El FBI del gobierno de Trumpdesarticuló un complot terrorista en el que participaban decenas de sospechosos que planeaban atacar con francotiradores y drones cargados de explosivos el evento de la UFC realizado el domingo en la Casa Blanca.
Al menos cinco personas fueron arrestadas, según informó en exclusiva el medio Fox News, mientras las autoridades trabajan para identificar y capturar a otros 18 sospechosos involucrados en la planificación del atentado y que se comunicaban con los detenidos a través de chats encriptados.
El director del FBI, Kash Patel, confirmó los arrestos y señaló en un comunicado: "El 10 de junio, el FBI y nuestros socios de las fuerzas del orden se percataron de una amenaza potencial para el evento UFC América 250 en Washington, D.C., en la que estaban involucrados individuos de fuera de la Región de la Capital Nacional; y gracias a la rápida acción de este FBI, nuestros socios y el Departamento de Justicia en una operación multiestatal, múltiples individuos se encuentran ahora bajo custodia y los ataques planeados presuntamente fueron frenados en seco".
"Aunque el resultado representó lo mejor del trabajo de investigación, también fue algo habitual para este equipo de fuerzas del orden: estamos preparados para detectar, responder y llevar ante la justicia a quienes amenazan la vida de los ciudadanos estadounidenses, particularmente durante eventos multitudinarios como la histórica pelea del UFC 250", añadió Patel.
La UFC 250 en la Casa Blanca fue un histórico evento que tuvo lugar este domingo.
Un complot antisemita
Se cree que el objetivo del complot era atacar el jardín sur de la Casa Blanca con uno o más drones cargados de explosivos, provocando el pánico y haciendo huir a la multitud hacia zonas donde los francotiradores empezarían a dispararles.
Los perpetradores de este plan comparecerán ante un juez en los próximos días para la lectura de los cargos en su contra. El análisis inicial del teléfono de uno de los conspiradores identificó al menos a 23 usuarios de Signal que discutían actividades relacionadas con el caso, donde declaraban que el objetivo era atacar a "élites capitalistas", "multimillonarios" o políticos que recibieran donaciones del Comité de Asuntos Públicos Estadounidense-Israelí (AIPAC).
Uno de los cinco detenidos, Tycen Proper, de 19 años, manifestó a sus cómplices el 13 de mayo que uno de los objetivos debía ser la senadora trumpista por Tennessee Marsha Blackburn ya que había "recibido dinero del lobby proisraelí" y apoyaba a Israel.
El plan criminal antisemita también contemplaba atentar contra otros cuatro políticos republicanos por el mismo motivo, siendo estos los senadores Jim Justice y Shelley Moore y los diputados Carol Miller y Riley Moore. Durante la investigación, la Policía habló con familiares de Proper, quienes expresaron su preocupación debido a que el joven había publicado comentarios antisemitas en redes sociales y declaraciones de apoyo a Adolf Hitler.