Seguinos en redes

Economía

El kirchnerismo retiró recursos a los Ministerios de Salud, Desarrollo Social y Hábitat para sostener con vida a las empresas públicas

Alberto Fernández priorizó sostener el funcionamiento de las empresas estatales deficitarias, en detrimento de gastos sociales y de salud. Con el DNU 975, se resolvió recortar estas partidas para lo que queda del año.

Publicado

en

El Presupuesto de este año, administrado de facto por el Gobierno kirchnerista luego de arrogarse poderes extraordinarios a principios de año, sufrió nuevas modificaciones en algunas partidas hasta fin de año. 
El creciente déficit de las empresas del Estado se volvió un dolor de cabeza para Alberto Fernández, quien decidió atender a las necesidades operativas de estas compañías, y resignar a cambio recursos valiosos que se habían pensado destinar anteriormente en gastos sociales, sanitarios y en cuestiones de hábitat

De esta manera, el decreto 975 resuelve una limitación al presupuesto asignado por el Gobierno para este año para las tres partidas en cuestión, a pesar de que, según el mismo Presidente, el país continúa en emergencia sanitaria y que la pobreza alcanzó el 44,2% de la población, acorde al último informe de la UCA. 

Las prioridades del kirchnerismo se focalizan en dotar al Estado de los recursos necesarios para preservar su estructura inalterada, aun cuando la tensión económica y social está al borde del colapso. 

Ad

Para el caso específico del ministerio de Desarrollo Social, que preside Daniel Arroyo, se eliminaron por decreto un total de $4.814 millones, casi el 2% del monto total asignado anteriormente. 

Este dinero dejará de emplearse en ayudas sociales o programas de diversos tipos, para salvar a las empresas públicas como Aerolíneas Argentinas o YPF de la quiebra.
En total, la asistencia financiera (no solamente necesidades las corrientes) para las empresas públicas alcanzaría los $22.942 millones en lo que resta del año. 

Estos recursos serían captados por el Ministerio de Desarrollo Productivo, que actualmente dirige Matías Kulfas.
Se estima que las empresas del sector público necesitan $557 millones por día tan solo para funcionar de la manera en la que hoy funcionan.

Este monto es un 60% más alto que en el año pasado, lo que implica que en términos reales el peso de las pérdidas se hizo más notable en el déficit total.

Hacia el tercer trimestre del año, el Estado había destinado oficialmente casi $124.040 millones en concepto de transferencias corrientes y subsidios para sus empresas

Ad

Sin embargo, se realizaron una gran cantidad de transferencias de capital contabilizadas como tales, pero cuya naturaleza verdadera eran subsidios. De esa manera, se alcanza el dato de $557 millones al día. 

Las tarifas políticas de muchas de estas empresas resultan en un tenue beneficio para algunos, pero una gran cantidad de costos para la sociedad en general. El Gobierno se propone retomar el ajuste tarifario para el 2021, acorralado por la distorsión en los precios relativos y las pérdidas millonarias. 

Además de subsidios millonarios y transferencias desmedidas, el Gobierno propone exonerar a las empresas públicas del pago del impuesto al cheque, un reclamo que venía haciendo el sector privado desde hace años, pero con poca trascendencia en las sucesivas administraciones. 

De esta manera, la iniciativa busca reducir enormemente la carga del impuesto para los servicios públicos, pero solamente en aquellas empresas prestadoras en donde el Estado posea una participación accionaria de por lo menos 80%.  


El documento oficial del decreto.

Haga clic para comentar

Usted debe estar conectado para publicar un comentario Inicio de sesión

Deja una Respuesta

Economía

España registró la mayor inflación en 38 años: Los precios subieron un 10,8% en los últimos 12 meses

Publicado

en

Los precios minoristas registraron una tenue deflación del 0,3% en el mes de julio, pero la inflación acumulada de los últimos 12 meses volvió a aumentar. El Banco Central Europeo impulsó una tenue actualización de la tasa de política monetaria.

El Instituto Nacional de Estadística (INE) confirmó que el Índice de Precios al Consumidor español registró una variación negativa del 0,3% en el mes de julio, en comparación con el mes anterior. Es la tercera vez que España registra deflación en lo que va del 2022, luego de los datos para enero (-0,4%) y abril (-0,2%).

Sin embargo, y debido a los fuertes incrementos correspondientes al mes de junio, la inflación interanual alcanzó el 10,8% en comparación con el mismo mes del año 2021. A pesar de la tenue deflación de julio, la inflación acumulada de 12 meses tuvo un aumento debido a que el período considerado se compone entre agosto de 2021 y julio de 2022. De esta manera, se deja de lado la deflación de casi 1% registrada en julio de 2021.

El nivel de inflación interanual es el más alto registrado desde septiembre de 1984, cuando España todavía disponía de la Peseta como su moneda oficial de curso legal. A su vez, la inflación de 12 meses subió seis décimas en comparación al mismo dato interanual pero del mes anterior.

Los mayores aumentos por orden de incidencia fueron observados en los precios de la vivienda, hasta un 23% contra julio de 2021. Los precios de la indumentaria subieron un 5% interanual, mientras que los alimentos y bebidas no alcohólicas marcaron una suba del 13,5% en el mismo período.

Excluyendo los precios volátiles del promedio general, entre ellos la energía y los alimentos, la inflación “núcleo” o subyacente fue del 6,1% interanual. Es el valor más alto registrado para este segmento del IPC desde el año 1993.

El Banco Central Europeo (BCE) respondió a la inflación de forma extremadamente tardía en comparación con otras economías desarrolladas. La tasa de política monetaria de corto plazo subió al 0,5% anual, después de haber permanecido en el 0% desde 2016.  

El balance total de la autoridad monetaria europea continúa en crecimiento, aunque con cierta moderación en comparación al año 2021. En este balance se incluyen los pasivos y los activos del Banco Central. Los activos incluyen créditos otorgados a entidades financieras o a los propios Estados europeos, mientras que los pasivos incluyen el dinero en circulación.

El hecho de que la hoja del balance del BCE siga creciendo expone que la política monetaria laxa no se detuvo, pese a las promesas de la presidenta Christine Lagarde para corregir el desequilibrio. 

Seguir Leyendo

Brasil

Mientras baja la inflación, la actividad económica de Brasil creció a una tasa récord en junio y llegó al nivel más alto en 7 años

Publicado

en

El indicador mensual de la actividad económica se expandió casi tres veces más de lo que estaba previsto. La economía creció un 3% desde junio de 2021, y un 2,9% en lo que va de la gestión de Jair Bolsonaro.

El Banco Central de Brasil confirmó que la actividad económica se expandió un 0,69% en el mes de junio, según la serie desestacionalizada del indicador mensual. El dato efectivamente relevado superó holgadamente a todas las proyecciones de mercado, ya que se esperaba alcanzar una expansión de sólo el 0,25%.

El nivel de actividad correspondiente al segundo trimestre del año registró un incremento del 0,57% en comparación con el trimestre inmediatamente anterior. Esto marca una fuerte aceleración si se compara con las variaciones registradas entre el primer trimestre de 2021 y el último del año 2020.

La serie desestacionalizada de la actividad económica mensual muestra un fuerte crecimiento del 3,09% en comparación contra el mes de junio del año pasado, y una expansión del 2,18% comparando los primeros 6 meses de 2022 en relación a los primeros 6 meses de 2021.

La economía de Brasil tuvo un importante dinamismo a partir de octubre del año pasado, después de una abrupta interrupción del crecimiento en marzo de ese año. Entre septiembre de 2021 y junio de 2022 la actividad mensual tuvo un repunte del 3,14%.

Esta dinámica expansiva se produjo incluso a pesar del incremento de la tasa de política monetaria llevada adelante por el Banco Central de Roberto Campos Neto. La tasa SELIC trepó del 6,5% nominal anual en octubre de 2021 al 13,25% en junio de 2022, y desde agosto alcanzó el 13,75%.

En lo que va de la gestión de Jair Bolsonaro como presidente y Paulo Guedes como ministro de Economía, la actividad económica brasileña acumuló un crecimiento del 2,91%. Los actuales niveles de actividad son los más elevados desde abril de 2015, cuando la economía de Brasil se derrumbaba hacia el final del mandato de Dilma Rousseff.

Actividad económica mensual de Brasil entre 2013 y 2022.

El promedio de 12 meses sobre la serie desestacionalizada evidencia que la economía continúa con la tendencia de crecimiento que había antes de la pandemia, y revirtiendo parcialmente los efectos de la crisis heredada por el PT.

Las proyecciones de crecimiento para fin de año mejoraron considerablemente. Mientras que en enero los mercados financieros y las consultoras esperaban una tenue expansión de sólo el 0,3% para 2022, ahora se proyecta alcanzar un piso de por lo menos 2% anual.

La recuperación de la economía produjo un fuerte impacto sobre el mercado laboral, una conexión que se vio aceitada en mayor medida por las políticas de flexibilización regulatoria llevadas a cabo por Bolsonaro. El desempleo cayó al 9,3% en el trimestre finalizado en junio, y hasta el 9,16% según la serie desestacionalizada del indicador.  

A la par del mejor nivel de actividad desde 2015, las cifras en torno a la desocupación abierta son las más bajas desde enero de 2016. La proporción de personas desocupadas en relación a la población activa cayó un 3,5% en lo que va de la administración de Bolsonaro

Desocupación de Brasil entre 2012 y 2022.

Seguir Leyendo

Economía

“Sensación de Inflación”: Tombolini dice que la gente se fija en el índice de inflación y no en los precios que paga

Publicado

en

El nuevo Secretario de Comercio relativizó el nivel de la inflación, que según el propio INDEC alcanzó un récord histórico en julio, y prometió más “precios de referencia” en las góndolas.

Tras conocerse el violento rebrote inflacionario del mes de julio, con un aumento del IPC del orden del 7,4% mensual, el economista y secretario de Comercio Matías Tombolini relativizó las estadísticas del INDEC y sorprendió con declaraciones polémicas.

Como Aníbal Fernández cuando dijo que había una sensación de inseguridad, el funcionario cercano a Sergio Massa trató de argumentar que las personas suelen fijarse más en la inflación anunciada por el INDEC que en los propios precios percibidos en las góndolas.

Uno se fija en lo que aumenta más que la inflación, entonces te parece que todo aumentó más. Las frutas y verduras tienen un componente de orden estacional. Allí es importante entender que depende de lo que compremos, uno se fija en lo que aumenta más. Entonces, ¿qué te parece? Que todo aumentó más. Hay una cuestión de percepción que juega ahí”, explicó Tombolini en diálogo con radio AM 990.

Lo cierto es que las declaraciones de Tombolini son (al menos) irrelevantes, ya que el IPC solamente mide un promedio general de precios para relevar la inflación, pero el verdadero impacto de la inflación sobre cada consumidor dependerá en última instancia de la canasta de bienes que disponga consumir.

A diferencia de lo que sugiere el funcionario de Massa, no existe una incompatibilidad entre la “percepción” individual de la inflación y la inflación propiamente dicha, debido a que es precisamente esperable que el aumento de los precios afecte a cada consumidor de manera diferente.

El economista admitió que la Secretaría de Comercio no es competente para combatir la inflación, asegurando que este enfoque solamente puede ser abordado por el Ministerio de Economía y el Banco Central.

Aún así, justificó y defendió las tareas llevadas a cabo por su propia Secretaría, y explicó que se deben establecer “precios de referencia” en las góndolas. Aunque sus 4 predecesores fracasaron con la misma idea, Tombolini se propone un nuevo relanzamiento del programa Precios Cuidados.

Este acuerdo entre las empresas y el Gobierno no consiguió ningún tipo de éxito en casi 8 años desde su lanzamiento en 2014. El funcionario trató de defender el programa, y concluyó que es necesario aplicarlo para que los comerciantes “no cobren cualquier cosa”.

Por otra parte, se mostró partidario de establecer un estricto control de las importaciones para “cuidar los dólares” que cada día se pierden a causa del cepo cambiario. El secretario de Comercio buscará restringir, todavía más, el acceso al mercado de cambios oficial (MULC) para la compra de insumos o mercadería

Seguir Leyendo

Tendencias