Un informe de Bloomberg revela que Microsoft perdió más de 300 millones de dólares en ventas de Call of Duty al sumarlo a Game Pass. A pesar de esto, la saga logró récord de suscriptores e ingresos con Black Ops 6.
La estrategia de llevar grandes lanzamientos a Game Pass desde el primer día está generando debate sobre si compensa la pérdida de ventas tradicionales frente al aumento de usuarios y microtransacciones.













