A tres meses de su lanzamiento, The Elder Scrolls IV: Oblivion Remastered alcanzó un hito impresionante: superó los 9 millones de jugadores y se consolidó como el segundo videojuego más vendido de 2025. La remasterización del clásico RPG de Bethesda se lanzó sin previo aviso en PC, Xbox Series y PlayStation 5, con disponibilidad inmediata en Game Pass, lo que impulsó su rápida adopción por parte del público.
Este éxito comercial no estuvo exento de polémicas: Virtuos, el estudio encargado del desarrollo técnico del juego, sufrió despidos masivos semanas después del estreno, especialmente en su sede parisina, clave en el proyecto.
Un lanzamiento estratégico y una comunidad activa
La decisión de lanzar Oblivion Remastered directamente en Game Pass fue clave para eliminar barreras de entrada y expandir su base de jugadores. La estrategia permitió que tanto los fanáticos veteranos como nuevos usuarios se sumergieran en la renovada experiencia de Tamriel desde el primer día.












