De acuerdo con el organismo, este desempeño estará respaldado por la contención del gasto, la reducción de subsidios y la implementación de reformas estructurales en áreas clave como el sistema tributario, previsional y el federalismo fiscal.
En el frente externo, el FMI proyecta una mejora progresiva del déficit de cuenta corriente, que pasaría del 1,1% del PBI en 2025 al 0,8% en 2026, para luego descender al 0,6% en 2027 y 2028. Este resultado estaría impulsado por términos de intercambio favorables y un mayor aporte de sectores estratégicos como la energía y la minería.
Asimismo, el informe anticipa un fortalecimiento de los flujos de financiamiento externo, apalancado por una mayor inversión extranjera directa, incluyendo proyectos bajo el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), nuevas emisiones corporativas, repatriación de capitales y una mejora en el acceso al crédito internacional.
En ese contexto, el organismo proyecta una fuerte acumulación de reservas internacionales netas del Banco Central, que superarían los USD 8.000 millones en 2026, alcanzarían los USD 11.000 millones en 2027 y llegarían a USD 17.000 millones en 2028.
El FMI concluye que la combinación de políticas macroeconómicas prudentes, mayor flexibilidad cambiaria y reformas orientadas a potenciar las exportaciones será clave para consolidar un crecimiento sostenido y mejorar el acceso de la Argentina a los mercados internacionales.