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Economía

La economía cae un 8,9% en julio, y la emisión monetaria está en un récord histórico: ¿Pierde fuerza el rebote?

Según la consultora Orlando J. Ferreres & Asociados, la economía habría caído un -8,9% interanual en julio, y un -0,5% en comparación con junio, lo que indicaría una parálisis en el rebote iniciado en mayo. Mientras tanto, la emisión monetaria bate nuevos récords.

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Con las ligeras medidas de flexibilización, principalmente en las provincias del interior del país, la actividad general había recuperado terreno desde el mes de mayo, con fuertes repuntes mensuales. Sin embargo, la marcha atrás del gobierno y el retorno de duras medidas de restricción social, sumado a una economía que no tiene los sustentos para el crecimiento, cambiaron la tendencia. 

La reconocida consultora Orlando J. Ferreres & Asociados reveló su último informe sobre el índice de actividad general (similar al índice EMAE que mide el INDEC) y registró una parálisis en el repunte económico. Argentina cayó un 8,9% en comparación a julio del 2019, y un 0,5% con respecto al pasado mes de junio. 

La economía acumula una fuerte contracción de 10,1% en los primeros siete meses del año, y la proyección para el promedio anual indica un derrumbe de entre el 12 y el 13% en comparación con 2019. 

A pesar de que el Presidente estimó conveniente retornar a las restricciones en julio con el fin de evitar el aumento de casos, este objetivo no solo no se cumplió, sino que significó un duro golpe para la estabilidad económica del país. Todos los intentos del gobierno por contener la pandemia parecen devenir en fracaso. 

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Las restricciones impuestas en julio afectaron principalmente al comercio minorista, que registró una contracción interanual del 14,9%, muy por encima del promedio general. La construcción también se vio paralizada, y se derrumbó un 22%, una cifra realmente preocupante. Ambas caídas fueron similares a las registradas en junio. 

Muchos analistas aseguran que, de todos modos, el repunte seguirá con cierta vigorosidad hasta el cuatro trimestre del año, pero las proyecciones de largo plazo no son alentadoras. Las proyecciones interanuales para 2021 muestran cifras que parecen positivas, pero esta ilusión surge de comparar contra un año tan particular como lo es el 2020. 

Respecto a las perspectivas, no vemos indicios que nos permitan esperar un crecimiento a largo plazo. Pero si es previsible cierto rebote tras la pandemia, cuya velocidad estará limitada a las condiciones macro-económicas que se observen en esta salida”, afirmaron desde la consultora. 

En este contexto tan delicado, la única herramienta que utiliza el gobierno para financiar sus propios desequilibrios es la increíble emisión monetaria. La excesiva liquidez no cumple un rol apaciguador del comportamiento en el mercado monetario (como sí ocurre en los países desarrollados), sino que cumple con un estricto objetivo de financiamiento para las necesidades del fisco. 

La emisión monetaria argentina fue récord mundial desde mediados de la década kirchnerista, cuando se buscaba sostener un tipo de cambio bajo “flotación sucia” en los primeros años del gobierno de Cristina Kirchner, y luego cumplió un rol dependiente del Sector Público Nacional. 

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Hoy en día, el gobierno tuvo que hacer frente a un déficit primario (sin tener en cuenta intereses u otras obligaciones) de $ 155.524 millones solamente en el mes de julio. La acumulación de 12 meses (de julio de 2019 a julio de 2020) arroja un rojo financiero de los más grandes en la historia reciente, similares a los que había en la década de 1980 (en términos del PBI). 

El efecto de la cuarentena más estricta y larga del mundo fue contundente: un incremento anormal en la demanda de dinero transaccional, y una baja notable en la liquidez y la velocidad de circulación en el dinero. Sin embargo, la demanda de dinero en pesos responde a una casualidad coyuntural, y no a fundamentos de fondo. 

Aún con las restricciones que enfrentó la economía, la demanda de dólares siguió creciendo, y esto demuestra la pérdida de confianza que tiene la gente en el peso argentino. Aún con un alza en todos los segmentos de la divisa, el Banco Central se vio obligado a intervenir y seguir consumiendo sus reservas. 

Se llegó a una situación crítica en la cual el BCRA se está quedando sin poder de fuego, y sus reservas líquidas (las que tiene a su disposición en caso de ser necesario) se calculan en sólo US$ 10.000 millones. Dejando de lado algunas partidas que no tienen la liquidez necesaria para aparecer en el corto plazo, se estima que el BCRA sólo contaría con US$ 3.726 millones. 

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Brasil

Bolsonaro lo hizo: 10 millones de brasileños salieron de la pobreza en 2020 según el Banco Mundial

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A contracorriente de lo que ocurrió en la mayoría de las economías del mundo, la tasa de pobreza de Brasil cayó en 2020 y llegó al nivel más bajo de la historia. En 2021 se recobró el crecimiento y la pobreza vuelve a caer a partir de 2022. 

La medición de la pobreza elaborada y publicada por el Banco Mundial, a partir de ingresos en moneda constante y ajustable por poder adquisitivo, determinó que Brasil concretó una drástica reducción hacia el año 2020. 

Bajo la administración de Jair Bolsonaro la tasa de pobreza medida bajo una línea de 10 dólares PPP de 2017 cayó del 40,5% en 2018 al 39,7% en 2019, y 34,4% para el término de 2020

La adopción de políticas de asistencia social focalizadas y, en mayor medida, el rechazo a un cierre generalizado de la economía a nivel federal contribuyeron a generar un resultado diametralmente opuesto al que se registró en la mayoría de los países en el mundo. 

Bajo esta línea de medición, el Banco Mundial estima que desde 2019 y hasta 2020 un total de 11,7 millones de personas salieron de la pobreza en Brasil, y 10,7 millones solamente en 2020

La tasa de pobreza medida en los US$ 8 PPP de 2017 bajó del 23% en 2018 al 23% en 2020, la medición para los US$ 5 PPP pasó del 17% al 10%, y la pobreza más extrema ubicada en los 2,25 dólares diarios bajó del 5,6% al 2% en el mismo período. 

La aplicación de las reformas estructurales como parte del Consenso de Washington en la década del 90 permitió que Brasil obtuviera un importante despegue económico entre 1994 y 2014. Las privatizaciones, la apertura comercial, la estabilidad de precios y la disciplina fiscal fueron los factores explicativos del holgado crecimiento. 

Pobreza en Brasil entre 1981 y 2020.

Valiéndose de estas reformas el entonces presidente Lula da Silva capitalizó para sí mismo todos y cada uno de los beneficios del Consenso de Washington, pero deteriorando progresivamente los motores que hacían posible esa situación. Esta situación fue similar a lo que ocurrió con otros presidentes contemporáneos como Néstor Kirchner en Argentina o Evo Morales en Bolivia

Lejos de formar parte de un logro del socialismo del siglo XXI o el Foro de Sao Paulo, fue la reforma económica liberal en la década de 1990 la protagonista para que 41,76 millones de brasileños pudieran salir de la pobreza entre 1992 y 2014, y 35 millones a partir de 2004. 

Tras 11 años de Gobierno y contrarreforma del PT, Brasil sufrió una severa crisis económica y financiera entre 2015 y 2016, bajo el Gobierno socialista de Dilma Rousseff. El Banco Mundial estima que la pobreza trepó del 38,8% en 2014 al 41,6% en 2016, y casi 7 millones de brasileños cayeron bajo ese umbral medido a partir de los 10 dólares PPP

A diferencia de lo que ocurrió en las primeras presidencias de Lula, Bolsonaro no heredó una organización económica reformada y funcional, sino que heredó la tarea de volver a encaminar a la economía brasileña por el sendero de las reformas estructurales.

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Economía

Se derrumba la actividad industrial de la eurozona por la crisis energética

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El índice PMI de producción industrial se contrajo por octavo mes consecutivo ante la crisis energética y la llegada del invierno al viejo continente. Las políticas ecologistas impiden encontrar una solución productiva.

La calificadora S&P Global determinó que el Índice de gerentes de compra (PMI) de la eurozona volvió a caer por octavo mes consecutivo. El indicador cayó a los 48,4 puntos al término del mes de septiembre, registrando así el valor más bajo de los últimos 20 meses e incluso inferior al que se registraba en febrero de 2019.

Se trata de una medición que arroja un crecimiento negativo cada vez que la puntuación permanece por debajo de 50. Mide el desempeño del sector industrial, y se deriva de una encuesta sobre 3,000 empresas manufactureras, y se consideran datos nacionales de Alemania, Francia, Italia, España, Países Bajos, Austria, República de Irlanda y Grecia, entre otros países. 

La caída industrial ascendió al 2,4% solamente en septiembre, y el valor efectivo de la puntuación del índice se mantuvo por debajo de las expectativas de mercado, que esperaban alcanzar un piso de 48,5 puntos para el mes. 

No se registraba una contracción similar sobre la actividad fabril desde junio del año 2020, pero descartando el efecto de este shock excepcional, la drástica caída industrial es la más severa desde el año 2013. 

Las perspectivas para la economía europea son particularmente malas ya que se espera una mayor profundización de la tendencia recesiva a partir de noviembre y con la llegada del invierno.

La crisis energética en consecuencia al cese del suministro ruso no puede paliarse con fuentes productivas alternativas, ya que las severas políticas tributarias y regulatorias de la Unión Europea impide la generación de energías convencionales alternativas

El PBI de los 19 países que adoptan oficialmente al Euro como moneda se mantuvo en crecimiento hasta el segundo trimestre de este año, pero el panorama se torna pesimista para el término de los últimos 6 meses de 2022. 

La inflación interanual promedio sobre los países de la eurozona alcanzó el 10% en septiembre, el valor más elevado desde el nacimiento del Euro en 1998. Los mercados apuestan por un mayor enfriamiento de la economía debido a la debida reacción del Banco Central Europeo (BCE) a lo largo del segundo semestre, permitiendo fuertes correcciones sobre la tasa de política monetaria de corto plazo. 

Se conforma así un delicado escenario ceñido por la inflación de origen fiscal, el desequilibrio de las finanzas públicas europeas y la crisis energética más importante de las últimas décadas. 

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Brasil

Plan Platita: Bolsonaro adelanta el pago de ayudas sociales de octubre para antes del ballotage

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Las transferencias del programa Auxilio Brasil y Vale Gás se adelantarán para antes del 30 de octubre, fecha en la que se enfrentará con Lula en segunda vuelta. Las medidas no comprometen la disciplina fiscal sobre las finanzas públicas y servirán para contrarrestar el mensaje socialista del PT. 

El Gobierno de Jair Bolsonaro anunció un cambio en las fechas para el pago de transferencias por el programa “Auxilio Brasil”, previsto anteriormente para fines de octubre. El cronograma original establecía el pago de ayudas sociales de forma escalonada entre el 18 y el 31 de octubre, y bajo el nuevo esquema se percibirán entre el 11 y el 25 de este mes

De esta manera, el presidente brasileño busca contrarrestar el relato de campaña de Lula que su gobierno no se preocupa por la pobreza, un punto de campaña que este domingo quedó claró que sigue presente en la sociedad, especialmente en los estados más pobres como los del Nordeste, donde Lula arrasó.

Se trata de un programa de ayuda social creado bajo la administración de Bolsonaro que reemplazó al antiguo “Bolsa Família” introducido por Lula da Silva, además de juntarlo con otros cuatro planes sociales que existían cuando llegó al poder, creando un solo pago social fuera de las manos de los movimientos sociales o sindicatos.

A diferencia del programa anterior, Auxilio Brasil contempló un fuerte recorte previo del gasto público para costearlo, en lugar de subir impuestos, tomar deuda o emitir dinero como hizo en su momento el ex presidente Lula.

Este plan social además fue legislado junto a un sistema de vouchers educativos para que los incentivos a la inscripción escolar favorezcan al mismo tiempo la competencia por la calidad de las instituciones de educación privadas

El nuevo programa de ayuda social de Bolsonaro garantiza una mayor integración de la sociedad brasileña. Bajo el sistema de Lula las familias de bajos ingresos estaban obligadas a adquirir servicios de educación exclusivamente estatales, y no disponían de plena libertad para elegir qué tipo de educación brindar a sus hijos. El nuevo programa propuso darles a familias de bajos ingresos la libertad de elegir

La reprogramación de los pagos no implicará ningún cambio en el monto de los gastos presupuestados para el mes de octubre y, por lo tanto, tampoco afectará el programa fiscal de Paulo Guedes en vigor de la disciplina fiscal. El nuevo cronograma se limita a cambiar la aplicación de los fondos presupuestados para octubre, pero no su ampliación

El programa económico del ministro Guedes recuperó el equilibrio fiscal de las cuentas públicas. Brasil registra el superávit primario más importante desde junio de 2014, habiendo déficit únicamente por el pago de intereses de deuda y su refinanciación constante. 

Los recortes impositivos no condicionaron el ordenamiento de las finanzas del Estado, y fueron más que compensados con recortes presupuestarios. Esto constituyó el pilar del programa económico, ya que se garantizó el fin de la dominancia fiscal sobre la política monetaria y el afianzamiento de la credibilidad. 

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