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Economía

¿Lavado de Dinero? FTX era la principal socia del gobierno de Ucrania para invertir los fondos enviados por Biden

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Esquema de corrupción: La plataforma FTX era el principal medio por el cual Ucrania invertía los fondos norteamericanos donados, mientras al mismo tiempo era la principal donante del Partido Demócrata.

En una nueva etapa del escándalo financiero tras el colapso de FTX, cada vez son más las voces que denuncian un mecanismo de lavado de dinero entre el gobierno de Joe Biden, su propio partido, el Gobierno de Ucrania y la plataforma FTX como intermediario de las operaciones.

Esta semana, tras revelarse que la empresa de uno de los mayores donantes del Partido Demócrata, Sam Bankman-Fried, era un esquema ponzi que utilizaba los fondos de sus clientes para comprar su propia criptomoneda, el Gobierno de Ucrania admitió que había estado utilizando a FTX como medio para procesar los pagos recibidos en concepto de ayuda humanitaria y militar por parte de Estados Unidos para el esfuerzo bélico.

El gobierno de Joe Biden aprobó numerosos paquetes de rescate para Ucrania, el primero de ellos por un monto de US$ 800 millones en marzo, y sucesivos envíos que han elevado este número a US$ 60.000 millones para este mes.

Como se trata de tanto dinero, el gobierno de Ucrania decidió invertir los fondos recibidos que no estaba utilizando inmediatamente, y así poder capitalizarlos. Para esto, se asoció con FTX, empresa que le garantizaba altísimos retornos y una supuesta seguridad en sus transacciones en criptomonedas.

A través de la organización “Aid for Ukraine“, el Banco Nacional de Ucrania convertía los dólares en distintas criptomonedas a través de FTX, que luego “stakeaba” en la plataforma Everstake. En su cartera tenía Bitcoin (BTC), DOT, Ether (ETH), SOL, y Tether (USDT), según reportaba en marzo Coindesk.

Esta operación ya había sido polémica dado que el CEO de FTX, Sam Bankman-Fried, era el segundo mayor donante del Partido Demócrata hasta antes de la brutal caída de su patrimonio. Ahora se indaga si las tres partes, el gobierno de Joe Biden, el gobierno de Ucrania y FTX no estaban impulsando un esquema de lavado de dinero para enviar recursos de los contribuyentes estadounidenses a las campañas de candidatos demócratas.

La ruta del dinero era de la siguiente manera: la Casa Blanca, con la aprobación del Senado que cuenta con mayoría demócrata, enviaban miles de millones de dólares a Ucrania. El gobierno de Volodimir Zelénski utilizaba parte de esta plata en el esfuerzo de guerra, y ponía otra parte en FTX, donde inmovilizaba el dinero con el objetivo de capitalizarlo.

Pero mientras el dinero estaba allí inmovilizado, FTX compraba su propia criptomoneda “FTT Token”, y enviaba las ganancias de esta operación fraudulenta como donaciones al Partido Demócrata. Solamente este año, Bankman-Fried llegó a donar casi US$ 40 millones de dólares para candidatos demócratas en las elecciones legislativas de este año. Muchos de estos candidatos eran los propios senadores que habían dado su voto para aprobar los envíos a Ucrania.

En síntesis, Biden enviaba fondos a Ucrania, a su vez el Gobierno ucraniano invertía parte de los fondos en FTX para capitalizarlos, y esta última plataforma se valía de esto para permitir millonarias donaciones a candidatos demócratas en cara a las elecciones de medio término. 

El escándalo trasciende porque estos fondos provienen en última instancia de los contribuyentes estadounidenses, y no de la donación de un empresario privado hacia un partido afín a sus simpatías como bien podría ser el caso del propio George Soros. 

Tras la bancarrota y el desarme del esquema ponzi, la plataforma de criptomonedas quedó bajo la lupa de la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos, con el fin de señalar las irregularidades sobre la gestión y el manejo de los fondos de los clientes damnificados.

El problema es que son los mismos demócratas los que deben investigar su propio entramado de corrupción, por lo que no hay perspectivas de que este esquema de lavado sea expuesto en la justicia.

Los republicanos esperaban recuperar el Senado para poder lanzar una comisión investigativa sobre este tema desde el Congreso, pero las polémicas elecciones en Arizona y Nevada han dejado a los republicanos sin la victoria que las encuestas indicaban.

Economía

Macron destruye la economía de Francia: La actividad se estancó en el tercer trimestre mientras sube la inflación

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La economía francesa solamente se expandió un 0,2% al término del tercer trimestre del año, mientras que la inflación volvió a acelerarse y alcanzó el nivel más alto desde 1985. El déficit fiscal consolidado del Estado francés volvió a aumentar al 4,1% del PBI en septiembre. 

El programa económico del presidente Emmanuel Macron muestra signos evidentes de agotamiento. La falta de reformas estructurales sobre la economía con la mayor carga tributaria de Europa arroja un costo muy caro en términos de crecimiento y estabilidad.

La economía francesa solamente logró un muy tenue crecimiento del 0,2% en el tercer trimestre del año, en comparación con los tres meses precedentes hasta junio. Incluso registró una ligera caída del 0,2% durante el primer trimestre, y solamente se acumuló un crecimiento del 1,11% con respecto a la situación de pre-pandemia

Asimismo, la actividad manufacturera de Francia no logró crecer prácticamente nada desde octubre del año 2020, y de hecho no logró recuperarse del impacto de la pandemia. La crisis energética tiene un rol preponderante para explicar el estancamiento de la actividad económica. 

Se trata de uno de los peores resultados dentro de la Eurozona, junto con Alemania y España (siendo este último país el que registró los peores resultados). El estancamiento del tercer trimestre se produce al mismo tiempo en que Francia sufre una nueva aceleración inflacionaria de los precios minoristas.

La inflación interanual francesa escaló al 6,5% en el acumulado anual del mes de octubre, el resultado más elevado registrado desde enero de 1985. Se conforma una situación de estanflación por primera vez en más de tres décadas. 

Así como ocurre en muchos países, el problema inflacionario francés responde a la falta de credibilidad en la estabilización de las finanzas públicas y la moderación del stock de deuda

Lejos de llevar tranquilidad a los mercados, el presidente Macron decidió llevar adelante políticas fiscales expansivas en plena crisis inflacionaria. Se abandonó la corrección del déficit fiscal, y el desequilibrio consolidado del Estado francés representó el 4,1% del PBI al término del tercer trimestre

El gasto público dejó de bajar y se estabilizó en el 57,3% del PBI en el tercer trimestre, mientras que los ingresos totales no lograron crecer al ritmo necesario como para compensar la suba de las erogaciones. 

El Fondo Monetario Internacional (FMI) proyecta que el déficit primario de Francia no solamente no bajará en 2023, sino que se incrementará del 3,4% del PBI al 4,1% en el acumulado anual. De la misma manera, el déficit financiero total aumentará del 5,1% al 5,6% del producto durante el año próximo

La falta de disciplina fiscal provocará, según el FMI, provocará que el stock de deuda pública bruta aumente constantemente hasta superar el 118% del producto para el año 2027

Si no resulta creíble el financiamiento genuino de la masiva cantidad de bonos que deberá colocar el Estado francés, los mercados podrían descontar un rescate monetario del Banco Central Europeo (una política de flexibilización cuantitativa para comprar la deuda) y las expectativas inflacionarias podrían terminar por desanclarse en consecuencia

PBI real y gasto público consolidado de Francia desde 1999.

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Economía

Lacalle Pou se despega del fracaso del Mercosur: Defendió la apertura comercial y criticó la idea de un banco central regional

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El presidente de Uruguay defendió la negociación de tratados de libre comercio independientes del Mercosur, pese a la férrea oposición proteccionista de Alberto Fernández. El mandatario criticó la adopción de una moneda regional por su falta de credibilidad. 

Como parte de la última gira por el Mercosur, el presidente de Uruguay Luis Lacalle Pou volvió a remarcar la vocación de su país en favor de la apertura arancelaria al comercio internacional. 

El mandatario uruguayo insistió con su postura para celebrar acuerdos comerciales por fuera del grupo que integra el Mercosur, apelando a las cláusulas de flexibilidad que puedan convenir a estos fines. Esto despertó un profundo malestar en la administración de Alberto Fernández, que defiende una posición ultra-proteccionista y casi favoreciendo la autarquía frente al intercambio comercial.

Formalmente Uruguay presentó un pedido de adhesión al Acuerdo Transpacífico para eliminar barreras arancelarias. Lacalle Pou explicó que si bien preferiría avanzar hacia la apertura en conjunto con el Mercosur, también aclaró que la reticencia de este último bloque no debería ser un obstáculo para el comercio. 

Uruguay necesita y tiene vocación de abrirse al mundo. Por supuesto que si vamos en grupo es mucho mejor. Por supuesto que si le ofrecemos al mundo un mercado como el de los cuatro países vamos a tener mucho mayor poder negociador. Eso es lo que buscamos, pero no estamos dispuestos a quedarnos quietos“, advirtió el Presidente de Uruguay. 

La victoria de Lula da Silva en Brasil supone un nuevo golpe para la vocación aperturista de Brasil, el retorno del estancamiento proteccionista y el fin de las negociaciones por la baja del arancel externo común. Con este cambio de signo político en la economía más importante de Sudamérica, la postura de Alberto Fernández encuentra cierta revitalización dentro del bloque. 

El Gobierno de Lacalle Pou se negó a firmar el documento elaborado por el conjunto de países que componen el Mercosur en la última reunión, alegando que no se tienen en cuenta mecanismos para flexibilizar las negociaciones unilaterales en cada país que lo crea necesario. 

Uruguay firmó su propio documento en contraposición al paquete con la firma de Argentina, Paraguay y Brasil, en el cual se denuncia un peligroso estado de estancamiento en la reducción del arancel externo común y las negociaciones comerciales con otros bloques. 

También se denuncia que el Mercosur no ha logrado avanzar en una verdadera unión aduanera, ya que si bien se establece un arancel máximo legal para cada país, lo cierto es que se deja un cierto grado de discrecionalidad en el tratamiento de las importaciones y el comercio intrabloque. 

Por ejemplo, la Argentina aplica restricciones cuantitativas casi constantemente por medio de licencias no automáticas de importación y restricciones para la compra de divisas por parte del Banco Central. Estas acciones son abiertamente contrarias a una verdadera unión aduanera sobre la cual, en teoría, no deberían existir restricciones comerciales de ningún tipo.

El documento promovido por Lacalle Pou propone la eliminación de todas las restricciones arancelarias y no arancelarias que todavía se aplican dentro del comercio del Mercosur, y sugiere la flexibilización de los requisitos regulatorios para que los países miembros puedan celebrar acuerdos unilaterales con otros países o bloques comerciales en el mundo. 

Asimismo, el mandatario de Uruguay criticó la idea de crear un Banco Central para centralizar la moneda a nivel regional. Esta idea es compartida tanto por la oposición argentina en el espacio de Juntos por el Cambio (que podría ascender al poder en 2023) y por el nuevo presidente electo de Brasil Lula da Silva. 

Afirmó que la discusión para una unión monetaria no es una prioridad para el bloque, sino que debería serlo en su lugar la apertura de la economía. También mencionó las dificultades inflacionarias que atraviesan muchos países miembros (siendo Argentina el caso más extremo), y se mostró escéptico por la credibilidad que pueda llegar a tener una moneda regional frente a estas condiciones. 

“Hoy hablar de esos temas, cuando ni siquiera estamos caminando, hablar de que estamos corriendo, cuando vemos las dificultades monetarias que tenemos entre los países, es avanzar más de lo que debemos”, afirmó Lacalle Pou.

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Sube el mínimo no imponible de Ganancias hasta los $404.000 mensuales a partir de 2023

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El ministro de Economía confirmó la nueva actualización de las deducciones y montos no imponibles para el pago del impuesto a las Ganancias en 2023. Se estima que cerca de 300.000 personas dejarán de pagar el tributo. 

Siguiendo la misma hoja de ruta que en los últimos años, el ministro de Economía Sergio Massa volvió a presionar por una nueva actualización en el impuesto a las Ganancias para el período fiscal 2023. La creciente inflación hace indispensable actualizaciones cada vez más rápidas para compensar el deterioro real de los valores de las tablas.

A partir de 2023 el mínimo no imponible del impuesto a las Ganancias de personas físicas aumentará de los $330.000 actuales a los $404.062 mensuales. Se trata de la deducción estándar mínima que se aplica sobre la nómina de los ingresos brutos. También se anunció la actualización de otras deducciones como las personales (gastos asociados a un cónyuge, hijos o familiares a cargo). 

El Ministro lo dejó muy claro: cualquier persona que a partir de 2023 perciba una remuneración mensual bruta inferior a los $404.062 no pagará el impuesto a las Ganancias. Según las estimaciones oficiales presentadas por Massa, cerca de 300.000 personas dejarán de pagar el impuesto en 2023, y la masa de contribuyentes no superará las 600.000 personas en todo el país, menos del 10% de las personas empleadas

Mientras al día de la fecha un total de 899.382 trabajadores asalariados declaran el pago del impuesto a las Ganancias, a partir del 1 de enero de 2023 se estima que la cantidad bajará hasta las 586.518 personas. La cantidad de personas afectadas fluctúa rápidamente conforme la inflación deteriora progresivamente todas y cada una de las actualizaciones que se disponen. 

La inflación proyectada en el Presupuesto 2023 difícilmente podrá cumplirse, ya que el promedio de las consultoras privadas esperan una cifra que duplica al 60% oficial. Aunque la ley del impuesto a los ingresos tendrá una nueva actualización solo a partir de 2024, a lo largo del 2023 el poder ejecutivo queda facultado a producir actualizaciones sobre deducciones especiales y el monto del aguinaldo exento. 

También se aplicarán actualizaciones sobre los montos de las tablas anuales del impuesto a las Ganancias de la cuarta categoría. Estos montos están sujetos a una constante indexación desde el año 2018, y para el año 2023 no será una excepción. 

Los anuncios de Massa no tuvieron en consideración las deducciones para el pago del impuesto que afecta a las ganancias de segunda y tercera categoría, aquella que afecta al pago de dividendos, ganancias de capital (renta financiera) o las utilidades no distribuidas de las firmas. Tampoco se anunciaron actualizaciones o alivios fiscales para el pago de impuestos por parte de monotributistas o trabajadores a cuenta propia. 

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