En la secuela de El contador, la agente Medina (Cynthia Addai-Robinson) recurre a Christian Wolff (Ben Affleck) para resolver el asesinato de Ray King (J.K. Simmons). Al darse cuenta de que el caso es más complejo de lo esperado, Wolff decide contactar a su hermano, Brax (Jon Bernthal), con quien mantiene una relación distante.
Juntos, se sumergen en una conspiración peligrosa que los convierte en objetivos de una letal red de asesinos. A medida que avanzan en la investigación, los hermanos deberán confiar el uno en el otro para sobrevivir y descubrir la verdad.










