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Economía

La crisis en Ucrania provoca un nuevo golpe sobre los precios del petróleo y el gas en Estados Unidos

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Las sanciones económicas a Rusia configuran un arma de doble filo que ya afecta fuertemente a Estados Unidos y la Unión Europea porque impactan en las exportaciones rusas de gas y petróleo.

La tensión entre Rusia y Ucrania desencadenó un arsenal de sanciones económicas desde Occidente que, sin embargo, constituyen un arma de doble filo ya que ambas partes deberán lidiar con los efectos económicos adversos de este enfrentamiento.

Las sanciones financieras que decretó el presidente Joe Biden sobre Rusia apuntan a ahogar el financiamiento de ese país, tanto para las inversiones del sector privado como para la colocación de deuda del sector público, pero los efectos no se limitarán a Rusia.

Incluso Biden admitió que las sanciones sobre Rusia afectarán también a la economía global y, en particular, a los Estados Unidos, ya que una gran parte del petróleo y del gas que importa lo hace de Rusia. Por ejemplo, el petróleo ruso fue el segundo que más importó Estados Unidos en 2021, detrás solamente de Arabia Saudita.

En respuesta a esa situación, el mandatario demócrata anunció un programa para aminorar los precios locales utilizado las reservas petroleras del país e inyectando fondos públicos. Sin embargo, y pese a las intenciones de Biden, las expectativas alcistas sobre los precios son casi unánimes entre los analistas y su plan fallará.

Ante la restricción sobre la afluencia de capital desde Occidente, las exportaciones rusas se verán indirectamente afectadas y, aún descartando una muy posible acción restrictiva articulada desde Rusia, no podrán desenvolverse con normalidad como lo hacían hasta ahora.

Las exportaciones de petróleo y gas son las más significativas de Rusia, por lo que las medidas limitarán la oferta en los mercados y, dada una demanda razonablemente estable, provocarán un alza importante en los precios de los combustibles. Se debe tener en consideración que Rusia produce cerca del 17% de todo el gas natural en el mundo y mantiene cerca del 12% de la producción petrolera internacional.

Este nuevo golpe llega en un momento sumamente crítico en términos inflacionarios, siendo que Estados Unidos registró la inflación más alta desde 1982. Ya en la actualidad, el barril de petróleo Brent a nivel internacional alcanzó los US$ 99,5, un valor históricamente alto. Las gasolineras norteamericanas llegaron a registrar precios de hasta US$ 4 por un galón de gasolina común, pero se estima que podrían aumentar hasta los US$ 6 en los próximos meses.

Algunos analistas en Wall Street esperan que el precio del barril Brent alcance los US$ 150 si no se llega a una solución pacífica entre Rusia y Ucrania. La política energética de Biden tampoco ayuda a disminuir la presión sobre los precios locales. La cancelación de proyectos de inversión millonarios como el Oleoducto Keystone XL ahora juegan un fuerte revés para las tarifas de las familias americanas.

Por su parte, la propia intervención de Rusia sobre Ucrania en lo que podría ser un conflicto más generalizado, podría rápidamente interrumpir los canales de suministro a través de los gasoductos que deben pasar por Ucrania para abastecer a Europa. En este escenario, países como Alemania se verían afectados de forma catastrófica, al tener una matriz energética absolutamente dependiente del gas ruso.

El impacto sobre los precios del petróleo y gas en Europa podría ser incluso más profundo que en Estados Unidos, que cuenta con una matriz energética más diversificada, una fuerte presencia de la producción de hidrocarburos, y el stock de inversión en estos sectores heredado de la política de desregulación de Donald Trump.

Economía

Brasil registró un superávit comercial récord y las exportaciones crecieron a la tasa más alta del mundo según la OCDE

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El país acumula un fuerte superávit comercial a partir del crecimiento exportador. La OCDE estima que las exportaciones brasileñas crecieron un 20% interanual en dólares al término del primer trimestre del año.

El sector externo de Brasil sigue liderando el ritmo de la recuperación económica. Según los datos del Ministerio de Economía, Brasil acumuló un fuerte superávit comercial por US$ 19.947 millones en los primeros cuatro meses del 2022.

A diferencia de lo que ocurre en Argentina, el Gobierno de Jair Bolsonaro aprovechó el aumento de los precios internacionales de los bienes exportables para incluir medidas favorables a la captación de nuevos mercados.

En este sentido, la reducción de barreras arancelarias y la reducción de impuestos internos favorecen el desempeño exportador porque reducen el “costo exportado” de los bienes y servicios brasileños frente al mundo.

Como un proveedor importante de materias primas, y en medio de un delicado contexto internacional, las exportaciones de Brasil encuentran una amplia demanda y sin riesgos “políticos” o “cambiarios” como los que sufre Argentina al colocar exportaciones.

Comparando el saldo exportador neto (la balanza comercial) entre los primeros cuatro meses de 2022 y el mismo período, pero de 2021, se registró un fuerte aumento del 10,5% medido en dólares corrientes sobre las series sin estacionalidad. Se llegó así al saldo favorable más importante de la historia del país.

La mejora del sector externo no provino de una caída de importaciones, sino de un aumento extraordinario de las exportaciones. Aprovechando los términos de intercambio favorables, las exportaciones de Brasil crecieron un 20,2% en el primer trimestre de 2022 en comparación con el mismo período del año pasado. Según la base de datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), esta variación fue la más importante en el mundo.

Incluyendo al mes de abril y tomando el valor acumulado de las exportaciones en los primeros cuatro meses de 2022, se llegó a un valor de US$ 101.185 millones y marcó un aumento del 23,8%, nuevamente medido en dólares corrientes. Esto sugiere que el desempeño exportador se siguió profundizando en abril.

Analizando la inserción de Brasil en los mercados internacionales y su interacción con socios comerciales, puede apreciarse un incremento notable en el comercio con la Unión Europea y Estados Unidos, en detrimento de China. Las exportaciones hacia China crecieron un 5% en dólares corrientes con respecto a 2021, mientras que las exportaciones a la UE crecieron un 36,5% y las destinadas a Estados Unidos un 32,9%, según las estadísticas del Ministerio de Economía. 

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Economía

El Gobierno de Biden elimina las sanciones de Donald Trump contra la dictadura comunista en Cuba

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Los demócratas anunciaron que se levantarán las restricciones para la transferencia de remesas desde Estados Unidos hacia la isla, y se volverán a permitir los vuelos regulares sin restricciones.

El presidente Joe Biden anunció que levantará las sanciones económicas a la dictadura castrista, sanciones que habían sido impuestas en la gestión de Donald Trump a modo de represalia por la violación sistemática a los derechos humanos en la isla.

En contra de sus propios votantes latinos refugiados del régimen socialista, Biden anunció que se levantará la restricción de transferencia de remesas desde Estados Unidos hacia Cuba, y se liberalizarán las transferencias de donaciones aún entre personas que no pertenecen a un mismo grupo familiar.

Hasta ahora, regía un límite de hasta US$ 1.000 dólares por trimestre para remesas familiares, y quedaban terminantemente prohibidas las remesas no familiares. Estas disposiciones quedarán sin efecto por orden de Biden. También se permitirán los vuelos entre ambos países con fines educativos y comerciales, siguiendo la misma línea que ya había sido adoptada en 2016 por la administración de Barack Obama.

El Gobierno explicó la idea detrás de las medidas, y aseguró de que se trata de un mecanismo para ayudar a la población cubana a subsistir económicamente, pero, al mismo tiempo, sin enriquecer o apoyar a la dictadura. Esta fue la justificación oficial que ofrecieron los funcionarios de la Casa Blanca para levantar las restricciones de Trump.

“Con estas acciones buscamos apoyar las aspiraciones de libertad y mayores oportunidades económicas de los cubanos, para que puedan llevar una vida exitosa en casa”, anunció el Departamento de Estado liderado por Antony Blinken.

Sin embargo, y pese a las intenciones de las medidas, estas podrían ser fuertemente contraproducentes. Así como otros países con economías reprimidas, Cuba mantiene un régimen de control de cambios y control de la cuenta capital y financiera, en la cual se encuentran precisamente las transferencias de remesas internacionales.

Cualquier movimiento con divisas, tanto de entrada como de salida en Cuba, se encuentra controlado por el Gobierno del mismo modo en que ocurre en Argentina o en otros países con este tipo de restricciones. Se corre el riesgo de que los dólares enviados terminen siendo cancelados por paridades cambiarias desfavorables (como típicamente ocurre con los cepos cambiarios), y que el régimen cubano termine aprovechando la mayor afluencia de divisas.

Esta última postura estuvo vigente al momento de la toma de decisiones durante la administración Trump, cuando se buscaba ahogar económicamente al régimen socialista hasta tanto cesara la violación sistemática de derechos humanos en ese país.

Las medidas de los demócratas despertaron un fuerte descontento social entre los cubanos-americanos, siendo que muchos de ellos habían sido votantes de Biden en 2020 y ahora se sienten traicionados.  

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Economía

Apurado por la crisis energética, el Gobierno flexibiliza el cepo cambiario para inversiones petroleras

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El ministro de Economía Martín Guzmán anunció la flexibilización de las restricciones de divisas sobre el sector de hidrocarburos. Se trata de un régimen especial para la producción de petróleo y gas natural.

El encarecimiento de las materias primas a nivel internacional y el recrudecimiento de la crisis energética obligaron al Gobierno a tomar medidas flexibilizadoras sobre el cepo cambiario. El presidente Alberto Fernández y el ministro Martín Guzmán anunciaron un régimen especial de acceso a divisas para la inversión en hidrocarburos.

Formalmente, y a través de un decreto presidencial, se resolvió la creación de los siguientes regímenes de divisas: “Régimen Acceso a Divisas para la Producción incremental de Petróleo”, “Régimen Acceso a Divisas para la Producción incremental de Gas Natural”, y finalmente el “Régimen de Promoción del Empleo, el Trabajo y del Desarrollo de Proveedores Regionales y Nacionales de la Industria Hidrocarburífera”.

El anuncio de las medidas se enmarcó en un acto que contó con la presencia de las principales personalidades del sector energético argentino, entre ellas Juan Martín Bulgheroni por Pan American Energy, Gustavo Mariani por Pampa Energía, Julio Ledesma por Shell y Daniel De Nigris por Exxon.

Los nuevos sistemas de divisas solamente serán aplicados para el mercado de hidrocarburos, y buscan limitar las restricciones para la compra de dólares para el pago de importaciones vinculadas con la inversión, como la importación de bienes de capital y tecnología. A su vez, el Gobierno prometió que los proyectos tendrán en cuenta la vocación exportadora, y no solamente inversión para el mercado interno.

“Queremos llevar adelante una planta de producción de gas natural licuado para poder exportar ese gas teniendo en cuenta la cantidad de gas excedente y con cada líder que hablé en Europa me dijo ‘me anoto’. Tenemos una gran oportunidad en materia energética como país, de 15 años de desarrollo regional”, declaró Fernández.

Para mantener el cepo cambiario sin agotar completamente el stock de reservas internacionales, el Gobierno debió hacer uso de restricciones cuantitativas para importaciones debido a que el control de cambios las abarata artificialmente. Pero solamente en un contexto de crisis energética se dispuso de una excepción al régimen cambiario, que ya estrangula la actividad económica desde diciembre de 2021.

El oficialismo debe lidiar con la crisis energética que provocó la propia política kirchnerista a partir de 2003. Argentina ya había ganado una posición exportadora de energía después del proceso de desregulación y privatización de la década de 1990, pero a partir de 2003 esta posición fue completamente desarticulada por el Gobierno de Néstor Kirchner.

El congelamiento de las tarifas a partir de 2002, los cupos y las prohibiciones para la exportación, las estatizaciones y el control de cambios, fueron solo algunas de las medidas que articuló el kirchnerismo entre 2003 y 2015 y que dinamitaron la matriz energética del país. 

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