Los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) realizaron 49.571 arrestos de inmigrantes que se encontraban ilegalmente en el país durante julio, marcando el nivel mensual más alto registrado durante el segundo mandato del presidente Donald Trump. La cifra refleja una aceleración significativa de la estrategia de aplicación de las leyes migratorias impulsada por la administración republicana.
Los arrestos de julio representaron un aumento del 15% frente a los 43.021 registrados en junio y fueron aproximadamente un 70% superiores a los 29.241 contabilizados en febrero. El incremento se produce mientras la administración Trump busca cumplir su promesa electoral de intensificar las deportaciones y fortalecer los controles contra quienes permanecen ilegalmente en Estados Unidos.
El fortalecimiento de la cooperación entre el ICE y las autoridades estatales y locales aparece como uno de los principales factores detrás del aumento. En particular, ha crecido de manera considerable la participación en el programa 287(g), que permite a determinadas agencias policiales estatales y locales colaborar con las autoridades federales en tareas relacionadas con la aplicación de las leyes migratorias.













