La administración del presidente Donald Trump intensificó su ofensiva contra el turismo de nacimiento con la creación de un grupo de trabajo especial del Departamento de Estado destinado a identificar y desmantelar las redes que explotan el sistema de visas estadounidense para facilitar que extranjeros viajen al país con el objetivo de que sus hijos obtengan la ciudadanía estadounidense.
El Departamento de Estado anunció el miércoles la creación del ''Birth Tourism Prevention Task Force'', que tendrá entre sus principales objetivos revisar las actividades de los titulares de visas en todo el mundo, detectar posibles casos de turismo de nacimiento y tomar medidas contra quienes participen o colaboren con estas prácticas.
La iniciativa también busca garantizar que los extranjeros que ingresan a Estados Unidos con visas de no inmigrante las utilicen para los fines legales para los que fueron otorgadas. Según el gobierno, algunas personas estarían utilizando estos permisos migratorios con propósitos distintos a los declarados al momento de solicitarlos.
El gobierno de Trump anunció la creación de un grupo especial para combatir el turismo de nacimiento y fortalecer los controles migratorios
Uno de los primeros resultados de la nueva estrategia ya fue presentado por la administración Trump. El Departamento de Estado informó que el grupo de trabajo ha contribuido a revocar más de 600 visas de ciudadanos extranjeros de distintas partes del mundo.
La medida forma parte de la estrategia para combatir lo que la administración remarca como un abuso del sistema migratorio y de las leyes estadounidenses. El Departamento de Estado señaló que esta fuerza especial también analizará y conectará información disponible dentro de la propia dependencia y en otras agencias federales para detectar posibles casos de turismo de nacimiento.
El objetivo, según las autoridades, es identificar no solo a quienes participan directamente de estas prácticas, sino también a las organizaciones y redes que obtienen ganancias ofreciendo servicios relacionados con el turismo de nacimiento.
Le grupo de trabajo creado por Trump busca detener a organizaciones que buscan abusarse del sistema migratorio estadounidense
El secretario de Estado, Marco Rubio, defendió la iniciativa y acusó a estas redes de aprovecharse de las leyes estadounidenses para obtener beneficios económicos.
''La ciudadanía estadounidense no está a la venta'', afirmó Rubio en una publicación en X, al sostener que determinadas organizaciones están utilizando el sistema de visas para facilitar el nacimiento de niños en Estados Unidos y, con ello, intentar obtener la ciudadanía para ellos.
El funcionario denunció que algunas de estas estructuras ofrecen servicios que incluyen asesoramiento para extranjeros, organización de viajes y alojamiento e incluso, según afirmó, falsificación de documentos. Rubio sostuvo que estas actividades representan una explotación deliberada de las leyes estadounidenses.
''En apenas un mes'', destacó el secretario de Estado, el grupo de trabajo ''ha tomado medidas para revocar más de 600 visas'' de ciudadanos extranjeros y continuará trabajando para combatir lo que calificó como un abuso del sistema.
El secretario de Estado Marco Rubio aseguró que la ciudadanía estadounidense no se vende y que en apenas un mes han revocado más de 600 visas
La ofensiva se produce después de que Trump firmara dos órdenes ejecutivas relacionadas con la ciudadanía por nacimiento y el turismo de nacimiento. Una de ellas establece categorías de hijos de extranjeros que, de acuerdo con la interpretación de la administración, no tendrían derecho a la ciudadanía estadounidense por nacimiento, en línea con determinadas excepciones históricas reconocidas por la Corte Suprema.
La segunda orden ejecutiva está específicamente orientada a combatir el turismo de nacimiento. El decreto delegó facultades al secretario de Estado y al secretario de Seguridad Nacional para adoptar medidas destinadas a frenar esta práctica.
La Casa Blanca ha presentado estas medidas como parte de los esfuerzos de Trump para fortalecer el control migratorio y garantizar que las leyes de inmigración sean aplicadas de manera más estricta. La administración republicana sostiene que el sistema de visas no debe convertirse en una herramienta para quienes buscan aprovechar las leyes estadounidenses con fines distintos a los autorizados.
Sin embargo, la política sobre ciudadanía por nacimiento enfrenta un importante desafío judicial. En junio, la Corte Suprema de Estados Unidos votó 6-3 en contra de los cambios impulsados por Trump en esta materia, limitando los alcances de la estrategia presidencial.
El gobierno de Trump busca una aplicación más severa de las leyes migratorias y afirmó que este tema será una de sus prioridades durante su gobierno
Con la nueva iniciativa, el Gobierno de Trump busca enviar un mensaje contundente tanto a los extranjeros como a las organizaciones que lucran con estas prácticas: las visas estadounidenses deben utilizarse para los fines para los que fueron concedidas y quienes intenten explotar el sistema podrían enfrentar la revocación de sus permisos y otras consecuencias migratorias.
La administración ha dejado claro que la lucha contra el turismo de nacimiento seguirá siendo una de sus prioridades dentro de su agenda de control migratorio y protección de la integridad del sistema de visas.