El ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, destacó este domingo la fuerte expansión que viene registrando el financiamiento destinado a pequeñas y medianas empresas, en medio de la recuperación de la actividad económica y la estabilización macroeconómica impulsada por el Gobierno de Javier Milei.
A través de sus redes sociales, Caputo afirmó que “continúa creciendo el financiamiento para las PyMEs” y difundió una serie de indicadores oficiales que muestran un importante incremento del crédito productivo tanto en pesos como en moneda extranjera.
Los datos difundios por el ministro de economía.
Según detalló el titular del Palacio de Hacienda, durante marzo el stock de préstamos bancarios dirigidos a PyMEs creció un 1,4% mensual en términos reales. De esta manera, el financiamiento al sector acumuló una expansión del 95,6% respecto de diciembre de 2023, momento en el que comenzó la gestión liberal.
El dato más relevante señalado por el ministro es que se trata de “la mayor expansión del crédito a PyMEs en los primeros 27 meses de gestión de los últimos 23 años”, una cifra que el Gobierno interpreta como una señal de recuperación de la confianza y reactivación de la economía privada luego de años de estancamiento e inflación descontrolada.
Dentro de las distintas líneas de financiamiento, el crédito en pesos acumuló una suba real del 73,4%, mientras que los préstamos en moneda extranjera mostraron un crecimiento aún más fuerte, alcanzando el 228,6%. El avance del financiamiento en dólares refleja también una mayor normalización del mercado financiero y una reducción de las expectativas de crisis cambiaria que dominaron durante los gobiernos anteriores.
El informe difundido por el minsitro también señala que durante el primer trimestre de 2026 el crédito destinado a PyMEs representó el 2,8% del Producto Bruto Interno, lo que implica un incremento de 1,1 puntos porcentuales frente a los niveles registrados a fines de 2023.
Luis "Toto" Caputo.
Estos indicadores reflejan el impacto del proceso de estabilización económica, la desaceleración inflacionaria y la recuperación del crédito privado luego de años en los que las tasas negativas, la emisión monetaria y los controles distorsionaron completamente el acceso al financiamiento productivo.
La mejora en las condiciones crediticias aparece además como uno de los principales objetivos de la administración para impulsar inversión, empleo y crecimiento sostenido en el sector privado, especialmente entre las pequeñas y medianas empresas, históricamente golpeadas por la presión fiscal, la inflación y la falta de acceso al crédito.