Un mes después de que el juicio a la filicida Lindsay Clancy haya sido declarado como nulo, una madre de Texas mató a tiros a su hija de 4 años tras perder la custodia contra el padre de la niña y luego se quitó la vida, según informaron medios locales.
"Hubo una audiencia por la custodia más temprano ese día que no salió bien para la madre", declaró el teniente Larry Crowson, de la Policía de Houston. "Ella regresó a su casa, le disparó a su hija de 4 años y luego se suicidó". La madre homicida, llamada Cibelle Savella, de 35 años, fue internada pero no sobrevivió a sus heridas.
La asesina era oriunda de Brasil y se había divorciado de su esposo en noviembre de 2024 tras cuatro años de matrimonio, lo que dio inicio a una amarga batalla legal por la tenencia de su hija. Ocho horas antes del asesinato, a la madre se le había prohibido asistir a cualquier presentación escolar y actividad extracurricular, y debía pagar cuota alimentaria y cubrir los gastos médicos imprevistos.
El precedente Lindsay Clancy: cada vez aparecen más casos de madres que asesinan a sus hijos.
No está claro aún por qué Savella perdió la custodia de su hija y por qué la Justicia le impuso restricciones tan estrictas. La abogada que representó a Savella, Charlotte Rainwater, señaló que "la familia está devastada por este resultado" y que en sus 28 años de carrera, "nunca había experimentado algo así".
"Vivian tenía 4 años. Era amada sin límites por su padre, Aaron, y por todos los que tocaron su vida. No hay palabras para describir lo que nos han arrebatado", expresaron los familiares de la criatura asesinada, todavía en estado de shock.
"Aaron hizo todo lo que la ley le pide a un padre que intenta proteger a su hijo. Confió en los tribunales. Siguió cada orden. Esperó a que el proceso funcionara. El martes, un juez puso a Vivian bajo su cuidado principal, y se suponía que ella volvería a casa con él esa misma noche. Pero nunca llegó", describieron.