Seguinos en redes

Economía

Massazo: La economía llega a fin de año en recesión y un nivel de inflación cercano al 100%

Publicado

en

A pesar de la ligera desaceleración de noviembre, la inflación volverá a subir en diciembre y terminará el año cerca de los peligrosos tres dígitos. Mientras, la actividad real no crece desde septiembre y se proyecta una recesión que se prolongará en 2023. 

La economía argentina llega a fin de año protagonizando un escenario típico de estanflación, conjugando estancamiento de la actividad económica y elevados niveles de inflación. Las principales consultoras privadas del país sugieren que esta situación se profundizará durante el primer trimestre del año próximo.

El anuncio del INDEC acerca de la evolución de los precios minoristas en noviembre sorprendió a la mayoría de los pronósticos, ya que el aumento registrado fue del 4,9% mientras se esperaba una suba en torno al 6,1%. Pero pese a una desaceleración puntual, en lo que va del año la mayor parte de los datos de inflación observados superaron a las estimaciones en un promedio del 1%.

Se espera que la inflación vuelva a situarse por entre el 5% y el 6% de aumento mensual en diciembre, y bajo este pronóstico la variación interanual de los precios al consumidor se mandendría ligeramente por debajo del 100%. La economía opera en los niveles de inflación más extremos desde octubre de 1991. 

En este sentido, la consultora LCG proyecta una aceleración inflacionaria para el mes de diciembre debido al aumento señalado en algunos precios regulados (como transporte y servicios de medicina prepaga), así como precios con aumentos estacionales. Se descarta de plano una inflación de 3 dígitos para diciembre, pero la consultora señaló que este hecho parece inevitable para los próximos meses del 2023

Para EcoGo la inflación de diciembre se acercará al 5% con respecto al mes anterior, nuevamente sugiriendo un gran efecto por productos con pautas de aumento reguladas y bienes estacionales. 

Al mismo tiempo, el INDEC confirmó que la actividad económica mensual medida por el índice EMAE dejó de crecer a partir del mes de septiembre. El fin del crecimiento y el amesetamiento de la economía llegó más tarde de lo que esperaban las consultoras, pero finalmente terminó observándose lo que parecía inevitable: el escenario de estanflación más adverso desde la década de 1980.

Las ventas minoristas en términos reales, la inversión y la actividad mensual de la industria manufacturera también dejaron de crecer entre junio y octubre. De hecho, la actividad fabril acumuló un derrumbe del 1,5% desde el mes de julio

El equipo del ministro Sergio Massa aplicó una suerte de “torniquete” a la economía, apostando por los controles de precios, la represión financiera, la represión cambiaria y la represión al comercio exterior.  Como señala el viceministro Gabriel Rubinstein, el oficialismo no tiene la credibilidad suficiente como para llevar a cabo ningún plan de estabilización, y bajo esta situación se evitará cualquier salto discrecional sobre el tipo de cambio oficial para evitar un “efecto rodrigazo

Las medidas de represión provocaron un efecto atenuante y de muy corto plazo sobre los precios, al mismo tiempo en que la postergación de la devaluación también postergó un estallido inflacionario mayúsculo. Pero el costo de estas medidas fue la introducción de efectos recesivos sobre la actividad, que debió lidiar con la disminución de la importación de insumos y la escasez de bienes indispensables para la producción. 

En otras palabras, el Gobierno apostó por generar una “recesión controlada” a fin de postergar la devaluación por el mayor tiempo posible, un problema que tarde o temprano terminará por afrontarse. Se renunció a cualquier posibilidad de aplicar un plan de estabilización, y se optó por generar mecanismos para administrar la estanflación. 

Economía

El gobierno derechista de Grecia acelera el programa de privatizaciones: Avanza la venta del aeropuerto de Atenas

Publicado

en

Se contrató la asesoría de Bank of America, JP Morgan Stanley y el Deutsche Bank para la privatización aeroportuaria más importante del país. La operación podría significar una acreencia valuada en hasta 1.000 millones de euros.

El Gobierno de Kyriakos Mitsotakis anunció la contratación de la asesoría del Bank of America, JP Morgan Stanley y el Deutsche Bank para poder valuar la participación accionaria del 30% del Aeropuerto Internacional Eleftherios Venizelos (también conocido como aeropuerto de Atenas). 

La valuación constituye el paso previo indispensable para la privatización del aeropuerto más importante del país. Con la venta de la participación del 30% de la institución, el Estado griego se desprendería de sus tenencias para dar paso a la iniciativa privada.

La reapertura de la economía y la fuerte reactivación de la actividad económica son factores que despiertan el apetito inversor en Grecia. El aeropuerto de Atenas registró un alza del 7,7% en la cantidad de vuelos realizados durante el año 2022, y se consolidó como uno de los 40 aeropuertos europeos que logró superar la cantidad de pasajeros transportados con respecto al 2019.

Se estima que cerca del 40% del paquete accionario del aeropuerto ya está en manos de AviAlliance, una firma internacional gestora de aeropuertos con sede en Düsseldorf, y comúnmente conocida por adquirir participaciones en aeropuertos privatizados en todo el mundo. Hasta ahora, existe un acuerdo tentativo para elevar la participación de AviAlliance hasta el 50%.

El Fondo de Desarrollo de Activos de la República Helénica (HRADF) estima que la primera oferta pública para la venta del aeropuerto podría llevarse a cabo en el primer semestre de 2023. La asesoría de las firmas financieras contratadas sugiere que la venta del 30% del paquete accionario del aeropuerto le significaría una acreencia al Estado griego de entre 800 y hasta 1.000 millones de euros.

Los ingresos por privatizaciones son comúnmente utilizados para cancelar pagos por única vez, como por ejemplo los vencimientos del capital de la deuda externa. La disciplina fiscal de Grecia permitió la exitosa cancelación de la totalidad de la deuda con el FMI en abril del año pasado, así como una sustancial reducción del stock bruto con otros acreedores.

Solamente en lo que va de la gestión del Gobierno de la derecha griega, el stock total de la deuda pública se redujo en 8 puntos porcentuales del PBI, principalmente por el ordenamiento fiscal y los ingresos de las privatizaciones. 

El déficit fiscal consolidado de Grecia volvió a reducirse en el tercer trimestre del año pasado y representó el 2,08% del PBI. Se acumuló un ajuste de casi 10,5 puntos del producto desde el primer trimestre de 2021. El mayor ordenamiento de las finanzas públicas permite trazar un sendero previsible para las empresas y los inversores internacionales en Grecia. 

Con el programa económico del ministro Mitsotakis, el Fondo Monetario Internacional (FMI) proyecta un ajuste del gasto público por el 4,22% del PBI para 2023, y el arribo de un superávit primario equivalente al 0,88% del producto. 

Seguir Leyendo

Economía

El Gobierno de Larreta en CABA se ajustará a las dudosas metas de inflación que anunció Massa

Publicado

en

El Jefe de Gobierno porteño acordó un aumento salarial anual del 60% para el gremio de municipales, en línea con la meta inflacionaria del Presupuesto 2023 formulado por Massa. Se trata de la primera jurisdicción que formalmente se ajusta al programa del Gobierno nacional. 

Aunque las metas de inflación plasmadas por el Presupuesto 2023 son ampliamente desprestigiadas por la mayoría de las proyecciones privadas, el Jefe de Gobierno Horacio Rodríguez Larreta se perfiló como un aliado del ministro Sergio Massa para convalidar la meta del 60% con aumentos compatibles.

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires negoció un acuerdo salarial con el Sindicato Único de Trabajadores del Estado de la Ciudad de Buenos Aires (Sutecba), por el cual se determinó un ajuste salarial del 60% para la totalidad del año, aunque se incluyeron cláusulas de actualización trimestral y bonos adicionales.  

La Capital Federal es el primer distrito del país en ajustarse fielmente a la dudosa meta que pretende arribar Massa para fin de año, ya que incluso encuentra una fuerte reticencia en muchos Gobernadores oficialistas. Las medidas tendrán un impacto directo sobre 62.000 trabajadores.

El Plan Massa persigue los mismos lineamientos que los programas heterodoxos típicos del siglo XX argentino, entre ellos el control de los precios y los salarios para compatibilizarlos dentro de un determinado rango fijado como meta (en este caso del 60% anual). 

Pero pese a los controles del programa Precios Justos, se estima que los precios minoristas habrían aumentado entre un 5% y un 6% durante el mes de enero, por encima del 4% compatible con la meta anual. Solamente en la primera quincena del mes el INDEC admitió que los precios se dispararon hasta un 7%. 

La inflación no solo superó los parámetros del plan en su primer mes de aplicación para 2023, sino que además promete llegar a duplicar la meta oficial del ministro Massa en diciembre de 2023. La firma JP Morgan proyecta una inflación superior al 115%, y el sondeo de expectativas REM del Banco Central estima una cifra cercana al 100%

Se espera que los acuerdos salariales desplegados por Larreta sean completamente irrisorios en la práctica, por lo que habrá de hacer uso de las cláusulas de actualización trimestral para adecuar los salarios muy por encima de las pretensiones de Massa. 

El mismo sindicato Sutecba había suscripto a un aumento salarial del orden del 50% en enero de 2022, pero mediante las actualizaciones trimestrales el aumento efectivamente concretado ascendió al 97% (en línea con la inflación del 94,8%). Con las expectativas desancladas, ni los salarios ni los precios serán capaces de cumplir la meta del Presupuesto

Seguir Leyendo

Economía

Massa anunció medidas para el campo en respuesta la sequía, pero se niega a bajar retenciones o desdoblar el tipo de cambio

Publicado

en

El ministro de Economía anunció una serie de medidas para abaratar el crédito a los productores y brindar mayores incentivos fiscales, pero se mantienen inalteradas las retenciones y los controles cambiarios. 

El equipo del ministro de Economía Sergio Massa anunció una serie de medidas para aminorar los efectos de la dramática sequía que azota al campo desde diciembre del año pasado, pero el paquete ofrecido por el oficialismo tuvo gusto a poco y no resolvió los problemas del sector.

Para el Gobierno, en un contexto de fuertes controles cambiarios la sequía implica el agravamiento de la “restricción externa” autoimpuesta. Desde el punto de vista del campo, las condiciones naturales adversas se perfilan como una traba más en contra de la producción por sobre el peso de la bota del Estado.

Las medidas más importantes anunciadas por Massa

Se anunció un sistema de asistencia por $5.000 millones, coordinado directamente desde las Provincias y las municipalidades para que las distintas jurisdicciones emprendan asistencia directa a los productores.

Se determinó la suspensión del pago del anticipo del impuesto a las Ganancias para los productores afectados por la sequía, y la AFIP suspenderá los juicios de ejecución fiscal, así como los embargos a cuentas corrientes, sobre todos los productores que hayan tenido dificultades por la sequía.

La operación de venta forzosa de hacienda, como lo que ocurrió con el dólar soja en el último trimestre de 2022, no será contabilizada en el cómputo del impuesto a las Ganancias (esto en la práctica funciona como una deducción especial).

El Banco Nación, una entidad históricamente asociada al crédito hipotecario, anunció la flexibilización de los requisitos para otorgar nuevas líneas de crédito, y amplió la masa de recursos destinados a esta partida. Se otorgarán créditos con una tasa de interés rebaja en 15 puntos porcentuales (siendo este diferencial el monto del subsidio), y los fondos disponibles a estos propósitos ascienden hasta los $50.000 millones que pondrá el banco estatal.

Por su parte, el Banco Central anunció la eliminación del recargo sobre la tasa de interés para los productores que acceden al crédito, pero que se encontraban fuertemente limitados por haber participado del dólar soja.

Las medidas que el Gobierno se negó a hacer

El equipo de Massa no anunció ningún tipo de modificación sobre el esquema de las retenciones. La soja seguirá pagando un recargo de hasta el 33% sobre el valor FOB de exportación, el trigo y el maíz 12%, y el girasol un 7%. Estas tasas son una de las principales trabas para el desarrollo del sector agropecuario.

El Gobierno también anunció su frontal negativa para producir modificaciones al esquema cambiario, ni nuevos tipos de cambio diferenciales ni desdoblamiento ni mucho menos la unificación cambiaria.

La alternativa del desdoblamiento fue ampliamente recomendada como una medida transitoria, no sólo por economistas opositores como Domingo Cavallo sino también por algunos oficialistas como Sergio Chouza. De hecho, el equipo del viceministro Gabriel Rubinstein era partidario de la medida, pero Massa descartó la posibilidad por presión política de la coalición oficialista.

Los controles cambiarios impiden que el productor agropecuario pueda percibir el precio internacional por sus productos. La participación del Estado en la renta agrícola representa el 70% en promedio, y las medidas extraordinarias por la sequía no la disminuyen.

Seguir Leyendo

Tendencias