La última temporada de “El juego del calamar” no solo dividió a la crítica, sino que logró cifras impactantes en su estreno. En apenas tres días, alcanzó los 60,1 millones de visualizaciones y se metió en el top histórico de Netflix.
La serie surcoreana se posicionó como la novena producción de habla no inglesa más vista en la historia de la plataforma. Superó a títulos como “La Casa de Papel” y “Yo soy Georgina”, pese a tener menos días de medición.

¿Por qué se habla tanto del final?
La tercera temporada volvió a tener como protagonista a Lee Jung-jae, en su papel de Gi-hun. Pero esta vez, la historia da un giro: el objetivo ya no es sobrevivir, sino desmantelar los juegos desde adentro.
La crítica social sigue presente, aunque muchos espectadores consideraron que el cierre fue confuso o abrupto. Su creador, Hwang Dong-hyuk, explicó que el final tiene múltiples lecturas e implicancias.










