Seguinos en redes

Economía

Los detalles de la reforma laboral socialista que aprobó Pedro Sánchez con el inusual apoyo de liberales

Publicado

en

El Gobierno socialista impulsó una reforma laboral que supone un retroceso en muchas flexibilizaciones que habían sido reglamentadas en la legislación del 2012. El mercado laboral español se vuelve más rígido y subirá el desempleo.

A pesar de los altos niveles de desocupación estructural en España, el Gobierno socialista de Pedro Sánchez impulsó una nueva reforma laboral que da marcha atrás al proceso de liberalización comenzado en 2012, aunque no sin evitar serias polémicas en el conteo de votos.

Antes de la reforma laboral del año 2012, la tasa de desocupación española llegó al 25% de la población económicamente activa, mientras que el desempleo promedio entre 1986 y 2012 había sido del 16%. La reforma del 2012 supuso un paso hacia la liberalización del mercado, después del colapso del intervencionismo.

Las reformas durante el Gobierno de Mariano Rajoy no lograron una modernización completa del mercado laboral, y pese al crecimiento económico la desocupación estructural de España no bajó del 13% de la población activa, aunque se registró una baja de 12 puntos porcentuales con respecto al 2013. Pero en lugar de profundizar las reformas para alcanzar el pleno empleo, el Gobierno socialista decidió revocar algunos puntos de la reforma anterior.

Negociaciones salariales

La reforma del Partido Socialista establece que, en la subcontratación, tendrán prevalencia los convenios colectivos correspondientes a la actividad desarrollada, y no por empresa, cuando se traten de nóminas salariales.

En otras palabras, los convenios colectivos por actividad estarán por encima de los convenios por empresa (la negociación descentralizada) al momento de establecer pautas salariales, a menos que exista un convenio particular en una empresa que ofrezca un salario más elevado al que establece el convenio por actividad. Esto conforma un retroceso en la necesaria descentralización de las negociaciones laborales.

“Ultra-actividad” ilimitada

Otro gran retroceso en la descentralización de las negociaciones laborales fue la vuelta en la ultra-actividad de forma indefinida. Se entiende por ultra-actividad a la vigencia de un convenio colectivo que ya cumplió su ciclo de aplicación natural, pero que sigue en vigencia por alguna disrupción entre las partes negociantes de una relación laboral.

La reforma laboral del 2012 había establecido un máximo de un año para la extensión indebida de convenios colectivos ya vencidos, logrando así una mayor descentralización y liberalización del mercado. De ahora en adelante, la reforma socialista eliminó todos los límites y estos convenios podrán regir libremente hasta tanto se haya logrado un acuerdo entre partes.

Contratos temporales

La reforma de Pedro Sánchez endureció los requerimientos para reconocer un contrato de índole temporal. A partir de la modificación del artículo 15 del Estatuto de los Trabajadores, solamente existirán dos modalidades de contratos temporales: los vinculados a la producción y los vinculados a la sustitución de un trabajador.

El requisito por “producción” comprende a la situación en la cual una empresa contrata a un nuevo trabajador a raíz de un aumento no previsible u ocasional en el nivel de producción. Por su parte, la “sustitución” comprendida en la ley aglutina a las situaciones en las cuales un trabajador debe ser reemplazado por cuestiones de fuerza mayor.

Para todos los demás casos, se estableció un límite de hasta 6 meses de duración de los contratos temporales, con la posibilidad de ampliarlos hasta un año atendiendo a situaciones particulares. Este cambio dota de una rigidez importante al mercado laboral español, e incluso supera a las rigideces temporales que tiene la Argentina para este tipo de contratos.

De esta manera, la reforma socialista liquida automáticamente a todos los contratos realizados por obra o servicio concluido, una modalidad laboral flexible que había creado miles de puestos de trabajo en el pasado.

La reforma socialista no prohíbe los contratos fijos-discontinuos, típicamente asociados a empleos con alta estacionalidad vinculados a la actividad agropecuaria, pero estableció que la construcción deberá disponer de contratos fijos. De esta manera, las empresas constructoras quedarán obligabas por ley a realizar propuestas de relocalización hacia sus ex-empleados, una vez que las obras sean terminadas.

Contratos de aprendizaje

Se establece un mínimo de 3 meses para contratos de aprendizaje, junto con un máximo de 2 años. A su vez, existirán dos modalidades: el contrato de formación en alternancia, vinculado mayormente a estudiantes universitarios, pero incluyendo a personas de hasta 30 años; y una segunda modalidad de contratos de práctica profesional, que tendrán una duración máxima de 1 año. Estos requisitos son más flexibles que en economías fuertemente intervenidas como la Argentina, pero retroceden en el sendero trazado por la reforma laboral del 2012.

Todas estas reformas no logran revertir completamente la legislación laboral vigente desde 2012, pero suponen un profundo retroceso en materia de desregulación y flexibilización laboral, siendo que España aún continúa con los niveles más elevados de desempleo estructural y juvenil dentro de la Unión Europea, solamente a la par de Grecia.

Esta reforma fue abiertamente apoyada por el Partido socialista Obrero Español (PSOE), el partido de extrema izquierda Unidas Podemos, y los “liberales de izquierda” conformados en Ciudadanos (C´s). En la senda opuesta, la principal oposición fue proporcionada por el partido derechista VOX, junto con el ala dura del Partido Popular (PP).

Economía

Apurado por la crisis energética, el Gobierno flexibiliza el cepo cambiario para inversiones petroleras

Publicado

en

El ministro de Economía Martín Guzmán anunció la flexibilización de las restricciones de divisas sobre el sector de hidrocarburos. Se trata de un régimen especial para la producción de petróleo y gas natural.

El encarecimiento de las materias primas a nivel internacional y el recrudecimiento de la crisis energética obligaron al Gobierno a tomar medidas flexibilizadoras sobre el cepo cambiario. El presidente Alberto Fernández y el ministro Martín Guzmán anunciaron un régimen especial de acceso a divisas para la inversión en hidrocarburos.

Formalmente, y a través de un decreto presidencial, se resolvió la creación de los siguientes regímenes de divisas: “Régimen Acceso a Divisas para la Producción incremental de Petróleo”, “Régimen Acceso a Divisas para la Producción incremental de Gas Natural”, y finalmente el “Régimen de Promoción del Empleo, el Trabajo y del Desarrollo de Proveedores Regionales y Nacionales de la Industria Hidrocarburífera”.

El anuncio de las medidas se enmarcó en un acto que contó con la presencia de las principales personalidades del sector energético argentino, entre ellas Juan Martín Bulgheroni por Pan American Energy, Gustavo Mariani por Pampa Energía, Julio Ledesma por Shell y Daniel De Nigris por Exxon.

Los nuevos sistemas de divisas solamente serán aplicados para el mercado de hidrocarburos, y buscan limitar las restricciones para la compra de dólares para el pago de importaciones vinculadas con la inversión, como la importación de bienes de capital y tecnología. A su vez, el Gobierno prometió que los proyectos tendrán en cuenta la vocación exportadora, y no solamente inversión para el mercado interno.

“Queremos llevar adelante una planta de producción de gas natural licuado para poder exportar ese gas teniendo en cuenta la cantidad de gas excedente y con cada líder que hablé en Europa me dijo ‘me anoto’. Tenemos una gran oportunidad en materia energética como país, de 15 años de desarrollo regional”, declaró Fernández.

Para mantener el cepo cambiario sin agotar completamente el stock de reservas internacionales, el Gobierno debió hacer uso de restricciones cuantitativas para importaciones debido a que el control de cambios las abarata artificialmente. Pero solamente en un contexto de crisis energética se dispuso de una excepción al régimen cambiario, que ya estrangula la actividad económica desde diciembre de 2021.

El oficialismo debe lidiar con la crisis energética que provocó la propia política kirchnerista a partir de 2003. Argentina ya había ganado una posición exportadora de energía después del proceso de desregulación y privatización de la década de 1990, pero a partir de 2003 esta posición fue completamente desarticulada por el Gobierno de Néstor Kirchner.

El congelamiento de las tarifas a partir de 2002, los cupos y las prohibiciones para la exportación, las estatizaciones y el control de cambios, fueron solo algunas de las medidas que articuló el kirchnerismo entre 2003 y 2015 y que dinamitaron la matriz energética del país. 

Seguir Leyendo

Economía

Los demócratas siguen aliviando sanciones contra la dictadura chavista y la dictadura cubana

Publicado

en

Biden decidió dar marcha atrás con las severas sanciones que había establecido el presidente Donald Trump contra las dictaduras socialistas. El Tesoro estadounidense emitió una licencia para que Chevron pueda reiniciar conversaciones con PDVSA, y se levantaron restricciones para las remesas hacia Cuba.

La política exterior del presidente Joe Biden marca un fuerte giro con respecto a su predecesor: serán aliviadas las sanciones económicas contra las dictaduras socialistas en Cuba y Venezuela. Esto marca una profunda ruptura con la impronta de los votantes latinos en Estados Unidos que demandaban una mayor condena contra la violación de derechos humanos en Latinoamérica, siendo muchos de ellos exiliados de Venezuela o Cuba.

Por iniciativa de Biden y los demócratas, el Tesoro de los Estados Unidos otorgó una licencia especial a la empresa Chevron para permitirle entablar conversaciones preliminares con PDVSA, la petrolera estatal que monopoliza el sector energético venezolano. No se habilitó la posibilidad de celebrar contratos ni integraciones en actividades comerciales, pero la medida busca disminuir tensiones diplomáticas e incentivar el diálogo entre Estados Unidos y la dictadura chavista.

La vicepresidente de la dictadura, Delcy Rodríguez, celebró públicamente la decisión de Biden para modificar la política exterior de los Estados Unidos. Rodríguez anticipó las aspiraciones del régimen para que las sanciones económicas sean finalmente levantadas, dejándose así de condenar la violación sistemática de derechos humanos.  

Los sectores “centristas” y “moderados” dentro del Partido Demócrata aseguran que se trata de una posición pragmática de Biden frente a la crisis petrolera mundial provocada por Rusia, pero este argumento se derrumba si se considera que la propia administración Biden ya anunció sus planes para levantar sanciones contra Cuba, un país sin ningún tipo de relevancia económica.

El Gobierno demócrata desarticulará el enfoque de la administración anterior hacia La Habana, y anunció que se levantará el tope de US$ 1.000 dólares por trimestre para las remesas familiares de residentes en EE.UU. También se liberalizarán las remesas a modo de donaciones, aún sin ser entre miembros de un mismo grupo familiar.

Idealmente, las nuevas medidas con respecto a Cuba buscan dar un alivio a la población cubana mediante la revitalización de las remesas y “sin enriquecer a quienes cometen abusos contra los derechos humanos” según precisaron funcionarios de la Casa Blanca. 

Esta última apreciación parece demasiado idealista, o cuanto menos inocente, considerando que la dictadura socialista implementa un violento control de cambios y de capitales sobre la isla. Las divisas quedarán en manos de la dictadura, o serán relegadas al mercado informal dentro del país. 

Seguir Leyendo

Economía

Perdimos la Guerra contra la Inflación: El deplorable paso de Roberto Feletti por la Secretaría de Comercio

Publicado

en

Decidió renunciar a su cargo en la Secretaría de Comercio sin haber conseguido ningún tipo de resultado en materia de inflación. Los controles de precios volvieron a fracasar en Argentina por décima vez.

El fanático kirchnerista Roberto Feletti decidía dar un paso importante en octubre de 2021, al abandonar su lugar como panelista en C5N para ocupar la Secretería de Comercio, prometiendo “controlar los precios y preservar el salario” desde esa cartera. Una tarea ya de por sí imposible porque el único que puede frenar la inflación es el presidente del Banco Central.

Tras reemplazar a Paula Español, quien ya había fracasado en su intento por controlar los precios, Feletti no identificó un problema de direccionalidad, y se creyó que se falló por una cuestión de baja intensidad en las políticas de controles.

Bajo su gestión, se relanzó y se generalizó el programa Precios Cuidados, se reintrodujo el Ahora 12, se lanzó un programa de “Cortes Cuidados” para los precios de la carne, se expandió la asignación de Precios Máximos y se focalizó en la “dispersión de precios”, se incrementó el monitoreo de costos sectoriales, y se desarrolló el Fondo Estabilizador del Trigo Argentino y el Fideicomiso para la harina fideos. Todas y cada una de las iniciativas de Feletti cosecharon un amargo fracaso.

Los precios cuidados no tuvieron ningún impacto estadístico o empírico sobre la formación de expectativas, como pretendía el exsecretario. Los precios de la carne aumentaron por encima de la inflación, y los cortes “controlados” por el Gobierno no atendieron a los estándares mínimos de calidad esperados por los consumidores. A su vez, los subsidios sobre el trigo y la harina no tuvieron un impacto significativo en el poder adquisitivo de los consumidores a estos efectos.

Durante la gestión de Feletti, y a pesar de ella, la inflación mensual se aceleró mes a mes: 2,5% en noviembre de 2021, 3,8% en diciembre, 3,9% en enero de este año, 4,7% en febrero, 6,7% en marzo y 6% en abril. En ese mismo período, la inflación interanual trepó del 52% al 58%. Las regulaciones sobre los precios no sirvieron como un “ancla nominal” como se pretendía en un comienzo.

Inflación mensual entre enero de 2021 y abril de 2022.

En promedio, la inflación mensual ascendió al 4,5% mientras Roberto Feletti se hizo cargo de la Secretaría de Comercio. Para el mismo período de tiempo, pero 12 meses antes, la inflación mensual promedió el 3,9%. Queda en evidencia que las regulaciones y los controles sobre los precios no fueron una variable significativa o de algún modo relevante para evitar la aceleración inflacionaria.

Sin nada que mostrar, Roberto Feletti abandonó su cargo en la Secretaría de Comercio y fue rápidamente reemplazado por Guillermo Hang, que a diferencia de su predecesor es economista profesional.

El nombramiento de Hang supone una victoria interna para el ala de Martín Guzmán dentro del oficialismo, quien absorbió la Secretaría de Comercio, pasándola del Ministerio de Desarrollo, donde operaba con la autonomía de un ministerio propio, al Ministerio de Economía, donde responderá directamente a Guzmán.

La política de control de precios quedó completamente bajo la responsabilidad de una sola persona: Martín Guzmán. Nuevamente, fallando en identificar que el problema radica en la política monetaria, el ministro tomará la posta en la “Guerra de la Inflación”, tras 7 meses de derrotas, e intentará seguir peleando una batalla imposible. 

Seguir Leyendo

Tendencias