Activision confirmó lo que muchos anticipaban: el próximo título de Call of Duty no llegará a PlayStation 4 ni Xbox One, marcando el fin de una etapa que se extendió durante más de seis años.
La decisión implica un corte definitivo con la generación de consolas lanzada en 2013 y consolida el enfoque exclusivo en hardware más moderno como PlayStation 5, Xbox Series y PC.
El fin de una transición larga
Durante años, Activision mantuvo una estrategia de lanzamientos cruzados para no perder base de jugadores. Sin embargo, esa decisión empezó a mostrar límites claros.
El último título en sostener ese modelo fue Black Ops 7, que todavía llegó a ambas generaciones. Ahora, la compañía pone punto final a esa política.
El mensaje fue directo: “El próximo Call of Duty no está siendo desarrollado para PS4”, señalaron desde la empresa, desmintiendo rumores recientes.
No más COD en PS4
Tecnología vs. limitaciones
La decisión no es casual. Las consolas antiguas empezaron a quedarse cortas frente a las exigencias técnicas actuales.
En los últimos lanzamientos, los jugadores reportaron:
Caídas de rendimiento
Problemas gráficos
Tiempos de carga elevados
Mantener compatibilidad con hardware viejo no solo afectaba la experiencia del usuario, sino también el desarrollo del juego.
Por eso, el cambio responde a una demanda creciente dentro de la comunidad: dejar de limitar la franquicia por tecnología de más de una década.
Impacto en los jugadores
El movimiento deja afuera a millones de usuarios que todavía utilizan PS4 y Xbox One.
Para ese segmento, el acceso al nuevo Call of Duty dependerá directamente de actualizarse a consolas más recientes, algo que no siempre es sencillo en todos los mercados.
Aun así, algunos contenidos como Warzone siguen disponibles en la generación anterior, aunque no está claro cuánto tiempo más se mantendrá ese soporte.
Un cambio inevitable
El salto generacional era cuestión de tiempo. La industria viene avanzando en esa dirección y Call of Duty no podía quedarse atrás.
La apuesta de Activision apunta a:
Mejorar gráficos y rendimiento
Introducir nuevas mecánicas
Aprovechar el hardware moderno
Todo indica que este cambio también podría marcar una evolución más profunda en la franquicia, con títulos diseñados sin restricciones técnicas del pasado.
Lo que viene
Aunque todavía no hay nombre oficial confirmado —con rumores apuntando a un nuevo Modern Warfare—, se espera que el anuncio completo llegue en las próximas semanas.
Lo que sí está claro es que Call of Duty entra en una nueva etapa: más ambiciosa, más exigente y completamente enfocada en la nueva generación.