Por iniciativa del gobernador republicano Ron DeSantis, el estado de Florida declaró como organización terrorista al Consejo de Relaciones Islámico-Estadounidenses (CAIR, por sus siglas en inglés), una entidad conectada a redes que financian a Hamás y a otros grupos terroristas de Medio Oriente.
La normativa sancionada tipifica como delito grave la provisión de "apoyo material" a grupos catalogados de terroristas. De superar el test judicial en los tribunales, el estado sureño se encamina a ser el primer distrito del país en disolver la filial de CAIR con sede en Tampa.












