La crítica celebró el enfoque visual, el desarrollo de personajes y la coherencia narrativa, elementos que antes habían sido muy cuestionados.
Un pasado con sabor a fracaso
Las versiones anteriores no habían convencido ni al público ni a los especialistas. Las películas de Tim Story apenas superaron el 30% de aprobación, mientras que el reboot de 2015 fue un desastre, con apenas un 9%.












