Uno de los economistas preferidos del presidente Javier Milei, Ricardo Arriazu presentó una serie de proyecciones económicas que generan entusiasmo en el entorno gubernamental, especialmente en relación al sector energético.
Durante las recientes Jornadas Monetarias y Cambiarias organizadas por el Banco Central en el Palacio Libertad, Arriazu reveló un pronóstico clave: la balanza energética del país podría cerrar el año con un superávit de US$6.000 millones, un hito que podría marcar un punto de inflexión en la economía argentina.
El impacto de la balanza energética en la economía argentina
La balanza comercial energética refleja la diferencia entre las exportaciones e importaciones de energía, y su importancia es crucial para el panorama económico general del país.
Para entender la relevancia de este sector, basta con observar lo ocurrido en 2023: Argentina cerró el año con una balanza comercial global negativa de US$6.926 millones. Sin embargo, si las proyecciones de Arriazu se cumplen, el sector energético por sí solo podría revertir este déficit.














