Un ejemplar de Super Mario Bros. todavía sellado en su caja original y con el sticker de fábrica acaba de venderse por 3 millones de dólares en una subasta de Heritage Auctions. Esta cifra aplasta el récord anterior de 2 millones de dólares, alcanzado también por una copia del mismo juego en 2021.
El mercado de coleccionables de videojuegos vintage sigue creciendo de manera loca. Lo que hace tan especial a esta unidad es que pertenece a la segunda tirada de 1985 y fue sellada con un sticker brillante en lugar del típico film retráctil, un método que se discontinuó poco tiempo después. Según los organizadores, se trata de la copia sellada más antigua conocida hasta ahora.
Además, recibió una calificación de 9.6 A++ por parte de Professional Sports Authenticator, lo que suma valor y confianza para los compradores más exigentes. Esta combinación de rareza, condición impecable y pedigrí histórico la convirtió en una pieza única.
El boom de los videojuegos retro
El precio de los videojuegos antiguos no para de subir en los últimos años. Apenas en julio de 2020, la misma casa de subastas había marcado un récord con otra copia de Super Mario Bros. por 114.000 dólares. Hoy esa suma parece una ganga absoluta.
El furor no es nuevo. Poco antes del récord actual, una versión de Super Mario 64 había alcanzado 1,56 millones de dólares en otra subasta que generó bastante polémica. Los coleccionistas están dispuestos a pagar fortunas por piezas que representan la historia de la industria.
Parte del atractivo de Super Mario Bros. radica en su rol fundamental en la popularización de Nintendo. El juego que acompañaba la NES de forma gratuita en su momento se transformó en un ícono cultural. Miles de personas crecieron con Mario saltando entre plataformas y ahora los más nostálgicos invierten fuerte para poseer una pieza original intacta.
¿Abrir o no abrir la caja de Super Mario Bros?
Si el nuevo dueño decide romper el sello y jugarlo, Heritage Auctions le regala una consola NES original. Una oferta tentadora, aunque improbable para quien pagó semejante fortuna. La mayoría de estos compradores prefieren mantener las piezas cerradas como inversión o trofeo.