Seguinos en redes

Economía

Deflación en Uruguay: El IPC cayó un 0,3% en noviembre y la inflación interanual se redujo al 8,5%

Publicado

en

Uruguay registró deflación de precios minoristas por primera vez desde la recesión por la pandemia, pero esta vez con crecimiento económico. La inflación interanual retrocedió al 8,5% después de haber alcanzo un pico de 10% en septiembre. 

El Instituto Nacional de Estadística (INE) de Uruguay confirmó que el índice de precios minoristas registró una baja del 0,28% durante el mes de noviembre. Es el primer registro de deflación en 11 meses, luego de la caída del 0,1% observada durante el mes de diciembre del año pasado, aunque en ese momento la caída de precios se dio en un contexto recesivo.

La deflación del mes de noviembre de este año ocurre en pleno crecimiento económico, impulsada principalmente por la baja en el precio de los alimentos, entre ellos las carnes. La tasa de política monetaria del Banco Central de Uruguay (BCU) incidió además sobre la apreciación del peso en comparación al dólar, lo cual provocó un freno a la suba de precios de los productos importados.

Las tarifas de los servicios públicos registraron un clima de estabilidad que también contribuyó a apuntar la variación negativa sobre el promedio general de los precios minoristas. 

La inflación interanual cayó al 8,46% durante el mes de noviembre, mostrando así la segunda reducción consecutiva desde el máximo de 9,95% registrado en septiembre. La tasa de inflación acumulada de 12 meses ya se encuentra en un nivel más bajo con respecto al 9,16% de marzo de 2020, momento en el que asumió la presidencia Luis Lacalle Pou

La variación interanual en el precio de los alimentos alcanzó el 11,28% en comparación con noviembre de 2021, pese a la caída mensual en el nivel de precios. Aún así, se observa una clara desaceleración de 2 puntos porcentuales contra la variación interanual de septiembre. 

El derrumbe del índice de precios mayoristas es sin lugar a dudas un hecho que anticipa una disminución posterior sobre el segmento minorista. Los precios al productor registraron una caída del 0,94% en el acumulado de 12 meses de noviembre, es decir, en comparación con el mismo mes del año pasado.

Los precios del segmento mayorista registraron deflación sobre la variación interanual (ya no simplemente sobre el cambio porcentual mensual) por segundo mes consecutivo. Este segmento de precios tuvo un aumento interanual del 22,94% en marzo de 2022, 14,2% en julio, 9,73% en septiembre, y a partir de octubre las variaciones se tornaron negativas. 

La tasa de política monetaria del BCU alcanzó el 11,25% nominal anual a partir de noviembre, una cifra que se antepone a la tasa de inflación interanual y que busca producir una estabilización similar al que consiguió Brasil bajo la dirección de Bolsonaro y Campos Neto. 

La inflación todavía persiste en un umbral fuera del rango estipulado por la autoridad monetaria uruguaya, que varía de entre el 3% y el 6%. Sin embargo, la desinflación del nivel de precios constituye una noticia que empodera la reputación del banco central y lo dota de más credibilidad para poder cumplir la meta en 2023. 

Economía

El Ministerio de Economía absorberá el control de los fondos fiduciarios: Se anunció la eliminación de hasta 9 cajas política

Publicado

en

El Ministro Caputo tendrá en control de estos fideicomisos para implementar una reorganización general de los mismos, apuntando directamente contra los privilegios de la política. Estas determinaciones avanzan en línea con el ordenamiento de las finanzas públicas y las conversaciones con el FMI.

El Presidente de la Nación Javier Milei firmará prontamente una resolución para poner a la suma de los todos fondos fiduciarios nacionales bajo la dependencia directa del Ministerio de Economía, liderado por Luis Caputo.

Con las nuevas atribuciones anunciadas, el Ministro de Economía adquiere un poder que no se veía desde la administración de Domingo Cavallo entre 1991 y 1996. Este Ministerio recupera finalmente el poder de decisión que necesita para ejecutar las reformas estructurales que necesita el país.

Se trata de un paso fundamental para poder implementar un programa de racionalización sobre los mismos, ponderando costos y beneficios de cada una de las partidas alcanzadas, y trazando un verdadero orden de prioridades.

Se apunta a reducir drásticamente todos aquellos recursos que se destinen a privilegios de la política, o sectores discrecionalmente beneficiados en desmedro del grueso de la sociedad.

A partir de estas medidas, la masa de recursos que operan bajo la figura de los fondos fiduciarios dejará de escapar a la vista del Congreso, una maniobra usual que implementó la mayoría de los Gobiernos anteriores.

El vocero presidencial Manuel Adorni confirmó públicamente que serán eliminados hasta 9 fondos fiduciarios con gastos millonarios. Esta determinación acompaña al ajuste fiscal que se está ejecutando a nivel nacional, ya que significa un ahorro total equivalente a los US$ 2.000 millones por año (aproximadamente un 0,5% del PBI). Nuevamente, la aplicación de estos recursos no fue debidamente tratada por el Congreso, sino que se mantuvieron al margen de la voz y el voto de la sociedad. 

Los primeros datos fiscales de Argentina, correspondientes al mes de enero, registraron un superávit primario de por lo menos $ 2.010.746 millones de pesos, y aún contabilizando la carga de intereses se logró un resultado financiero superavitario de hasta $ 518.408 millones

Si estas cifras son ajustadas por el paso de la inflación, se llega a la conclusión de que enero de 2024 obtuvo el superávit financiero más importante desde 2011, superó a cualquier otro mes de enero desde entonces. Se espera otro resultado potencialmente para el cierre de febrero, consolidando así la reducción del déficit acumulado de los últimos 12 meses.

Seguir Leyendo

Economía

La cotización del Bitcoin rompió el techo de los US$ 60.000 dólares y acumuló un alza del 42% en los últimos 30 días

Publicado

en

La criptomoneda más famosa del mercado volvió a sorprender con fuertes subas desde finales del mes de enero. Solamente en el último año acumuló un incremento de casi el 160% en dólares, principalmente explicado por las subas de febrero.

El Bitcoin registró un nuevo e histórico repunte que comenzó en la última semana del mes de enero, y se profundizó notoriamente a lo largo de febrero. La criptomoneda más popular del mundo rozó la barrera de los US$ 63.000 por unidad en el día jueves, anotando así una variación diaria positiva de casi el 0,3% frente a la jornada anterior.

Son los valores más elevados registrados desde noviembre de 2021, cuando la criptomoneda había alcanzado sus últimos récords. Llegó a un piso en torno a los US$ 16.800 dólares entre noviembre y diciembre de 2022, y desde ese momento desencadenó un nuevo ciclo alcista que perdura hasta el día la fecha.

Solamente en los últimos 5 días la cotización en dólares del Bitcoin se incrementó en un 18,6%, y hasta un 42,4% en el último mes. Con estos movimientos, la criptomoneda demostró un gran costo de oportunidad para todos los tenedores de dólares (y más aún considerando que la divisa cayó en la mayoría de los mercados alternativos con respecto al peso).

En los últimos 6 meses la cotización del Bitcoin se incrementó más de un 137% frente al dólar (partiendo de un piso de US$ 25.811 en el 1° de septiembre de 2023), y casi un 160% con respecto al 1° de marzo del año pasado.

El Bitcoin demoró casi 3 años en volver a alcanzar sus máximos históricos, y a partir de la presente recuperación podría volver a superarse a sí mismo, como lo hizo sistemáticamente desde su lanzamiento al mercado.

También se registraron subas semanales muy importantes sobre el Dogecoin (50%), Solana (23%), ETH (13%) y Tether (10%)

Seguir Leyendo

Economía

La desregulación alivia el bolsillo: El Gobierno de Milei eliminó miles de restricciones para productos textiles y calzado

Publicado

en

Se eliminan las cláusulas que obligaban a las empresas a transitar por trámites completamente innecesarios y arbitrarios, cuyo único propósito era encarecer tanto las importaciones como los productos nacionales, en detrimento del bolsillo del consumidor.

El Gobierno sigue profundizando el proceso de desregulación para favorecer la competencia, y de esta manera hacer rendir mejor el bolsillo de la gente. La Secretaría de Comercio confirmó oficialmente la eliminación de la “Declaración Jurada de Composición de Producto (DJCP) ”, una decisión que beneficiará a millones de consumidores argentinos.

Esta regulación exigía a los fabricantes nacionales de productos textiles, así como también a los importadores de estos bienes, la presentación de información sobre la composición porcentual y el material de sus productos (cosas que ya estaban perfectamente detalladas en la etiqueta de los mismos y era redundante).

Se estima que solamente con esta regulación absurda, la industria textil absorbió costos equivalentes a los US$ 5 millones cada año, y alrededor de 1 millón de trámites registrados solamente en 2023. También se encarecieron artificialmente los precios de los productos importados.

En última instancia, todos estos costos fueron trasladados a los consumidores finales, que sufrieron una debacle inflacionaria sobre la indumentaria en mucha mayor medida que en cualquier otro rubro relevado en el IPC.

Los requisitos de información no servían para informar a los consumidores (nuevamente, era información que ya aparecía en la etiqueta de los productos), y tampoco para el Estado a los fines de poder recaudar o clasificar los productos en cuestión por razones de nomenclatura comercial. Se trataba de una regulación abiertamente absurda y carente de toda utilidad.

La resolución N° 49/2024 firmada por el secretario de Comercio, Pablo Lavigne, deja sin efecto las regulaciones normadas por las resoluciones N° 26/96, 850/96 y 404/16. Se verán abaratados los costos sobre una amplia gama de productos, entre los cuales se encuentran los insumos textiles (hilados y tejidos), las confecciones, y finalmente los insumos para la industria del calzado.

Seguir Leyendo

Tendencias