El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, analiza una serie de medidas para sancionar a aliados de la OTAN que no han brindaron apoyo durante el reciente conflicto con Irán, en un nuevo episodio de tensiones dentro del bloque militar.
De acuerdo con fuentes oficiales citadas por medios estadounidenses, la Casa Blanca estudia un plan que contempla retirar tropas de países considerados ''no cooperativos'' y trasladarlas a naciones que sí respaldaron las operaciones militares de Washington. La propuesta, aún en una fase preliminar, forma parte de un paquete más amplio de iniciativas destinadas a presionar a los socios europeos y redefinir el rol de Estados Unidos dentro de la alianza.
El posible re-posicionamiento de fuerzas no implicaría una salida formal de la OTAN, una decisión que requeriría la aprobación del Congreso. Sin embargo, sí representaría un cambio significativo en la política de defensa estadounidense, al condicionar su presencia militar al grado de apoyo recibido por parte de los países miembros.












