La figura de Paapa Essiedu, actor afrodescendiente elegido para encarnar al icónico profesor Severus Snape, también alimentó la controversia. El escándalo estalló cuando se supo que Essiedu fue uno de los más de 400 actores que firmaron una carta abierta en apoyo a la comunidad trans, en reacción a un fallo del Tribunal Supremo del Reino Unido que reafirmó que el sexo biológico será el único reconocido legalmente para determinar la condición de mujer. En ese contexto, algunos rumores especularon con un posible despido del actor, algo que la propia Rowling desmintió.
“No tengo poder para despedir a un actor de la serie y no lo ejercería si lo tuviera”, expresó la autora en su cuenta de X. “No creo en quitarle el trabajo o el sustento a la gente porque tenga creencias legalmente protegidas que difieran de las mías”, sentenció, dejando en claro que, pese a los ataques constantes que recibe por sus opiniones, no milita la censura, a diferencia de ciertos sectores que la acusan de transfobia.













