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Economía

Represión inflacionaria y riesgo para 2021: Morgan Stanley advierte sobre la caída en la demanda de dinero en Argentina

La famosa multinacional financiera alerta sobre los peligros inflacionarios a raíz de la caída en la demanda de pesos en cara a 2021. Además, el economista Steve Hanke asegura que la inflación argentina está fuertemente reprimida, y la real podría llegar a los tres dígitos.

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En medio de una época típicamente marcada por el pago de aguinaldos, la demanda de dinero parece no responder satisfactoriamente. El progresivo deterioro de la confianza en el peso se hace notar con más fuerza. 

Ya sea tomando distintos agregados monetarios, existe consenso en afirmar que los argentinos cada vez demandan menos pesos. El aumento atípico en la demanda monetaria se dio a raíz de las restricciones, pero las progresivas reaperturas parecen cambiar el panorama macroeconómico. 

El economista Martín Redrado, ex presidente del Banco Central, se refirió a la cuestión y aseguró que la paz cambiaria aun continua vigente, pero la demanda de dinero (medida a partir del agregado “M2”) empezó a caer. 

Todo indica que el 2021 estará marcado por la corrección en la demanda de pesos. En contracara a esto, la histórica emisión de dinero que llevó a cabo la administración Pesce, dejaría un gran riesgo inflacionario latente. 

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Morgan Stanley se refirió a la problemática, y advirtió sobre un posible rebrote inflacionario en 2021, si es que el Gobierno persiste en las políticas actuales. 

Aunque no lo hiciera, la confianza del equipo económico oficialista sufrió un importante proceso de deterioro a lo largo de este año, y difícilmente logre recuperarla en año próximo. 

Además, la entidad financiera apuntó contra la errática política del Banco Central, que mantiene a la economía funcionando a partir de tasas de interés negativas en términos reales. También explicó que la monetización constante del déficit fiscal se mantendrá en el tiempo, a pesar de las metas de Guzmán. 

Pese a la relativa calma cambiaria y a las constantes licitaciones de pesos que realiza el ministro Guzmán, el panorama no parece sostenible a largo plazo. El Gobierno decidió adquirir compromisos de deuda en dólares a una tasa de 16% anual, aunque el oficialismo negó sistemáticamente esta acción. 

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El INDEC registró aumentos en la inflación mensual para los últimos meses del año, pero la variación anualizada parece mostrar una tendencia bajista desde octubre del año pasado. La inflación anualizada estaría en torno al 35%

Este resultado se dio por las enormes regulaciones temporales del Gobierno, y por el atípico comportamiento en el mercado monetario a raíz de la cuarentena. Algunos economistas, como el caso de Steve Hanke, aseguran que la cifra oficial no refleja la realidad a largo plazo. 

Hanke desarrolló un indicador de inflación propio para medir el impacto de los precios en la Argentina. El resultado fue una inflación de casi 147% anual, considerablemente superior a los registros oficiales. 

El economista norteamericano sugiere que, en realidad, la inflación “escondida” es mucho más alta de la que se conoce, y que los controles cambiarios, de precios y tarifas, no lograrán mitigar ni impedir la corrección en los precios relativos.  

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Economía

El Gobierno endurece el cepo y buscará ampliar la documentación tributaria requerida para operar

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Las entidades financieras y los agentes bursátiles podrán solicitar previamente declaraciones tributarias a aquellos clientes que busquen entrar al mercado de capitales. En la práctica, se teme que los organismos de control terminen imponiendo por la fuerza lo que originalmente constituye un lineamiento optativo.

En medio de la progresiva sangría de reservas y el agotamiento del cepo cambiario, el Gobierno dispuso más medidas para seguir estrangulando a las operaciones sobre el mercado legal.

La Unidad de Información Financiera (UIF), por medio de la Resolución 6/2022, dispuso que las entidades financieras como bancos o aseguradoras, así como los agentes bursátiles, podrán solicitar a sus clientes declaraciones tributarias específicas para poder acceder al mercado cambiario legal.

En concreto, las documentaciones tributarias solicitadas serán sobre Ganancias y Bienes Personales, ambos impuestos que tienen un enorme peso como proporción de los recursos totales que percibe el sector público.  

Aún si, si bien se plantea como un criterio que deberá adaptarse a las preferencias de cada entidad financiera con sus clientes, los mercados especulan con que las medidas terminen por imponerse de forma forzosa en las operaciones diarias. Los organismos de control tendrán un mayor peso para disuadir a las entidades financieras para que soliciten, en la práctica, estas declaraciones tributarias a sus clientes.

Las medidas suponen añadir un control adicional sobre el acceso al dólar MEP (que se obtiene en la bolsa de valores) y el dólar Contado con liquidación. Esto podría desembocar en un nuevo aumento de la brecha cambiaria, que actualmente se acerca al 100%.

La resolución fue impulsada por el ultra-kirchnerista Juan Carlos Otero, en un intento por seguir limitando el acceso a los dólares por parte de los argentinos, y contener la profundización de la pérdida de reservas internacionales.

Otero alegó que las disposiciones buscan fortalecer las herramientas de control sobre el lavado de activos y el financiamiento del terrorismo, pero lo cierto es que estos lineamientos ya estaban abordados en la reglamentación anterior de la UIF sancionada en 2017, y el objetivo real de las medidas es sencillamente imponer una nueva traba para la compra de dólares.

El Gobierno justificó, además, que el marco normativo anterior determinado por el macrismo había desarticulado completamente el control sobre todo tipo de operaciones de origen ilegal, pero nuevamente esta fue una declaración exagerada para justificar el endurecimiento burocrático del cepo.

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Economía

Una familia necesitó $76.146 en diciembre para no ser pobre

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Representa un aumento del 40% en relación al año anterior.

El costo de la canasta básica total, que define el umbral de la pobreza en la Argentina, subió 40,5% a lo largo de 2021, casi diez puntos menos que la inflación general promedio, que fue del 50,9%.

El informe dice que la canasta básica alimentaria (CBA) –que marca el nivel de la indigencia- subió 3,9% en diciembre, respecto de noviembre, y 45,3% a lo largo de todo el 2021. Y la canasta básica total (CBT) escaló 3% en diciembre y 40,5% en un año.

Con las subas, la canasta alimentaria para una familia tipo (un varón de 35 años, una mujer de 31 años, un hijo de 6 años y una hija de 8 años) ascendió a 32.963,69 pesos y la canasta básica total ascendió a 76.146,13 pesos.

La Canasta Básica Alimentaria (CBA) se define como el conjunto de alimentos que satisfacen ciertos requerimientos nutricionales, y cuya estructura refleja el patrón de consumo de alimentos de la población de referencia.

Y la Canasta Básica Total (CBT), se obtiene mediante la ampliación de la CBA considerando los bienes y servicios no alimentarios (vestimenta, transporte, educación, salud, etcétera) consumidos por la población de referencia.

Fuentes oficiales aclararon que la diferencia entre los aumentos que registraron la CBA y la CBT respecto del Índice de Precios al Consumidor (IPC) –que marca la inflación general- responde a que no se computan los mismos productos. “Son canastas distintas”, dijeron.

Para el IPC, por ejemplo, el rubro de Alimentos y bebidas no alcohólicas se incrementó un 50,3% a lo largo de 2021 y el de “vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles” avanzó solo 28,3%.

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Economía

Frenazo de la economía China: el banco central rebaja la tasa de interés por miedo a una recesión

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La economía china muestra resultados cada vez más insuficientes en el comercio minorista. El tambaleo de la burbuja inmobiliaria se esparce por toda la economía del gigante asiático.

Los resultados económicos de China volvieron a ser decepcionantes para los estándares de crecimiento que normalmente acostumbraba tener el país asiático en los últimos años. La economía china creció solamente un 4% anual en el cuarto trimestre del 2021, el resultado más bajo desde 1990.

Pero los datos mensuales revelan una desaceleración aún mayor. Las ventas minoristas en China, que reflejan una enorme proporción de la economía, dejaron de crecer en noviembre y cayeron un 0,2% en el mes de diciembre.

En comparación con diciembre de 2020, las ventas minoristas de China rebotaron un 12,5% de acuerdo a la serie original del índice, pero se trata de un mero efecto de arrastre estadístico después de haber registrado una brutal caída en 2020.

La industria manufacturera también registró un fuerte enfriamiento en el ritmo del crecimiento mensual, un fenómeno que se acrecentó especialmente entre julio y septiembre del año pasado. La industria china creció un 3,8% anual en diciembre de 2021, cuando en 2019 mantenía tasas superiores al 6% anual.

Ante la evidente desaceleración de la economía, el Banco Central de China decidió recortar las tasas de interés de la política monetaria, con el objetivo de estimular la economía vía liquidez y más endeudamiento.

El temor detrás de las medidas es el surgimiento de una recesión después del desplome en las ventas del mercado inmobiliario y los problemas financieros de Evergrande. El objetivo de la autoridad monetaria china es evitar una mayor expansión de la recesión sobre cada vez más sectores de la economía.

Aún sin recesión, la desaceleración de la economía china supone un gran problema para el actual esquema de política económica bajo el liderazgo del dictador Xi Jinping. En su gestión, la deuda pública de China pasó de representar el 37% del PBI en 2013 hasta llegar al 66,8% en 2020. En el mismo período, el déficit fiscal trepó del 2% del PBI al 4,2% en 2018, y 3,7% del PBI en 2020.

La política fiscal desequilibrada de Xi Jinping se tornaría mucho más explosiva e insostenible si China finalmente pierde el crecimiento económico que mantuvo en los últimos años y sigue enfriando su ritmo de expansión.

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