Ahora se debe esperar el visto bueno final del Directorio del FMI para concretar un desembolso de USD 1.000 millones.
Compartir:
El Gobierno de Javier Milei alcanzó un acuerdo a nivel de staff con el Fondo Monetario Internacional (FMI), lo que habilita el acceso a cerca de USD 1.000 millones en el marco de la segunda revisión del programa de Facilidades Extendidas (EFF).
La definición se produce luego de la aprobación del Presupuesto 2026 y de reformas estructurales clave, impulsando el plan económico de la administración libertaria.
Según el comunicado del organismo, las autoridades argentinas y el equipo técnico “llegaron a un entendimiento sobre un paquete de políticas sólido y equilibrado, destinado a consolidar la desinflación, la estabilidad externa y el crecimiento, respaldando así el acceso oportuno y sostenible a los mercados”. Este avance deja al país a la espera del visto bueno final del Directorio del FMI para concretar el desembolso.
Javier Milei y Kristalina Gueorguieva.
El FMI elogió al Gobierno
El Fondo destacó especialmente la capacidad del Gobierno de Milei para avanzar en reformas estructurales y ordenar variables clave de la economía.
En ese sentido, remarcó que “la administración logró la aprobación parlamentaria del Presupuesto 2026 y de legislación crítica orientada a formalizar la tenencia de activos financieros por parte de residentes, incrementar la flexibilidad laboral, ratificar acuerdos comerciales clave y destrabar inversiones en minería”.
Uno de los puntos más relevantes señalados por el organismo es la mejora en el frente externo. De acuerdo al informe, “las compras de divisas del banco central superaron los USD 5.500 millones en lo que va del año”, fortaleciendo la capacidad del país para “gestionar shocks”.
Además, el FMI subrayó que “la Argentina sigue resistiendo bien los efectos derivados de la guerra en Medio Oriente, dados los avances en sus fundamentos y su condición de exportador neto de energía”.
Javier Milei y Kristalina Gueorguieva.
El comunicado también resaltó señales de normalización económica, como el hecho de que, por primera vez en seis años, las empresas pudieron “repatriar dividendos”, lo que refleja una mayor estabilidad en el sistema financiero.
En relación con los objetivos fiscales, el organismo fue claro al respaldar el rumbo del Gobierno: “El ancla principal seguirá siendo el equilibrio financiero en caja, consistente con un superávit primario de 1,4 por ciento del PBI este año, sustentado por un control estricto del gasto, aunque preservando márgenes para la asistencia social focalizada”.
Asimismo, anticipó que “reformas graduales en el sistema tributario, previsional y fiscal aumenten la calidad y sostenibilidad del ancla fiscal”.
En el plano monetario, el FMI sostuvo que “las operaciones se seguirán reforzando, con medidas inmediatas para contener la volatilidad de tasas y mejorar la transmisión de la política monetaria y la asignación de crédito”.
También reafirmó que la política monetaria “se mantendrá restrictiva para apoyar el proceso de desinflación subyacente”, junto con “bandas cambiarias ampliadas y mayor transparencia a través de la publicación de un informe trimestral sobre el cumplimiento de los objetivos monetarios”.
Javier Milei y Kristalina Gueorguieva.
En cuanto al frente externo, el acuerdo establece que “las reservas internacionales netas aumentarán en al menos 8.000 millones de dólares en 2026”, impulsadas por “la movilización de financiamiento en moneda extranjera y compras sostenidas de divisas por el banco central, por un mínimo de 10.000 millones este año”.
El esquema de financiamiento delineado incluye “una estrategia de varios frentes para refinanciar obligaciones en moneda extranjera, mediante la emisión continua de deuda en dólares bajo legislación local, ventas de activos estatales, acuerdos de recompra del banco central y préstamos externos”. Según el FMI, esto permitirá “el acceso sostenible y oportuno a los mercados internacionales de capital”.
Finalmente, el organismo valoró las reformas estructurales y señaló que “sobre la base de avances significativos en la desregulación y apertura de la economía, las reformas seguirán enfocándose en impulsar el empleo formal, los mercados de capitales domésticos, la inversión privada y la productividad”.
El Fondo concluyó que “el Gobierno mantiene su compromiso con los objetivos del programa y está dispuesto a adoptar medidas de contingencia de ser necesarias, así como a buscar resultados superiores si las condiciones lo permiten”, destacando además “la interacción fuerte y constructiva con las autoridades y su compromiso continuo con el programa”.