Seguinos en redes

Economía

Los precios mayoristas aumentaron un 4,2% en noviembre y el costo de la construcción aumentó un preocupante 12,4%

Los precios al por mayor totalizaron un aumento interanual del 34,4%, y acumulan un alza de 29,7% desde enero. Por su parte, los costos de la construcción en el Gran Buenos Aires aumentaron un fuerte 41,9% interanual.

Publicado

en

El rebrote inflacionario y la caída en la demanda de dinero comienzan poner en duda la relativa paz cambiaria y monetaria de los últimos meses. 

El INDEC anunció la evolución de los precios mayoristas correspondientes al mes de noviembre, registrando un aumento ligeramente superior al Índice de Precios al Consumidor para el mismo mes, una variación del 4,2%

En comparación con noviembre del año pasado, los precios mayoristas aumentaron un 34,4%, y esta vez se mantuvieron por debajo de la inflación anualizada de noviembre. El 2020 acumula un alza de 29,7% en once meses. 

El Índice de Precios Internos Básicos al por mayor (IPIB) aumentó un 4,5% en noviembre, un 36,9% en comparación al mismo mes del año pasado, y acumula un incremento del 32,6% desde el mes de enero. 

Ad

Por su parte, el Índice de Precios Básicos al productor (IPP) registró un comportamiento muy simular. Repuntó un 4,8% en noviembre, una cifra ligeramente superior a octubre, y la variación anualizada cerró en 38,7%. Este indicador acumula un alza de 34,1% en once meses. 

Para el caso de los costos de la construcción, las cifras fueron más preocupantes. En tan solo un mes, los costos aumentaron un 12,4% a nivel general. Esto implica un aumento de 41,9% con respecto a 2019. 

Los mayores aumentos en los costos de la construcción estuvieron determinados por la mano de obra. En total, el costo de este factor aumentó un 17,9%, llegando así a un alza de 30,7% interanual. 

La mayor parte de estos aumentos se debió a la mano de obra asalariada, cuya retribución aumentó un 20,4%. Los agentes bajo un régimen de subcontratación tuvieron aumentos considerablemente menores, superando el 6%. 

El estricto control de precios del Gobierno sobre los materiales y los insumos de la construcción pusieron en jaque al correcto desempeño de la actividad desde septiembre y, aun así, el precio de estos insumos aumentó un 7,5% en noviembre, un 58,5% en comparación a 2019. 

Ad

Los precios mayoristas comienzan a reflejar el impacto de la política monetaria argentina, al mismo tiempo en que se produce una cierta normalización en la demanda de dinero, aunque a un ritmo muy gradual. 

Existe consenso entre los economistas al afirmar que la demanda de dinero, medida a partir de diversos agregados monetarios sobre el PBI, está en un proceso de normalización desde las reaperturas y la recuperación en el nivel de la actividad (al menos parcial). 

Ya sea utilizando el agregado “M1”, que contabiliza la base monetaria, los depósitos a cuenta corriente del público y las reservas en cajas de ahorro, o el “M2” que incluye además los depósitos a plazo fijo, la conclusión es la misma: la demanda de dinero comienza a caer nuevamente. 

El propio Banco Central reveló que, en la peor etapa de la cuarentena, la velocidad de circulación en la economía había caído a mínimos históricos desde 1975, y este esquema está en proceso de acabarse gradualmente. 

El rebrote inflacionario, pese a las estimaciones del Gobierno, será un importante problema en el 2021 si es que la economía continua en su reapertura y se normalizan las variables monetarias y financieras del país.  

Haga clic para comentar

Usted debe estar conectado para publicar un comentario Inicio de sesión

Deja una Respuesta

Cuba

Cuba a oscuras: Tras los apagones eléctricos la dictadura limitó el internet para callar las protestas

Publicado

en

El deficiente servicio dirigido por el Estado, que registra fallas eléctricas todos los meses, terminó por colapsar tras el paso del huracán Ian. El régimen comunista limitó las protestas limitando el acceso al servicio de internet. 

Cuba enfrenta un nuevo rebrote de protestas sociales ante la dramática situación económica. El servicio eléctrico estatizado muestra cada vez más signos de agotamiento y descapitalización, pero el paso del huracán Ian terminó por colapsar el abastecimiento de energía para uso residencial. 

Tras dos días de un masivo apagón eléctrico en toda la isla, la dictadura comunista de Miguel Díaz-Canel decidió suspender el acceso a los servicios de internet y telefonía celular a discreción, con el fin de desalentar la protesta y evitar su masificación como ocurrió a lo largo del año pasado.

El tenso clima social se ve severamente afectado por la inflación y el ajuste nominal de las tarifas de servicios públicos. El régimen impulsó una actualización del 160% sobre el valor promedio de las tarifas en el año 2021, pero los servicios ofrecidos por el Estado no mejoran

La inflación oficial de precios minoristas alcanzó el 32,3% interanual al término de julio de 2022, con aumentos mensuales apostados en el 3% desde abril. Sin embargo, y dada la severa situación de desabastecimiento, los precios oficiales no reflejan los verdaderos valores por los cuales se pueden adquirir bienes y servicios

El economista Steve Hanke estima que la inflación cubana alcanzó hasta el 135% en julio, la cifra más alta de las últimas décadas y en lo que va de la reforma monetaria y cambiaria. La medición de Hanke ubica al país comunista entre las 3 economías con más inflación del mundo, solo por detrás de Zimbabwe y Líbano. 

La situación inflacionaria se encuentra íntimamente ligada a los fuertes desequilibrios fiscales del Estado cubano. El déficit financiero alcanzó el 11,7% del PBI en 2021 y casi 18% en 2020, los mayores resultados deficitarios registrados desde el “período especial” en la década de 1990.

Sin mayores fuentes de financiamiento externo y sin un mercado de capitales local como parte de la economía socialista, Cuba debió recurrir casi exclusivamente a la emisión de dinero sin respaldo, y decidió abolir cualquier tipo de convertibilidad con divisas extranjeras

Seguir Leyendo

Economía

En medio de la recesión, el Gobierno de Biden anuncia un paquete de ayuda por US$ 12.300 millones para Ucrania

Publicado

en

La mayoría demócrata en el Senado impulsó la aprobación de un millonario programa de apoyo militar y económico para Ucrania, aunque el país se encuentra en recesión y enfrenta la necesidad de ajustar las finanzas públicas para derribar la inflación. 

El presidente Joe Biden, valiéndose de las mayorías legislativas del Partido Demócrata en el Senado, impulsó un nuevo paquete de rescate para Ucrania por un monto equivalente a los US$ 12.300 millones

Se incluyen 7.500 millones de dólares en asistencia militar, de los cuáles un total de US$ 3.000 millones serán destinados para la Iniciativa de Asistencia de Seguridad, lo cual dota de poderes al Pentágono para la adquisición de equipo militar para la provisión de Ucrania en la guerra

Dentro del gasto con fines militares, se aprobó un monto por US$ 2.800 millones para reforzar las posiciones estadounidenses en territorio europeo, y US$ 1.500 millones para reabastecer las reservas de armas, equipos y municiones estadounidenses que fueron enviados a Ucrania. 

Por otra parte, el programa total dispone de un rescate por US$ 4.500 millones destinados a la economía de Ucrania, y la financiación de las necesidades del sector público en ese país. Se busca evitar el colapso financiero y económico en tanto continúen las erogaciones extraordinarias a causa de la guerra. 

Es el tercer programa de financiamiento para Ucrania. El primero fue aprobado en marzo de 2022 a tan solo semanas de comenzado el conflicto, y representó un monto por US$ 13.600 millones. Más tarde, en mayo se aprobó otro programa más, esta vez por US$ 40.000 millones. Con las nuevas medidas anunciadas, Estados Unidos acumula un total de 65.900 millones de dólares en ayuda para Ucrania desde marzo

Estas disposiciones se toman en medio de una recesión sobre la economía estadounidense, y bajo la urgente necesidad de ajustar el déficit de las finanzas públicas para evitar la profundización de la inflación y las políticas monetarias contractivas. 

La economía más importante del mundo entró en recesión tras la caída consecutiva por dos trimestres en los primeros 6 meses del año, e incluso antes de que la Reserva Federal persiguiera un fuerte aumento de la tasa de interés de corto plazo. 

De perseverar los desequilibrios fiscales y con ello la inflación, el alza de tasas de la FED también podría perdurar en el tiempo en consecuencia, dando así inicio a un escenario de estanflación. 

Seguir Leyendo

Economía

En medio del estallido inflacionario, el Gobierno kirchnerista aumenta los impuestos a los combustibles

Publicado

en

Sin ninguna mesura por la suba de precios, el Gobierno redobló la apuesta y decidió no posponer el aumento del impuesto al combustible líquido y al dióxido de carbono. Las naftas anticipan un aumento de 4% a partir del sábado 1 de octubre. 

El Gobierno de Alberto Fernández decidió emprender el rumbo diametralmente opuesto al que sigue Brasil con Jair Bolsonaro. Después de dos postergaciones desde el año 2021, finalmente se anunció un nuevo aumento sobre el impuesto a los combustibles líquidos (ICL) y el dióxido de carbono (IDC).

Con los anuncios, las tarifas no solamente subirán por la actualización inflacionaria para reducir la carga de subsidios, sino que ahora también lo harán por la voracidad tributaria del Gobierno. 

Se espera que las naftas suban hasta un 4% a partir del próximo sábado 1 de octubre, aunque la empresa YPF, líder en el mercado de hidrocarburos, no aplicará actualizaciones inmediatas. 

La petrolera estatal representa hasta el 60% de la oferta para el mercado interno, y de esta manera se condiciona el aumento de las demás empresas “seguidoras” en el mercado argentino, que deben preservar un cierto margen de competitividad. 

Se estima que, tras el aumento de impuestos, el precio del litro de diesel aumentará en $3,1 y las naftas subirán hasta $4,2 por litro. El aumento de los combustibles arrojará una mayor presión inflacionaria para el mes de octubre, sobre un piso estimado entre 6% y 7% para el término de septiembre. 

Por tratarse de un impuesto típicamente asociado a un consumo inelástico como es el de los combustibles, cualquier recargo impositivo se traslada rápidamente a los precios finales percibidos por los consumidores.

La decisión del Gobierno considera fines fiscales para ajustar la “caja” de las finanzas públicas, ya que estas partidas representan una gran parte de la recaudación por tributos internos. Fernández impulsa el camino inverso al que aplicó Jair Bolsonaro

Mientras en Brasil la inflación fue negativa por dos meses consecutivos en julio y agosto, un hecho impulsado precisamente por la rebaja tributaria sobre los combustibles, en Argentina se acumula cerca de un 23% de inflación solamente desde julio y siguen subiendo los impuestos.

Seguir Leyendo

Tendencias