Conecte con nosotros

Economía

Las ventas no se recuperaron aún con la flexibilización de la cuarentena

La pequeña flexibilización de la cuarentena de esta semana no obtuvo el resultado esperado y las ventas no se recuperaron lo suficiente, demostrando un problema más profundo en la economía argentina que ya hace años que está en una estanflación.

Publicado

en

Esta semana se habilitaron joyerías,
relojerías, venta de bijouterie, mueblerías, inmobiliarias y concesionarias de
autos y motos.
También, en el rubro de gastronomía, se permitió a los
locales de comida comenzar a ofrecer ventas en donde el cliente pueda pasar a buscar el
pedido por el local
, aunque esta modalidad solo representa un 2% o 3% de sus ventas. 

De los rubros comerciales habilitados para funcionar, esta semana el
82% abrió sus puertas y el promedio de facturación fue del 31% en comparación
con un día normal antes de la cuarentena, realmente números muy bajos
. Es notorio que la gente viene
priorizando los gastos en alimentación e higiene básica. Además, el actual contexto de recesión
genera que las compras se achiquen y estén dirigidas a los bienes esenciales.

La caída en la facturación alcanzaría el 30%, mientras que las proyecciones en otros rubros llegarían hasta el 50%. Hay un creciente temor en los comerciantes a que el gobierno pueda revertir esas medidas ante el aumento de casos de Coronavirus

La pequeña reapertura constituye un alivio para los sectores más golpeados por el freno en la actividad, pero la depresión económica posiblemente consolide bajas permanentes en las ventas. Vale la pena recordar también que los rubros alimenticios experimentaron los mayores aumentos de precios, según el último dato del INDEC, de poco más del 3%. 

Cuando la economía sufre un golpe así, no es solo la demanda que baja, si no que también la producción, contrayendo toda la actividad económica para abajo. Cuando termine la pandemia, lo que pueda reabrirse se reabrirá pero muchos emprendimientos habrán quebrado y mucho capital habrá sido perdido. Esto significa que el futuro de la Argentina no es una crisis y rebote, si no que seriamente podemos estar ante una situación grave que implique una caída del PBI no-cíclica, o sea permanente, y solo con nuevas inversiones y con el pasar de los años el país recuperará sus niveles de producción y productividad.

El camino hacia la normalización dejará ver los claros problemas en materia de abastecimiento y precios, que fluctuarán de una manera nunca antes vista. 

Ad

En el sector inmobiliario, la presencia de
clientes fue baja, pero con un leve incremento de consultas por medios no
presenciales como correos electrónicos.

Desde las concesionarias, destacaron que la proyección del
mercado para este 2020 representa una caída de más del 50% comparado con 2019

y que el comienzo de esta semana se caracterizó por estar muy ralentizado, con
dificultades de abastecimiento de formularios debido a la situación de turnos y
equipos rotativos que implican problemas en la operatoria diaria. 

Algunos locales tenían la posibilidad de abrir y por
temor no lo hicieron
. El miedo más grande que hay en este momento es que la
apertura realizada vuelva para atrás, porque estaría por comenzar la curva
ascendente de contagios.

Ad

Por otro lado, permanecerán inhabilitados rubros como la
indumentaria y el calzado, las peluquerías
y gimnasios,
entre otros. Tampoco estarán autorizados los shoppings, las grandes tiendas y las galerías comerciales.

Según estadísticas publicadas por el gobierno porteño, hay
más de 200.000 personas vinculadas a los rubros que aún no fueron habilitados.

Se espera que este número tienda a disminuir, y que la apertura escalonada continúe.
Aunque, teniendo en cuenta las medidas tomadas por el Gobierno hasta ahora; un
aumento repentino en los casos como estamos viendo podría generar que los comercios tengan que
volver a cerrar, resintiendo aún más a la frágil actividad económica.

Seguir Leyendo
Haga clic para comentar

Usted debe estar conectado para publicar un comentario Inicio de sesión

Deja una Respuesta

Economía

Guzmán se queda pero con la condición de usar los dólares del FMI para la campaña

Publicado

en

Tras el colapso del Frente de Todos en las urnas, la Vicepresidente se impuso al propio Alberto Fernández y el ministro Martín Guzmán, y decidió emplear una maniobra para utilizar recursos brindados por el FMI para disparar el gasto público en cara a la campaña electoral.

En las últimas horas, la vicepresidente Cristina Fernández de Kirchner demostró nuevamente tener el control real de la coalición oficialista, e impuso su voluntad por sobre la del ministro de Economía y la del propio Alberto Fernández.

A través de un decreto, el Gobierno utilizará los dólares del Fondo Monetario Internacional en el Banco Central para encarar una violenta expansión del gasto público como campaña para las elecciones de noviembre. El kirchnerismo apuesta por el despilfarro de recursos para mejorar su posición política hasta las últimas consecuencias y bajo cualquier costo.

De la misma manera en que se hizo en 2009, el Gobierno colocó Letras intransferibles al Banco Central por las cuales podrán hacerse de unos US$ 4.334 millones en concepto de Derechos Especiales de Giro (DEG), una suerte de divisa internacional convertible con el dólar y establecida por el FMI.

Estas medidas fueron establecidas para eludir las restricciones que establece la Carta Orgánica del BCRA, las cuáles indican que la autoridad monetaria solo puede girar a Tesorería hasta un 20% de la recaudación acumulada en 12 meses y hasta un 12% de la base monetaria si es preciso.

Al emplear las Letras intransferibles, las restricciones no se ven violentadas en términos contables y legales, pero en términos económicos el BCRA pierde recursos propios que habían sido otorgados por el FMI para fines muy específicos, y el Tesoro adquiere recursos para fomentar políticas socialistas.

Pero esta maniobra no resulta fortuita para el funcionamiento de la economía. Hasta ahora, el ministro Martín Guzmán se había negado a utilizar estos recursos e intervenir el Banco Central debido a la presión inflacionaria que deriva directamente de este tipo de políticas arbitrarias.

Para concretar las operaciones, y dado que los DEGs depositados en el Banco Central son del Tesoro y que este debe emplear gastos en pesos, el BCRA compra esos DEGs con una agresiva emisión monetaria y estos recursos son finalmente lanzados a la economía mediante una política fiscal extremadamente expansiva.

Las consecuencias esperables de estas medidas son claras: una mayor presión sobre el dólar en el mercado paralelo, mayor desequilibrio externo, mayor brecha cambiaria, y finalmente una mayor presión inflacionaria.

El kirchnerismo podría desarticular completamente toda la corrección fiscal realizada desde diciembre del año pasado y desequilibrar la economía, pues el sobrante monetario es actualmente el principal problema que enfrenta Argentina.

Seguir Leyendo

Economía

El director del Banco Nación propuso crear un sistema monetario similar al de Cuba

Publicado

en

El economista ultra-kirchnerista Claudio Lozano, nombrado presidente del Banco Nación por Alberto Fernández, propone crear un sistema monetario similar al que tiene Cuba y limitar severamente la compra de dólares en el país.

En el marco de la amplia derrota del kirchnerismo, Claudio Lozano, economista fanáticamente kirchnerista y actual director del Banco Nación, propuso en diálogo con C5N una polémica reforma monetaria en la cual los argentinos perderían la posibilidad de defender sus ahorros comprando dólares.

Lozano propuso instaurar en el país un sistema monetario socialista, similar al que tiene Cuba, donde los ciudadanos pierden el derecho a adquirir divisas extranjeras cuando dispongan de hacerlo, y el Estado se garantiza la base imponible para recaudar el impuesto inflacionario. En otras palabras, propuso la inconvertibilidad más absoluta del peso argentino en cualquier divisa y bajo cualquier tipo de cambio, bajo cualquier instancia.

Dentro del esquema descripto por el economista, se propuso imponer nuevas regulaciones sobre el mercado cambiario para terminar de desdoblar la compra de divisas de la misma forma que en Cuba: una parte legal exclusivamente para el Estado o un cierto grupo minoritario, y el resto de las personas obligadas a operar con una divisa no convertible y de dudoso valor para realizar sus transacciones cotidianas.

Claudio Lozano, actual director del Banco Nación nombrado por Alberto Fernández en enero de 2020.

El principal objetivo de la reforma propuesta es dotar al Estado de una forma de financiamiento compulsiva aún más estricta de la que existe hoy. De esta manera, el Lozano criticó la tenue corrección fiscal que lleva adelante el ministro Martín Guzmán.

“Desde octubre del año pasado el nivel de ajuste fiscal no era compatible con una sociedad como la que tenemos”, sentenció Claudio Lozano en referencia a la política fiscal de Guzmán.

Lozano aseguró que los subsidios económicos a los servicios públicos “no pueden debatirse” y que se deberá profundizar la política de “transferencias sociales” a partir de un ingreso universal. Este tipo de medidas se tornan prácticamente infinanciables sin un violento incremento de la asistencia monetaria del Banco Central.

Este planteo no es novedoso dentro de las filas del cristinismo fanático, pues la reconocida referente de la izquierda kirchnerista, Fernanda Vallejos, ya anticipó en reiteradas oportunidades que la corrección fiscal de Guzmán es ampliamente incompatible con las preferencias ideológicas de la Vicepresidente.

La debacle electoral del oficialismo impulsó un nuevo cimbronazo interno a nivel ideológico, y cada vez más voces que responden directamente a Cristina Fernández pujan por una nueva radicalización del Gobierno que podría tornarse peligrosa.

Seguir Leyendo

Economía

¿Crisis institucional? El dólar se disparó hasta los $187 y se derrumban las acciones argentinas en Wall Street

Publicado

en

Tras la implosión en el gabinete nacional, y ante las dudas por la continuidad del programa económico, los mercados reaccionaron desfavorablemente y se derramaban los ADRs argentinos en la plaza de Wall Street.

Después de la estrepitosa derrota electoral, el kirchnerismo sigue sin tocar fondo y la implosión del gabinete nacional supone un nuevo cimbronazo. Las dudas sobre la continuidad del programa económico o un cambio en la estrategia con el FMI sembraron pánico en los mercados financieros.

El dólar paralelo llegó hasta los $187, subiendo prácticamente $5 en un solo día. La brecha cambiaria llegó al 78,5% y se vuelve cada vez más incontenible. El alza del dólar también alcanzó a los mercados alternativos, aunque el Banco Central se negó a permitir mayores correcciones sobre el segmento oficial.

Desde el plano financiero, los títulos nacionales en Wall Street registraron pérdidas importantes. La amenaza por una posible radicalización del kirchnerismo sentó las bases para una implosión bursátil de los ADRs.

Edenor registró pérdidas por un 10%, y la misma suerte corrieron las principales entidades bancarias del país, como el Grupo Galicia (-3,3%), Banco Supervielle (-3,6%) y Banco Macro (-4,4%).

La incertidumbre sobre los mercados refleja la falta de determinación del Gobierno de Fernández. Hasta ahora, el ministro Guzmán planteaba una corrección tarifaria para el año próximo, aunque de carácter tenue. Dado el actual caos institucional, estas garantías dejan de ser tan robustas y muchos inversores temen que el Gobierno se incline por medidas abiertamente extremistas.

El Riesgo País también se vio afectado y subió hasta los 1.505 puntos básicos. Tras el endurecimiento de la postura del Fondo Monetario Internacional y la falta de definiciones del Gobierno, la posibilidad de un acuerdo parece algo cada vez más lejano.

Los cambios en el gabinete podrían ser transcendentales para la política económica en materia de tarifas públicas y la gestión de la deuda externa con el FMI, lo cual mantiene en un absoluto estado de alerta a todos los mercados.

Seguir Leyendo

Trending