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Economía

Massa autorizó un aumento del 13,8% para las prepagas a partir de diciembre mientras Cristina busca despegarse de su propio Gobierno

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La Superintendencia de Servicios de Salud autorizó un nuevo aumento programado en diciembre, acumulando así una suba 114% con respecto al año pasado. Las medidas provocaron inestabilidad política dentro del Frente de Todos.

En medio de la inflación más violenta de los últimos 30 años, el Gobierno se ve obligado a permitir actualizaciones cada vez más altas sobre los servicios regulados. La Superintendencia de Servicios de Salud resolvió aplicar un aumento del 13,8% sobre las facturas de medicina prepaga a partir del mes de diciembre

Con estos cambios, el año 2022 terminará con un total de 9 subas efectivas: las prepagas aumentaron un 9% en enero, 6% en marzo, 6% en abril, 8% en mayo, 10% en junio, 4% en julio, 11,34% en agosto, 11,53% en octubre, y finalmente 13,8% a partir de diciembre. 

El aumento acumulado alcanzaría hasta el 114% con respecto a las facturas recibidas al término del año pasado. Un plan familiar básico para un hogar típico de 4 integrantes podría tener un aumento promedio de entre $5.000 y $10.000 a partir del mes de diciembre. El caos inflacionario es cada vez más asfixiante para el bolsillo de la clase media.

Ante el evidente y marcado fracaso del Gobierno por contener el nivel de inflación, la vicepresidente Cristina Fernández de Kirchner decidió despegarse políticamente de su propia administración y del propio Alberto Fernández, y tildó los aumentos dispuestos como “inadmisibles” a pesar de ser la cabeza principal de la coalición oficialista. 

En un llamado desesperado por contener el alza de los precios, la Vicepresidente recalcó la necesidad de aplicar controles a los precios de los medicamentos y los insumos que estos demandan, pero la medida es ampliamente resistida por el equipo económico ya que amenaza con producir desabastecimiento sobre bienes que resultan indispensables e impostergables para la salud

Las “políticas de ingresos” y los controles de precios fueron la moneda corriente del oficialismo desde diciembre de 2019, pero tras los pobres resultados cosechados hasta la fecha, ni siquiera el Gobierno parece dispuesto a correr el riesgo de producir desabastecimiento sobre sectores tan esenciales.

Sin un plan de estabilización y sin ningún tipo de ancla nominal para contener los precios, la inflación se abre paso a niveles mensuales cada vez más altos. El estallido inflacionario de julio inauguró un piso de entre el 6,5% y 7,5% para el aumento mensual de los precios minoristas.

Economía

Macron destruye la economía de Francia: La actividad se estancó en el tercer trimestre mientras sube la inflación

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La economía francesa solamente se expandió un 0,2% al término del tercer trimestre del año, mientras que la inflación volvió a acelerarse y alcanzó el nivel más alto desde 1985. El déficit fiscal consolidado del Estado francés volvió a aumentar al 4,1% del PBI en septiembre. 

El programa económico del presidente Emmanuel Macron muestra signos evidentes de agotamiento. La falta de reformas estructurales sobre la economía con la mayor carga tributaria de Europa arroja un costo muy caro en términos de crecimiento y estabilidad.

La economía francesa solamente logró un muy tenue crecimiento del 0,2% en el tercer trimestre del año, en comparación con los tres meses precedentes hasta junio. Incluso registró una ligera caída del 0,2% durante el primer trimestre, y solamente se acumuló un crecimiento del 1,11% con respecto a la situación de pre-pandemia

Asimismo, la actividad manufacturera de Francia no logró crecer prácticamente nada desde octubre del año 2020, y de hecho no logró recuperarse del impacto de la pandemia. La crisis energética tiene un rol preponderante para explicar el estancamiento de la actividad económica. 

Se trata de uno de los peores resultados dentro de la Eurozona, junto con Alemania y España (siendo este último país el que registró los peores resultados). El estancamiento del tercer trimestre se produce al mismo tiempo en que Francia sufre una nueva aceleración inflacionaria de los precios minoristas.

La inflación interanual francesa escaló al 6,5% en el acumulado anual del mes de octubre, el resultado más elevado registrado desde enero de 1985. Se conforma una situación de estanflación por primera vez en más de tres décadas. 

Así como ocurre en muchos países, el problema inflacionario francés responde a la falta de credibilidad en la estabilización de las finanzas públicas y la moderación del stock de deuda

Lejos de llevar tranquilidad a los mercados, el presidente Macron decidió llevar adelante políticas fiscales expansivas en plena crisis inflacionaria. Se abandonó la corrección del déficit fiscal, y el desequilibrio consolidado del Estado francés representó el 4,1% del PBI al término del tercer trimestre

El gasto público dejó de bajar y se estabilizó en el 57,3% del PBI en el tercer trimestre, mientras que los ingresos totales no lograron crecer al ritmo necesario como para compensar la suba de las erogaciones. 

El Fondo Monetario Internacional (FMI) proyecta que el déficit primario de Francia no solamente no bajará en 2023, sino que se incrementará del 3,4% del PBI al 4,1% en el acumulado anual. De la misma manera, el déficit financiero total aumentará del 5,1% al 5,6% del producto durante el año próximo

La falta de disciplina fiscal provocará, según el FMI, provocará que el stock de deuda pública bruta aumente constantemente hasta superar el 118% del producto para el año 2027

Si no resulta creíble el financiamiento genuino de la masiva cantidad de bonos que deberá colocar el Estado francés, los mercados podrían descontar un rescate monetario del Banco Central Europeo (una política de flexibilización cuantitativa para comprar la deuda) y las expectativas inflacionarias podrían terminar por desanclarse en consecuencia

PBI real y gasto público consolidado de Francia desde 1999.

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Economía

Lacalle Pou se despega del fracaso del Mercosur: Defendió la apertura comercial y criticó la idea de un banco central regional

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El presidente de Uruguay defendió la negociación de tratados de libre comercio independientes del Mercosur, pese a la férrea oposición proteccionista de Alberto Fernández. El mandatario criticó la adopción de una moneda regional por su falta de credibilidad. 

Como parte de la última gira por el Mercosur, el presidente de Uruguay Luis Lacalle Pou volvió a remarcar la vocación de su país en favor de la apertura arancelaria al comercio internacional. 

El mandatario uruguayo insistió con su postura para celebrar acuerdos comerciales por fuera del grupo que integra el Mercosur, apelando a las cláusulas de flexibilidad que puedan convenir a estos fines. Esto despertó un profundo malestar en la administración de Alberto Fernández, que defiende una posición ultra-proteccionista y casi favoreciendo la autarquía frente al intercambio comercial.

Formalmente Uruguay presentó un pedido de adhesión al Acuerdo Transpacífico para eliminar barreras arancelarias. Lacalle Pou explicó que si bien preferiría avanzar hacia la apertura en conjunto con el Mercosur, también aclaró que la reticencia de este último bloque no debería ser un obstáculo para el comercio. 

Uruguay necesita y tiene vocación de abrirse al mundo. Por supuesto que si vamos en grupo es mucho mejor. Por supuesto que si le ofrecemos al mundo un mercado como el de los cuatro países vamos a tener mucho mayor poder negociador. Eso es lo que buscamos, pero no estamos dispuestos a quedarnos quietos“, advirtió el Presidente de Uruguay. 

La victoria de Lula da Silva en Brasil supone un nuevo golpe para la vocación aperturista de Brasil, el retorno del estancamiento proteccionista y el fin de las negociaciones por la baja del arancel externo común. Con este cambio de signo político en la economía más importante de Sudamérica, la postura de Alberto Fernández encuentra cierta revitalización dentro del bloque. 

El Gobierno de Lacalle Pou se negó a firmar el documento elaborado por el conjunto de países que componen el Mercosur en la última reunión, alegando que no se tienen en cuenta mecanismos para flexibilizar las negociaciones unilaterales en cada país que lo crea necesario. 

Uruguay firmó su propio documento en contraposición al paquete con la firma de Argentina, Paraguay y Brasil, en el cual se denuncia un peligroso estado de estancamiento en la reducción del arancel externo común y las negociaciones comerciales con otros bloques. 

También se denuncia que el Mercosur no ha logrado avanzar en una verdadera unión aduanera, ya que si bien se establece un arancel máximo legal para cada país, lo cierto es que se deja un cierto grado de discrecionalidad en el tratamiento de las importaciones y el comercio intrabloque. 

Por ejemplo, la Argentina aplica restricciones cuantitativas casi constantemente por medio de licencias no automáticas de importación y restricciones para la compra de divisas por parte del Banco Central. Estas acciones son abiertamente contrarias a una verdadera unión aduanera sobre la cual, en teoría, no deberían existir restricciones comerciales de ningún tipo.

El documento promovido por Lacalle Pou propone la eliminación de todas las restricciones arancelarias y no arancelarias que todavía se aplican dentro del comercio del Mercosur, y sugiere la flexibilización de los requisitos regulatorios para que los países miembros puedan celebrar acuerdos unilaterales con otros países o bloques comerciales en el mundo. 

Asimismo, el mandatario de Uruguay criticó la idea de crear un Banco Central para centralizar la moneda a nivel regional. Esta idea es compartida tanto por la oposición argentina en el espacio de Juntos por el Cambio (que podría ascender al poder en 2023) y por el nuevo presidente electo de Brasil Lula da Silva. 

Afirmó que la discusión para una unión monetaria no es una prioridad para el bloque, sino que debería serlo en su lugar la apertura de la economía. También mencionó las dificultades inflacionarias que atraviesan muchos países miembros (siendo Argentina el caso más extremo), y se mostró escéptico por la credibilidad que pueda llegar a tener una moneda regional frente a estas condiciones. 

“Hoy hablar de esos temas, cuando ni siquiera estamos caminando, hablar de que estamos corriendo, cuando vemos las dificultades monetarias que tenemos entre los países, es avanzar más de lo que debemos”, afirmó Lacalle Pou.

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Economía

Sube el mínimo no imponible de Ganancias hasta los $404.000 mensuales a partir de 2023

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El ministro de Economía confirmó la nueva actualización de las deducciones y montos no imponibles para el pago del impuesto a las Ganancias en 2023. Se estima que cerca de 300.000 personas dejarán de pagar el tributo. 

Siguiendo la misma hoja de ruta que en los últimos años, el ministro de Economía Sergio Massa volvió a presionar por una nueva actualización en el impuesto a las Ganancias para el período fiscal 2023. La creciente inflación hace indispensable actualizaciones cada vez más rápidas para compensar el deterioro real de los valores de las tablas.

A partir de 2023 el mínimo no imponible del impuesto a las Ganancias de personas físicas aumentará de los $330.000 actuales a los $404.062 mensuales. Se trata de la deducción estándar mínima que se aplica sobre la nómina de los ingresos brutos. También se anunció la actualización de otras deducciones como las personales (gastos asociados a un cónyuge, hijos o familiares a cargo). 

El Ministro lo dejó muy claro: cualquier persona que a partir de 2023 perciba una remuneración mensual bruta inferior a los $404.062 no pagará el impuesto a las Ganancias. Según las estimaciones oficiales presentadas por Massa, cerca de 300.000 personas dejarán de pagar el impuesto en 2023, y la masa de contribuyentes no superará las 600.000 personas en todo el país, menos del 10% de las personas empleadas

Mientras al día de la fecha un total de 899.382 trabajadores asalariados declaran el pago del impuesto a las Ganancias, a partir del 1 de enero de 2023 se estima que la cantidad bajará hasta las 586.518 personas. La cantidad de personas afectadas fluctúa rápidamente conforme la inflación deteriora progresivamente todas y cada una de las actualizaciones que se disponen. 

La inflación proyectada en el Presupuesto 2023 difícilmente podrá cumplirse, ya que el promedio de las consultoras privadas esperan una cifra que duplica al 60% oficial. Aunque la ley del impuesto a los ingresos tendrá una nueva actualización solo a partir de 2024, a lo largo del 2023 el poder ejecutivo queda facultado a producir actualizaciones sobre deducciones especiales y el monto del aguinaldo exento. 

También se aplicarán actualizaciones sobre los montos de las tablas anuales del impuesto a las Ganancias de la cuarta categoría. Estos montos están sujetos a una constante indexación desde el año 2018, y para el año 2023 no será una excepción. 

Los anuncios de Massa no tuvieron en consideración las deducciones para el pago del impuesto que afecta a las ganancias de segunda y tercera categoría, aquella que afecta al pago de dividendos, ganancias de capital (renta financiera) o las utilidades no distribuidas de las firmas. Tampoco se anunciaron actualizaciones o alivios fiscales para el pago de impuestos por parte de monotributistas o trabajadores a cuenta propia. 

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