobre la tasa de política monetaria de corto plazo. 

Se conforma así un delicado escenario ceñido por la inflación de origen fiscal, el desequilibrio de las finanzas públicas europeas y la crisis energética más importante de las últimas décadas. 

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