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Economía

La Reserva Federal admite el nivel dramático de la inflación y promete endurecer la política monetaria

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Powell prometió tomar “todas las medidas necesarias” para contener el alza de precios, y aseguró que es posible lograrlo sin incurrir en una recesión. La inflación anual de Estados Unidos es la más alta en 40 años.

El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, reiteró su agenda por el endurecimiento de la política monetaria. Tras los anuncios del Comité Federal de Mercado Abierto de la FED, la tasa efectiva de los fondos federales trepó del 0,08% al 0,33%, un total de 25 puntos básicos.  Por su parte, el límite superior del rango objetivo de los fondos federales pasó del 0,25% al 0,5%.

Pero la brecha entre las tasas de interés de referencia y la tasa de inflación interanual sigue siendo abrumadora. Los precios subieron un 0,8% solamente en el pasado mes de febrero, y la inflación interanual de Estados Unidos llegó al 7,9% en ese mismo mes. Esta cifra es la más alta registrada desde enero de 1982, cuando la inflación llegaba al 8,3% interanual.

Incluso las propias estimaciones de la FED refieren a una tasa de política monetaria situada en el 2,3% anual para diciembre de este año, mientras que la inflación esperada para el término del 2022 es del 5,1% anual según los analistas de Bloomberg.

Powell aseguró que las tasas de interés tienen un sendero irremediablemente alcista, que se mantendrá de forma persistente hasta volver a conseguir una relativa estabilidad de precios. A estos propósitos no solamente se tiene en consideración la inflación interanual absoluta, sino también la “inflación núcleo”, que no tiene en cuenta los precios de la energía y los alimentos por ser considerados precios volátiles.  

El presidente de la Reserva Federal minimizó el riesgo de una recesión en el corto plazo, y alegó que Estados Unidos experimentó tres distintas situaciones históricas en las cuales el alza de la tasa de política monetaria no generó una recesión inmediata: esto ocurrió en 1965, 1984 y 1994.

Además, Powell y el Comité de la FED resolvieron que se producirán aumentos de 25 puntos básicos conforme se considere necesario, en las sucesivas reuniones de la autoridad monetaria. Es decir, el alza de la tasa de interés de referencia tendrá un ritmo de aumento similar al que hubo entre 2004 y 2005.

La inflación de Estados Unidos núcleo llegó al 6,41% en febrero de este año, el nivel más elevado desde agosto de 1982. Sea cual sea el indicador seleccionado para medir la inflación, la conclusión es unánime: los precios estadounidenses aumentan al ritmo más alto de los últimos 40 años.

“Si concluimos que es apropiado actuar de manera más agresiva elevando la tasa de los fondos federales en más de 25 puntos básicos en una reunión o reuniones, lo haremos. Y si determinamos que necesitamos endurecernos más allá de las medidas comunes de neutralidad y adoptar una postura más restrictiva, también lo haremos”, concluyó Powell terminantemente.

Después de las duras críticas hacia su administración, Powell admitió la necesidad de endurecer rápidamente la política monetaria para evitar quebrar el “ancla de expectativas” heredado del programa de estabilización de Volcker. De quebrarse la confianza y verse erosionada la demanda de dinero, las medidas requeridas para consolidar la estabilización podrían ser mucho más severas.

Está aumentando el riesgo de que un período prolongado de alta inflación pueda hacer que las expectativas a largo plazo aumenten incómodamente, lo que subraya la necesidad de que el Comité actúe con rapidez como lo he descrito”, admitió Powell ante las críticas contra su política monetaria.

Economía

El Bank of America anunció que se está preparando para el default de la deuda pública estadounidense

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El CEO de la entidad bancaria, Brian Moynihan, aseguró que no descarta un escenario de incumplimiento crediticio y la consecuente crisis financiera devenida a ello. Los republicanos ofrecen su apoyo político para subir el techo de la deuda a cambio de recortar el presupuesto, pero Biden resiste la negociación.

El director ejecutivo de Bank of America, Brian Moynihan, afirmó este lunes que se prepará para un posible default de la deuda pública estadounidense. Se trata de una situación con un potencial destructivo inconmensurable sobre los mercados financieros a nivel internacional, aunque se espera que pueda evitarse tras tensas y largas negociaciones.

El CEO de la segunda firma bancaria más importante de los Estados Unidos advierte que el Gobierno demócrata no está emprendiendo medidas fiscales austeras, sino más bien todo lo contrario, y se niega a permitir una negociación constructiva con la oposición política.

Tenemos que estar preparados para eso, no solo en este país sino en otros países del mundo. Esperas que no suceda, pero la esperanza no es una estrategia, así que te preparas para ello”, afirmó Moynihan en diálogo con la CNN.

Brian Moynihan, director ejecutivo de Bank of America.

El Gobierno del presidente Joe Biden presiona por un rápido levantamiento del techo de la deuda pública, que ya alcanzó el límite fijado en los US$ 31,4 billones (o trillones por su traducción al inglés), pero al mismo tiempo propone añadir un monto adicional por US$ 4,8 billones al déficit fiscal hasta el año 2031

Los aumentos en las erogaciones presupuestadas para los próximos años no se condicen con incrementos de la presión tributaria, o con reducciones compensatorias en otras partidas del gasto (como por ejemplo ocurrió en la década del 90). 

La oposición republicana tanto en el Senado al frente de Mitch McConnell como en la Cámara de Representantes con Kevin McCarthy, ofrece una negociación constructiva con el oficialismo: se propone aprobar el levantamiento del techo de la deuda pública a cambio de permitir el ajuste del gasto público tal y como ocurrió en la administración Clinton. Los demócratas aún se resisten a la negociación, y ponen en peligro la credibilidad del Gobierno federal. 

Dejar de pagar nuestra deuda no es una opción. Pero tampoco lo es un futuro de impuestos más altos, tasas de interés más altas y una economía que no funciona para los trabajadores estadounidenses”, anunció Kevin McCarthy.

La secretaria del Tesoro Janet Yellen adoptó medidas extraordinarias para atender vencimiento y gastos corrientes de corto plazo, y trató de llevar tranquilidad a los mercados afirmando que Estados Unidos jamás incumplió sus obligaciones financieras desde 1789.

Los dichos de Yellen son cuanto menos inexactos. El país sí incumplió sus compromisos en numerosas oportunidades, en ocasiones por razones de fuerza mayor ante conflictos bélicos (1834 y 1862), y en otras por el repudio a los regímenes de convertibilidad del dólar (como en 1933 y más recientemente desde 1971).

Lo que hasta ahora no ocurrió es la suspensión de pagos en moneda fiduciaria corriente, pero la situación fiscal de Estados Unidos es atípica desde hace 15 años. El Gobierno federal no logró nunca volver al superávit primario desde abril de 2008, y el stock de deuda pública se encuentra en máximos desde la Segunda Guerra Mundial.

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Economía

Llegan los aumentos tarifarios de Massa: La electricidad aumenta hasta un 37% en febrero

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El Gobierno confirmó que las tarifas eléctricas para los usuarios residenciales del AMBA tendrán una actualización promedio del 29%, y con un máximo de 37%. La meta inflacionaria del ministro Massa quedó completamente obliterada por la realidad.

Los aumentos programados para los precios regulados, en conjunción con el drástico salto de los precios minoristas en enero, terminan por confirmar que las metas planteadas en el Presupuesto 2023 no podrán cumplirse.

El Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) confirmó que las tarifas eléctricas tendrán un aumento promedio del 29% para los usuarios residenciales de la región del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) en la boleta de febrero. La principal variable de ajuste para cumplir con las metas fiscales del FMI sigue siendo la baja de los subsidios económicos, con lo cual las actualizaciones tarifarias deberán al menos compensar (y superar) a la inflación este año.

Asimismo, también se determinó el esquema de precios de referencia para el mercado eléctrico mayorista, formalmente los Precios de Referencia de la Potencia (POTREF) y el Precio Estabilizado de la Energía (PEE). Estos nuevos cuadros tarifarios deberán ser aplicados entre febrero y abril.

Los aumentos programados por tipo de usuario para febrero

  • 0% de aumento: Para usuarios no residenciales pero con algún domicilio en el AMBA, y con una demanda energética inferior a los 800 kWh por mes. Los usuarios residenciales clasificados en el “nivel 2” de la segmentación tarifaria tampoco tendrán aumentos. 
  • 26% de aumento: Aquellos usuarios residenciales catalogados en el “nivel 3”, tendrán una suba subsidiada del 26% por su demanda energética inferior a los 400 kWh al mes, y cualquier monto que supere este umbral no contará con subsidio alguno. 
  • 29% de aumento: Será aplicado para Organismos y Entes Públicos que prestan los Servicios Públicos de Salud y Educación (OSPE) en la región del AMBA. 
  • 30% de aumento: Se aplicará para usuarios residenciales con demanda excedente a 800 kWh al mes, y para usuarios no residenciales con demandas mensuales mayores a 10kW y menores a 300 kW.
  • 37% de aumento: Se aplicará para usuarios residenciales catalogados en el “nivel 1”, aquellos de mayor poder adquisitivo según la clasificación del Gobierno.

El ministro Sergio Massa pretendía arribar a una inflación promedio mensual del 4% para el primer trimestre del año, ya que es compatible con el 60% de aumento interanual plasmado en el Presupuesto 2023. 

Las estimaciones preliminares para el IPC de enero arrojaron aumentos de entre el 5,5% y hasta el 6%, y 7,3% si se toma en consideración la canasta de bienes y servicios de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. 

El programa económico de Massa plantea un objetivo irrealista y no ofrece ninguna herramienta creíble para cumplir las metas, en un año 2023 que se verá marcado por un mayor sinceramiento de los precios relativos de la economía (principalmente las tarifas).

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Economía

Vuelve a aumentar la inflación en Turquía: Los precios se dispararon un 6,7% en enero y Erdogan se queda sin ideas

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Pese a la moderación del ritmo de aumento interanual, los precios registraron una fuerte aceleración inflacionaria en el primer mes del año y tuvieron el salto más drástico de los últimos 9 meses. El Banco Central de Turquía sigue intervenido y no reacciona a los aumentos. 

Vuelve a brotar la inflación en Turquía pese a los numerosos controles que instaló el Gobierno de Recep Tayyip Erdogan. Los precios minoristas registraron un aumento del 6,65% en enero de 2023, una fuerte suba de 5,5 puntos porcentuales en comparación con la variación de diciembre del año pasado.

Se observó la variación mensual más elevada de los últimos 9 meses, aunque la inflación interanual se moderó al 57,68% desde el máximo de 85,5% observado en octubre de 2022. 

La caída de la suba interanual de los precios se explica por el efecto rezago de los aumentos en la segunda mitad del año pasado, pero el ritmo de la inflación mensual de enero sugiere que esta moderación llegará a su fin

La inflación núcleo alcanzó el 7,67% entre enero de 2023 y diciembre de 2022, eliminado el efecto de bienes típicamente volátiles como los alimentos y los combustibles. Los precios mayoristas también se aceleraron en enero, denotando un aumento mensual del 4,15% frente al período anterior.

El Banco Central de Turquía se encuentra completamente paralizado ante la intervención del Gobierno de Erdogan. La tasa de política monetaria persiste en el 9% nominal anual, 49 puntos por debajo de la tasa de inflación interanual. De hecho, la autoridad monetaria permitió un recorte de 50 puntos básicos sobre la tasa de interés entre julio y diciembre del año pasado.

Los encajes legales para la mayor parte de los depósitos persisten en el 25%, y las tasas de interés del sistema financiero (activas, pasivas e interbancarias) se encuentran sin cambios pese a la brutal suba de los precios.

Inflación mensual de Turquía. Fuente: Instituto de Estadística de Turquía.

Controlando la tasa de interés nominal como herramienta de política monetaria, el banco central también es incapaz de controlar al mismo tiempo la expansión de los agregados monetarios. Y como la tasa se determina por criterios políticos, la única herramienta que queda es la política cambiaria vía inyección de reservas.

El Banco Central de Turquía perdió 9.390 millones de dólares desde el pasado 11 de diciembre, en un intento por contener la paridad del tipo de cambio. Sin embargo, la Lira turca alcanzó sus mínimos históricos frente al dólar y no se lograron estabilizar las expectativas de inflación.

El dólar escaló hasta los 18,85 unidades expresadas en Liras, el récord nominal más importante de la historia del país. Con una postura diametralmente opuesta, el constante aumento de las tasas de la Reserva Federal arroja una fuerte presión para los países emergentes y especialmente para Turquía, que ensaya una política monetaria estrafalaria y muy poco convencional.

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