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Economía

La economía brasileña ya recuperó todo el terreno perdido por la pandemia y atraviesa un boom de crecimiento

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El ministro de Economía Paulo Guedes aseguró que Brasil ya se recuperó del impacto por la pandemia y que ahora volverán a impulsar la agenda reformista conformada con la disciplina fiscal, la baja de impuestos, la apertura comercial y las privatizaciones.

En un 2020 marcado por el shock de la pandemia y la caída en la actividad económica de todos los países del mundo, Brasil consiguió una exitosa gestión de la recesión y logró evitar casi la mitad del impacto recesivo que estaba previsto

El ministro de Economía Paulo Guedes confirmó que la actividad económica ya alcanzó los niveles que tenía en febrero de 2020, antes de la pandemia y, a partir de ahora, todos los resultados económicos positivos serán parte de un proceso de crecimiento, no de un rebote estructural. 

El dinamismo económico y la bonanza en las expectativas bursátiles están ligadas al hecho que Brasil nunca fue sometida a estrictas cuarentenas a nivel nacional, al rápido proceso de vacunación masiva, y las expectativas de mejora en vista a las reformas que Bolsonaro prometió hacer antes que termine su primer mandato.

Con una situación epidemiológica relativamente controlada se garantiza que la apertura de la economía se mantenga razonablemente estable, por lo que esta expectativa lidera la confianza en Brasil.”Estamos viendo las reformas en marcha, renovando las capas de protección para la población brasileña, estamos despegando con la vacunación masiva. La expectativa es que toda la población adulta esté vacunada para septiembre“, dijo Guedes. 

Guedes aseguró que el gobierno de Jair Bolsonaro volverá a tomar las riendas para ejecutar las reformas estructurales prometidas en campaña, las cuales pueden simplificarse en las siguientes pautas: el ajuste fiscal y la disciplina sobre las finanzas públicas, la baja de impuestos federales, la desregulación, la apertura comercial para exportaciones e importaciones, y el proceso de privatización de servicios públicos.

Paulo Guedes se propone retomar la agenda reformista que había sido instalada en Brasil a principios de la década de 1990 y que había sido interrumpida parcialmente por el expresidente Cardoso, y posteriormente truncada en las administraciones socialistas del Partido de los Trabajadores

Casualmente estos dos sectores conforman hoy una alianza en contra de Bolsonaro, y por lo tanto en contra de la agenda reformista.

El ministro de Economía buscó llevar confianza a los mercados y explicó que, a diferencia de lo que ocurría desde un principio, el presidente Bolsonaro actualmente posee un apoyo parlamentario lo suficientemente robusto como para llevar adelante las reformas que se plantean.

Aun con un parlamento mayoritariamente opositor en 2019, Bolsonaro había logrado una exitosa reforma previsional destinada a garantizar la solvencia fiscal intertemporal del sistema a partir de una dura negociación con la oposición. 

Con los recientes cambios en las alianzas del Congreso, el Ministro de Economía promete impulsar la privatización masiva de servicios públicos, la desregulación de la economía y una auténtica reforma tributaria

Esta última reforma supondría cambios en el impuesto a la renta para personas físicas y jurídicas. “Es cierto que tuvimos el apoyo de los parlamentarios en la reforma previsional en el primer año (de gobierno), pero no pudimos avanzar con privatizaciones, con marcos regulatorios, con reforma tributaria porque había mucho ruido, especialmente a causa de la pandemia”, expresó Paulo Guedes. 

Para poder garantizar la reforma tributaria y la baja de impuestos, las autoridades prometieron un esquema de ajuste y reordenamiento para el sector público.

El déficit del Gobierno Federal en términos financieros (considerando intereses) comenzó a disminuir desde diciembre del año pasado, y cobró un mayor impulso corrector a partir de marzo de este año.

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Economía

Milei arremetió contra los dichos de Pesce y explicó por qué la política económica del kirchnerismo está condenada a fracasar

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El reconocido economista reicentemente electo diputado defendió el derecho de los argentinos para ahorrar en la moneda que quieran, y asegura que el Gobierno no es dueño de los dólares.

Tras las nuevas normativas dispuestas por el Banco Central, entre ellas la obligación a los bancos para liquidar sus dólares propios y la prohibición del pago en cuotas para viajes en el exterior, el economista y ahora diputado electo Javier Milei se pronunció contra la política económica del kirchnerismo.

El dirigente de La Libertad Avanza, a través de sus redes sociales, repudió todas las declaraciones recientes de los voceros más importantes del Gobierno kirchnerista, entre ellos Martín Guzmán, Miguel Pesce, Cecilia Todesca, Matías Kulfas y Roberto Feletti.

En particular, Milei apuntó contra la teoría económica que profesa el Gobierno, que dota de una importancia trascendental al estímulo estatal sobre la demanda agregada como un elemento para incentivar las exportaciones y el crecimiento económico en última instancia.

Al ser un economista especializado en crecimiento, explicó en su cuenta de Twitter que en realidad el crecimiento sostenido viene dado por la acumulación de factores productivos como el trabajo, el capital físico, humano y tecnológico. Por el contrario, los postulados del kirchnerismo no solo se contraponen radicalmente a la visión austríaca de la economía (a la que suscribe Milei), sino que también resultan obsoletos con respecto al “mainstream que actualmente forma el consenso a nivel mundial.

No dio tregua y derribó los dichos pronunciados por el presidente del Banco Central. Milei asegura que la famosa “restricción externa”, es decir, los problemas generados por un crecimiento de las importaciones que resulta superior al de las exportaciones, en realidad constituye solo un efecto secundario del control de cambios que implementa Argentina desde 2019, y no es una restricción intrínseca a la cuál esté condenada el país para bien o para mal.

“Sin control estatal del dólar no hay restricción externa. Si a eso le sumamos que creen que ellos son los dueños de los dólares que surgen de las exportaciones, que se creen que uno no puede gastar el dinero que ganó en lo que se le de la gana y lo coronan decidiendo quien y que se puede importar, es la prueba de la fatal arrogancia…”, sentenció Milei en su cuenta de Twitter.

Cabe recordar que Miguel Pesce aseguró que el Gobierno “no puede seguir subsidiando al dólar” al referirse al segmento oficial por el cuál los argentinos compraban pasajes en cuotas hacia el exterior.

Pero nuevamente, este “subsidio” no es otra cosa que el efecto del control de cambios que mantiene y promueve su propia gestión al frente de la autoridad monetaria.

Milei tildó de “pésimas” a las declaraciones de Pesce, alegando que ignora por completo la naturaleza teórica del cepo cambiario y sus consecuencias más evidentes. El economista incluso subió su apuesta, y alentó al Pesce a retirar el cepo si verdaderamente considera que el valor del dólar está sobrevaluado y subsidiado.

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Economía

Moody’s habló de la negociación con el FMI y alertó que Argentina está muy cerca de una mega devaluación

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El vicepresidente y analista senior para Argentina, Gabriel Torres, consideró que la dirigencia política debe comprometerse a mantener el rumbo del FMI si no quiere caer en una devaluación histórica.

La calificadora Moody’s advirtió este jueves que “no va a ser fácil” para la Argentina cumplir con el acuerdo que firme con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para refinanciar su deuda de alrededor de 45.000 millones de dólares, y alertó que las condiciones cambiarias anticipan que “tarde o temprano va a haber una devaluación”.

Así lo manifestó el vicepresidente y analista senior de Moody’s para Argentina, Gabriel Torres“Nosotros creemos que sí se va a firmar, pero que no va a ser fácil cumplirlo”, planteó.

Para justificar su mirada, Torres indicó que los principales desafíos radican en que la dirigencia política se comprometa a cumplir con el camino que se defina para acceder al nuevo programa del Fondo y garantizar así un rumbo de mayor previsibilidad para apuntalar el crecimiento económico de largo plazo.

“El Fondo va a pasar seguramente a un programa de Facilidades Extendidas que puede ser a 10 años. La cantidad de dinero que se le debe al Fondo es muy grande como para poder pagarla, no se puede pagar así como se pagó la anterior“, sostuvo.

“Entonces, el Fondo va a estar actuando como supervisor de las cuentas fiscales argentinas posiblemente por una década o más, a través no solamente de este gobierno sino del siguiente y del que le suceda a ese. Creo que las diferentes partes que están involucradas tienen que entender lo que significa esta relación a largo plazo”, dijo.

Moody's advierte que Argentina está muy cerca de una devaluación – Cadena  365 – Salta – Argentina
La calificadora de riesgo más importante del mundo mira con atención a Argentina

“Si uno mira los datos fiscales de Argentina de este año, son mejores a los del año pasado y están a la par con muchos otros países que obviamente se están recuperando de la crisis de Covid. Y ha caído un poco el uso del Banco Central para financiarse”, aseguró Torres, aunque también alertó que el rumbo macro del actual gobierno no ayuda.

“En cualquier otro país eso sería visto como algo muy positivo, pero como el Gobierno no da señal de que esto es parte de un plan integral, no hay confianza de que el Gobierno va a continuar este plan de consolidación fiscal, reducción gradual del déficit, de una forma consistente. Entonces no hay una clara idea hacia dónde va a ir el Gobierno el año que viene”, repasó.

Ante esta situación, Torres considera que el acuerdo con el Fondo tomará otra relevancia porque plasmará una hoja de ruta “con metas, aunque no se cumplan todas” y cuyo cumplimiento estará sometido a un esquema de constante revisión.

“No es tanto una política en sí, sino más bien una actitud general hacia la importancia que le dan a tener políticas que los ayuden a acceder al mercado”, resumió. Para el especialista, “el problema de la Argentina no está tanto en los números sino en la credibilidad de mediano y largo plazo”.

Por otra parte, en Moody’s no vislumbran el rápido retorno de la Argentina a los mercados de financiamiento internacional. Para explicar esa percepción, Torres indicó que el Riesgo País de la Argentina, que se ubica por encima de los 1.800 puntos básicos, debería caer hasta los “300, 400 ó 500 puntos, que es el nivel para poder acceder a los mercados”.

“No es algo pequeño, tiene que haber un cambio abrupto y muy grande de cómo Argentina implementa sus políticas públicas para que haya confianza y ese 1800 pase a ser 400″, opinó.

“Tarde o temprano va a haber una devaluación”

Torres evaluó también la situación de las reservas del Banco Central de la República Argentina para contener la situación cambiaria, donde la brecha se mantiene en torno al 100 por ciento y las reservas de libre disponibilidad líquidas han llegado a cero.

“La tendencia de las reservas es insuficiente para mantener en el largo plazo el tipo de cambio donde está ahora”, alertó y subrayó que “cuando las reservas llegan a un cierto nivel que el Banco Central o el Gobierno considera que es peligroso, no queda otra que devaluar”.

El riesgo de default sigue presente

Torres recordó que la actual calificación crediticia que Moody’s le asigna a la Argentina es la “C6″, que se ubica en el escalón 20 de un total de 21 posiciones que mide la compañía, o sea al fondo de la tabla.

“La escala significa por un lado la alta probabilidad de que haya un default, una cesación de pagos, pero también en la parte más baja de la escala, en los últimos escalones, lo que también estamos viendo es la pérdida esperada en el caso de que haya un default”, explicó.

“Lo que estamos diciendo es que la probabilidad de que la Argentina tenga que reestructurar su deuda es muy alta y que va a haber, cuando eso vuelva a suceder, una pérdida importante para los inversores. La calificación refleja una variedad de cosas, la historia de la Argentina, la deuda que tiene, la falta de acceso a los mercados”, detalló.

El analista repasó que la “Argentina no se encuentra en mejores condiciones luego de la reestructuración (de 2020) y la razón es porque la Argentina no tiene acceso a los mercados”.

“Los países nunca pagan sus deudas en efectivo, los países refinancian su deuda. En el caso de la Argentina el no poder refinanciar su deuda significa que creemos que esta deuda que reestructuró, que hay que empezar a pagar en 2024 más o menos, cuando llegue el momento la Argentina no va a poder”, explicó.

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Economía

A pesar del relato del gobierno, los números no mienten: las Reservas del Banco Central son CERO

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El Banco Central argentino se encuentra en una posición crítica sobre la cuál no podrá seguir sosteniendo su política de intervención cambiaria. Prácticamente no quedas reservas netas de libre disponibilidad con las cuales maniobrar.

El costo para mantener el cepo cambiario durante los últimos dos años fue una profunda sangría de reservas del Banco Central (BCRA), pese a la intensidad de los controles sobre los diferentes segmentos legales en los mercados.

Para mantener una suerte de “dólar subsidiado” por debajo de la paridad que habría determinado el libre mercado de cambios, el BCRA debió emprender una agresiva intervención y estranguló la cantidad de operaciones legales que pueden realizarse sobre el mercado de divisas, pero esto solamente retrasó lo inevitable.

En total, las reservas brutas del BCRA alcanzan un monto contable de US$ 42.237 millones, pero esto es simplemente una notación que no representa el verdadero margen de maniobrabilidad de la autoridad monetaria.

Existen importantes posiciones de divisas que no pueden ser libremente utilizadas por el BCRA, estas son: el Swap con China, el Swap con el Banco de Basilea y otros organismos multilaterales, los encajes bancarios que sirven como garantía para los depósitos, y las cuentas en propiedad del Tesoro Nacional.

Todos estos elementos no pueden ser usados de un día para el otro por el BCRA. Transformarlos en liquidez efectiva llevaría tiempo, y en algunos casos podría ser sumamente contraproducente para la estabilidad del sistema financiero (como la posición de encajes).

Descontando estas posiciones de las reservas brutas, el saldo neto sería de 4.612 millones de dólares, un número diez veces menor que el que publicita el gobierno cuando dice que las reservas para afrontar una corrida son “robustas”.

  • RESERVAS BRUTAS: US$ 42.237 millones
  • Swap con China: US$ 20.358 millones
  • Swap con Banco de Basilea: US$ 4.852 millones
  • Encajes bancarios: US$ 12.089 millones
  • Cuentas del Tesoro Nacional: US$ 325 millones
  • RESERVAS NETAS: US$ 4.612 millones

Fuente: GRA Consultora, Gabriel Rubinstein & Asociados

Pero nuevamente, el BCRA actualmente no es capaz de utilizar todo este monto de divisas, aunque deseara hacerlo. La razón es que este monto incluye la reserva de certificados de oro (promesas para entregar oro), y los Derechos Especiales de Giro (DEGs), la moneda del Fondo Monetario Internacional.

Como el Banco Central no puede utilizar libremente los DEGs, dado que juegan un rol importante en la relación con el FMI y emplearlos requiere de una negociación con el Fondo, este valor debe descontarse si lo que se quiere calcular son las reservas netas de libre disponibilidad.

Además, los certificados de oro no pueden transformarse en liquidez rápidamente, sino que si se quieren vender debe atravesarse proceso gradual donde se vende de a partes y bajo estrictos controles internacionales.

En términos prácticos, la cuenta de reservas netas de libre disponibilidad líquidas da CERO, o incluso negativo si se descuenta la totalidad de las posiciones previamente mencionadas.

Por lo tanto, Argentina actualmente no cuenta con los dólares físicos suficientes como para poder actuar sobre el mercado de cambios de manera significativa, o afrontar una corrida cambiaria.

  • RESERVAS NETAS: US$ 4.612 millones
  • Certificados de Oro: US$ 3.574 millones
  • Derechos Especiales de Giro: US$ 2.510 millones
  • RESERVAS NETAS DE LIBRE DISPONIBILIDAD LÍQUIDAS: US$ -1.472 millones

Fuente: GRA Consultora, Gabriel Rubinstein & Asociados.

Según la Consultora en Economía y Finanzas GRA, que lidera Gabriel Rubinstein, el BCRA registra incluso una posición negativa de reservas netas de libre disponibilidad, un rojo de aproximadamente 1.472 millones de dólares.

Este análisis es compartido casi por unanimidad por las consultoras privadas, que ya andan advirtiendo a las empresas de este dato.

Este análisis también lo hizo el directorio del BCRA, y esta es la razón de fondo de por qué el gobierno tomó las recientes medidas restrictivas sobre el mercado de cambios, incluyendo las cuentas bancarias especiales para turistas, la limitación del pago en cuotas para viajes en el exterior, las limitaciones sobre las operaciones con el dólar financiero, la restricción cuantitativa de importaciones, la obligación a los bancos para vender su posición de dólares propios, entre decenas de otras regulaciones.

Las medidas buscan retrasar la devaluación del tipo de cambio oficial, pero lo cierto es que el esquema se tornará insostenible a través del tiempo y no quedará más alternativa que modificar los parámetros del cepo cambiario.

El único político que está advirtiendo de esta situación en los medios es Javier Milei, quien en una reciente entrevista con Luis Majul explicó en detalle este análisis y llegó a la misma conclusión: las reservas del Banco Central son CERO.

El economista y Diputado electo Javier Milei explicando la dramática escasez de reservas del Banco Central.

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