Bungie decidió ponerle punto final al desarrollo activo de Destiny 2. Según anunciaron, el 9 de junio llegará la última gran actualización del popular shooter en vivo, marcando el cierre de una era que duró casi nueve años desde su lanzamiento inicial.
La actualización final, llamada Monument of Triumph, incluirá varios cambios pensados para que el juego siga siendo un lugar atractivo para que los jugadores vuelvan. Aunque no habrá más contenido nuevo después de esta fecha, los servidores del título se mantendrán online de manera indefinida, algo similar a lo que ocurrió con el Destiny original.
Esta decisión llega después de un período complicado para el estudio. Bungie atravesó dos rondas de despidos en 2023 y 2024, luego de su adquisición por Sony en 2022. Recién en marzo de este año lograron lanzar Marathon, aunque con una demora y con críticas mixtas que no lo convirtieron en el éxito masivo que esperaban.












